24-07-2008, 21:17:54
lejianeutra Wrote:Abad, en parte ésa es la cuestión, el "pudiera ser".Siria está regida por un gobierno surgido de un golpe de estado militar. Está autorizado un único partido (más algunos pequeños apéndices integrados con él en el FNP). Los tribunales de justicia son nombrados y controlados por el poder ejecutivo. La seguridad jurídica brilla por su ausencia. Eso no son presunciones.
Por lo pronto, haber paralizado la expulsión de Basel o incluso eventualmente concederle el asilo por riesgo de tortura hubiera supuesto en la práctica negarle a Siria la misma presunción de inocencia que aquí ha servido para poner en la calle a Basel, y ya sería paradójico que la convicción moral no fuera suficiente para condenar a un sirio, pero sí para "condenar" a todo un Estado, o si queréis todo un Gobierno, que al fin y al cabo también está compuesto de sirios. Desde luego, tendríamos que haber visto qué repercusiones hubiera tenido una medida así en nuestras relaciones con Siria, que sospecho que no les hubiera gustado un pelo que España ante la opinión pública internacional ahondara de esa manera en su ya maltrecha imagen. No estamos hablando de un ciudadano sirio honrado, que entonces el panorama sería bien distinto... estamos hablando de un sirio de ideas violentas y radicales ¿Acaso merece Basel que entremos en un conflicto diplomático, mayor o menor, con Siria?
Porque también pudiera ser que Basel Ghalyoun, que debe ser considerado una amenaza tal como ha certificado el TS, diera un paso más y se decidiera a participar en actos violentos, por mucho que se le someta a vigilancia. ¿Acaso no es lo que sucedió con El Tunecino o Jamal Zougam? A tenor de su escrito y sus ideas, nada impide pensar que este riesgo es tan evidente, y yo diría que más, como el de que Siria le torture.
No se habría creado ningún incidente diplomático si se le hubiera mantenido a Ghalyoum la residencia que anteriormente tenía o se hubiera negociado su envío a un tercer país. Si las noticias de prensa no mienten, ha sido entregado a los servicios de inteligencia sirios. Pero no hay problema, seguro que declara con asistencia letrada y después de que se haya formalizado una acusación en toda regla conforme al código penal sirio. ¿Será así?
Por otra parte, a mí tampoco me parece ese hombre un «invitado» deseable. Pero lo importante de los derechos humanos es que se respeten también los de los indeseables. Si seleccionamos a quiénes sí y aquiénes no... ¡apañados vamos!
