Está claro, Lior, por eso hago la introducción esa, porque con las insidias que difunde, las acusaciones gratuitas (siempre para los mismos) y sus alucinantes prejuicios es difícil no encenderse... Pero pienso que él sí cree lo que dice aunque no tenga ningún sentido y que debemos intentar contestarle pero no como a un Pepino cualquiera.
Al señor Moris no le sacan de la "gran conspiración golpista por el cambio de régimen", y el malo nunca es un terrorista, para él su único enemigo es ZP.
A veces dice cosas alucinantes que da por supuestas:
Al señor Moris no le sacan de la "gran conspiración golpista por el cambio de régimen", y el malo nunca es un terrorista, para él su único enemigo es ZP.
A veces dice cosas alucinantes que da por supuestas:
Quote:“Buena parte de ellos presumen por enésima vez de que las historias que nos cuentan han resultado definitivamente confirmadas. A pesar de lo mucho que insisten, los que esto afirman saben que mienten. No es cierto y les consta. Por fortuna, otros medios, quizás los más próximos a los ciudadanos, han manifestado su voluntad de continuar investigando. Quiera Dios que llegue el día en que sean muchos más los ciudadanos que decidan preguntar por lo que no se nos ha explicado. Sólo así se podría impedir que una nueva masacre sirva para alcanzar lo que no se podría lograr por vías democráticas”.
Quote:un explosivo que los hoy premiados sólo han logrado encontrar fuera de los trenes
Quote:(la sentencia) no ha explicado convenientemente quién pensó, decidió, planificó, ejecutó o mandó ejecutar, los atentados del 11-M. Tampoco quién explotó su éxito, quién impidió e impide que se investigue sin límites, quién la financió, o por qué se ha premiado a los que ni la impidieron ni la investigaron convenientemente.
Quote:...mienten con descaro muchos de los que presumen de que su primera prioridad fue la de atender a las víctimas de la masacre... No es verdad. Si hubieran querido atender a las víctimas nos habrían ayudado a saber la verdad. Y, lejos de ayudarnos, lo impidieron. Lo impiden.
¿Cómo pueden presumir de que nos comprenden y nos ayudan si nos niegan lo que, tras lo ya no tiene remedio, más podría aliviar nuestro sufrimiento? ¿Por qué nos niegan la verdad? ¿Qué les lleva ofrecernos lo que nadie, por mal informado que esté, podría creer? ¿Por qué no sabemos qué estalló en los trenes? ¿Por qué, sin asumir la más mínima responsabilidad, culpan a los que controlaban o trabajaban para ellos? ¿Por qué nos niegan el consuelo de la razón? ¿Qué papel asumen nuestras instituciones en la seguridad de sus ciudadanos? ¿Nos podemos sentir seguros sin conocer lo que entonces ocurrió? ¿Estamos convencidos de que nuestras instituciones reconocen como cierto lo que nos han contado? Yo estoy convencido de lo contrario.
Si lo creyeran, no se opondrían permanentemente a rechazar cualquier tipo de investigación. Si lo creyeran, no descalificarían a quien pone en tela de juicio todo lo que no encaja en las versiones que a nivel de responsabilidades políticas o penales se nos ha dado como dogma de fe sin utilizar ni las pruebas indubitadas ni la lógica penal más elemental. Cualquier análisis medianamente crítico y racional que se haga sobre el conjunto de investigaciones, de comisiones de investigación y de la actuación de los tribunales que dicen investigaron el 11-M, pone claramente de manifiesto que la necesidad prioritaria para nuestras instituciones responde a la intención de no investigar hasta las últimas consecuencias, a la de sentenciar a la ligera y desde una orientación determinada, a la de pasar página a todo lo relacionado con este asunto sirviéndose de la inestimable ayuda que les llega de los más dóciles medios de comunicación que, sin poder creer una sola palabra, defienden lo imposible con el único objetivo de que todo quede en donde está y que no es más que en la nada que nos niega la verdad.
