Pues yo, viana, como creo sabes, nunca me los he podido tomar en serio, ni creo sean merecedores de una tesis como dios manda (salvo para quien se dedique profesionalmente a la sociología o así, quiero decir). En un 90% son víctimas e/o ignorantes, y el otro 10% es el que se apunta a todos los bombardeos porque tiene algo sensacional que comunicar al mundo. En sentido estricto, estos últimos —uno de cuyos más acabados ejemplares es Tad Pole— son los conspiranoicos. Los demás, ya digo, pobres benditos a los que ha tomado el pelo gente en la que ellos confían.
Los líderes de la famosa rebelión cívica tampoco me parecen dignos de ser tomados en serio. Se ve tan a la legua que son embaucadores políticos, se ve tan claro que patinan más que una maquinilla de afeitar en la cabeza de Kojak, y se ve tan a distancia de seis galaxias que son lo suficientemente torpes como para que incluso ellos mismos se delaten por escrito, que el sarcasmo es la única manera inteligente que encuentro para enfrentarme a sus películas de indios y vaqueros. No me alcanza para tener tentaciones de fasear. Más bien al contrario, llevo semanas paralizando dos jugosos artículos; me da la risa solo de pensar en publicarlos y los aparco de nuevo. Así una y otra vez.
Los líderes de la famosa rebelión cívica tampoco me parecen dignos de ser tomados en serio. Se ve tan a la legua que son embaucadores políticos, se ve tan claro que patinan más que una maquinilla de afeitar en la cabeza de Kojak, y se ve tan a distancia de seis galaxias que son lo suficientemente torpes como para que incluso ellos mismos se delaten por escrito, que el sarcasmo es la única manera inteligente que encuentro para enfrentarme a sus películas de indios y vaqueros. No me alcanza para tener tentaciones de fasear. Más bien al contrario, llevo semanas paralizando dos jugosos artículos; me da la risa solo de pensar en publicarlos y los aparco de nuevo. Así una y otra vez.
