Lo que cuenta Lior es cierto, existen dos tipos de personas que consideran la conspiración, los que se encuentran con ella (como su padre) por leer El Mundo, ver telemadrid o similares, y claro, acaba calando, y los que la han buscado para justificar sus frustaciones políticas (los peones). Y que quede claro que considerar la conspiración no es aceptarla, eso último lo hacen los peones.
Siendo sincero, yo también he pasado por esto:
Y desiertos lejanos me ha servido para mucho en esto de la refutación.
Saludos.
Siendo sincero, yo también he pasado por esto:
Quote:Leyendo y, menos, escuchando a los conspiracionistas creo que todos pasamos por similares fases; primero incredulidad (¡dios mío!, ¿cómo es posible que digan esto?), luego refutación (bajamos a su arena y pretendemos rebatir sus argumentos), más tarde ironía (lo mejor será reírnos de lo que cuentan) y, por último, hastío (me rindo, no puedo con ellos).Ahora, en lo refernte a los peones, estoy entre la ironía y el hastío, según el día, se que no se van a convencer hasta que sus gurus les den la puñalada por la espalda, haya ellos, pero con las personas que se han encontrado la conspiración sin buscarla, y no sospechan que haya intereses ocultos o acusaciones ocultas (que las hay como ya sabemos), pero que están abiertos a explicaciones lógias y razonadas, con ellos, me encuentro en el estado de refuntación, hay gente que lee una portada de El Mundo y la considera en cierto grado, pero cuando se lo explicas con argumentos llegan a la conclusión de la falsedad de la portada, como con todo lo referente al ac. bórico.
Y desiertos lejanos me ha servido para mucho en esto de la refutación.
Saludos.
