Como en el presente caso la decisión tiene un fuerte componente político, también hay que ponerse en la piel del estado y el gobierno. Imaginemos:
No tenemos ninguna constancia fehaciente de "riesgo cierto" de que Ghalyoun vaya a ser tratado mal en su país (del que salió tranquilamente por propia voluntad), pero sí nos consta la filiación ideológica muy peligrosa del individuo.
El gobierno decide otorgar (porque no son derechos propios, son concedidos) el estatuto de preso político para Ghalyoun, consciente de cómo lo califica en TS y de una sentencia previa de la AN luego anulada. Basel, ahora ya un "héroe" en ambientes radicales, se deja querer y vive "dando conferencias" a sus amigos sobre la guerra santa. Le llueve la pasta, ya sea desde Arabia Saudí o Irán, como por amigos traficantes en concepto de Zakat (limosna), tercer pilar del Islam y la fuente más rentable de los yihadistas:
1º En un país musulman... Por ejemplo Marruecos.
2º En un país de la UE o de Occidente... ¿Francia? ¿EEUU?
3º En España.
Ahora imaginemos por un momento lo que podrían ser las portadas de El Mundo y los gritos histéricos en COPE.
Pensando como político gobernante la elección está clara. Y si el abogado se pone plasta, lo echamos también.
No tenemos ninguna constancia fehaciente de "riesgo cierto" de que Ghalyoun vaya a ser tratado mal en su país (del que salió tranquilamente por propia voluntad), pero sí nos consta la filiación ideológica muy peligrosa del individuo.
El gobierno decide otorgar (porque no son derechos propios, son concedidos) el estatuto de preso político para Ghalyoun, consciente de cómo lo califica en TS y de una sentencia previa de la AN luego anulada. Basel, ahora ya un "héroe" en ambientes radicales, se deja querer y vive "dando conferencias" a sus amigos sobre la guerra santa. Le llueve la pasta, ya sea desde Arabia Saudí o Irán, como por amigos traficantes en concepto de Zakat (limosna), tercer pilar del Islam y la fuente más rentable de los yihadistas:
Quote:El líder del grupo, Abdelkader Ayachine, recaudaba el 'zacat' (limosna musulmana) entre los ciudadanos de origen argelino que frecuentaban su local y lo remitía, entre otros, a los encarcelados en Marruecos por los atentados en Casablanca, uno de los cuales, Bouchaib Maghder, condenado a muerte, era el anterior propietario de la carnicería.Pasan unos años y, con la relajación policial que da el tiempo, Gahyoun decide pasar a la acción:
1º En un país musulman... Por ejemplo Marruecos.
2º En un país de la UE o de Occidente... ¿Francia? ¿EEUU?
3º En España.
Ahora imaginemos por un momento lo que podrían ser las portadas de El Mundo y los gritos histéricos en COPE.
Pensando como político gobernante la elección está clara. Y si el abogado se pone plasta, lo echamos también.
