19-07-2008, 00:52:59
http://www.elplural.com/politica/detail.php?id=23216
Quote:"El tribunal pone en evidencia el fracaso del Estado de Derecho al investigar el 11-M”.
Pedro J. aprovecha el fallo del Supremo para resucitar la moribunda teoría de la conspiración
V.VADILLO
La sentencia del Supremo sobre los atentados del 11-M ha supuesto un punto final a la teoría de la conspiración y, al margen de las críticas de las acusaciones que habían pedido la condena de El Egipcio, la prensa nacional da por concluido el proceso, con un aval de la sentencia emitida por la Audiencia Nacional. No así El Mundo, cuya insistencia en promover las teorías de la conspiración llega también hasta la resolución del alto tribunal. Para Pedro J., “el Supremo pone en evidencia el fracaso del Estado de Derecho al investigar el 11-M”.
La prensa nacional abre hoy sus portadas refiriéndose a la sentencia del Tribunal Supremo sobre el 11-M como el punto final a las teorías de la conspiración: en la resolución, una vez más, no hay el menor rastro de ETA, y el fallo se suma al del ácido bórico, descartando todo viso de las teorías alternativas jaleadas por medios como El Mundo y la COPE. Sin embargo, para el rotativo de Pedro J. Ramírez, con el dictado judicial “el imperativo moral de investigar lo ocurrido queda más abierto que nunca”. Tan seguro está de sus tesis que, desde la COPE, instó a los oyentes a comprar todos los periódicos para comprobar que él es el único que se ha dado cuenta de este enfoque de la resolución.
¿"Nuevo varapalo"?
Igual que hiciera con la absolución de los peritos del bórico, Pedro J. se las ha ingeniado una vez más para poner la decisión del Supremo al servicio de su veredicto particular sobre el caso: en su opinión, la sentencia es “un nuevo varapalo a las tesis de la Fiscalía -que, no lo olvidemos, representa la versión oficial defendida por el Gobierno-“. Y eso que la nueva sentencia respalda los puntos esenciales recogidos en el dictado de la Audiencia Nacional, descartando definitivamente toda sobra de ETA sobre la masacre.
"Avanzar en la averiguación de la verdad
Pedro J., no obstante, insiste en presentar el fallo como una tesis que “deja en evidencia al juez Del Olmo” y que manifiesta la necesidad de “seguir investigando” para “avanzar en la averiguación de la verdad”. Estamos, asegura en su editorial, “ante una resolución que rebaja la rebaja y que, por ello, nos ratifica en que sigue habiendo más incógnitas que certezas, en la medida en la que hay más absoluciones que condenas”.
"Objetable condena de Zougam"
El rotativo lamenta la ratificación de la “objetable condena” de Jamal Zougam, achacándola a la imposibilidad del Supremo de “practicar nuevas pruebas”. Sin embargo, parece alegrarse de las absoluciones de los tres islamistas hasta ahora imputados, especialmente la de Basel Ghalyoun, porque, a su juicio, “tira por tierra” las tesis de la fiscal Olga Sánchez. “El gran entramado delictivo que construyó la Fiscalía se ha ido desmoronando con el paso del tiempo”, puntualiza el texto.
"Quién, cómo y dónde"
Además añade que “está claro que esta tesis hace aún más relevante de lo que ya lo era la omisión en los hechos probados de la Audiencia de toda referencia a quién, cómo y dónde compró los teléfonos, montó las bombas o colocó las mochilas en los vagones”. Para el periódico, la sentencia se traduce en un “golpe de gracia del Supremo a aspectos clave de la versión oficial” de los hechos.
Trashorras y los explosivos
¿Y qué ocurre con Trashorras, el gran defendido de El Mundo, dispuesto a contarles “la guerra civil” si le pagaban bien? El Supremo ha ratificado su condena, se limita a reseñar el editorial. Algo similar hace con los explosivos: el diario de Unidad Editorial no tiene más remedio que reconocer que este pilar de sus conspiraciones también se derrumba al corroborar el alto tribunal que se utilizó en los trenes la Goma Dos ECO de Mina Conchita.
"Imperativo moral de investigar"
“Podemos decir, por lo tanto, que así como un sumario queda definitivamente cerrado por esta sentencia firme, el imperativo moral de investigar lo ocurrido queda más abierto que nunca. Esa seguirá siendo nuestra pauta”, advierte el editorial.
