24-07-2008, 20:47:49
Hermanita Wrote:Claro, Abad, pero ese derecho de asilo que se reconoce en la Declaración es el que se desarrolla luego en los Convenios Internacionales, y ahí está limitado (me parece lógico) por la circunstancia de que la persona que solicita el asilo en un país no constituya peligro para ese país.Comprendo el riesgo que supone mantener en España a un señor cuyas ideas radicales parecen bien claras. Pero a nadie se condena por sus ideas. En cuanto a hechos, ha sido absuelto por el Supremo. Se podrá decir que fue por falta de pruebas o lo que sea. Lo cierto es que ha sido absuelto por el Supremo. En un sistema con garantías jurídicas se condena a quienes cometen acciones tipificadas en el Código Penal, no por pertenecer a un determinado grupo ideológico. Nunca se tomaría en España medidas contra nadie español por su ideología, por violenta o peligrosa que resulte. ¿Harán falta ejemplos?
Yo diría que en estos momentos, en cualquier país europeo, un musulmán solicitante de asilo que da como argumento pertenecer a los Hermanos Musulmanes y estar perseguido por ello en su país de origen no obtendrá el asilo, porque precisamente los fines islamistas de esa asociación hacen a sus miembros peligrosos para todos los países occidentales.
Quiza el haber vivido la época en que estaba aquí en vigor una Ley de Peligrosidad Social me haga muy sensible a estas cosas, pero es que en materia de derechos humanos, si empezamos con las excepciones (este merece; este, no), se van a pique esos derechos, uno de cuyos fundamentos sustanciales es la universalidad.
Ghalyum residía legalmente en España, pero no renovó su documentación porque estaba en la cárcel (¿no pudo?). No viene ahora desde fuera a pedir asilo por pertenecer a los Hermanos Musulmanes. Desde luego no debe de ser ese el motivo que ha alegado para tratar de impedir su repatriación. Que yo sepa, siempre ha negado ese supuesto.
La realidad es esta: un sujeto absuelto por el Supremo ha sido enviado a su país, Siria, y entregado a los servicios de inteligencia. Me tranquilizaré pensando que su integridad será respetada en un país donde no existe separación de poderes ni seguridad jurídica para los ciudadanos. Pero aquí en España no ha sido torturado ni condenado sin pruebas sólidas. Eso debe de ser suficiente.
