29-07-2008, 16:34:13
Rasmo Wrote:Me hace gracia esta parte de la sentencia:Jo... es lo que tiene entrar tarde. Todos los comentarios graciosos ya están cogidos...
Quote:Por otro lado, si bien alguno de los calificativos dedicados al demandante no se aprecian especialmente ofensivos, no puede desconocerse la gravedad, objetivamente considerada, de alguna de las expresiones que el demandado dedicó al Sr. Zarzalejos, como “inútil”, “fracasado”, “bobo”, “mentiroso”, “zote”, “despojo intelectual”, “detritus”, o los juegos de palabras que realizó con su apellido, para hacer chanza y escarnio, y
siempre aprovechando idéntica ocasión, lo que no se ampara ni por un pretendido tono satírico que, si bien en la época de Góngora y Quevedo (a la que aludió expresamente la representación del demandado en conclusiones) podría estar tolerado, nunca podría justificarse en la época actual, vigente la Ley Orgánica 1/1982 de 5 de mayo, ya aludida, y de obligada aplicación por los Tribunales a los que acude quien considera
vulnerado su derecho al honor
Éste apunte de Rasmo es apropiadísimo. El otro día discutía yo con un amigo de mi señora que, sin duda habiéndole oído ésto al dúo Ramírez Losantos, lo daba como ejemplo, argumentando que, con querellas así, nunca se hubieran escrito determinadas obras de arte.
Le respondí que, para empezar, no es cierto, ni mucho menos, que pudiesen insultar impunemente porque sus contemporáneos respetasen una "libertad de expresión" que no existía como derecho protegido por las leyes en aquellos tiempos. Por ejemplo, Góngora, objeto de insultos por parte de Quevedo, le respondía exactamente con la misma medida, por lo que ambos quedaban "empatados", y quienes no gozaban de pluma ágil, pero eran poderosos, hacían pagar con algo mucho más que el equivalente a la multa a quienes les ofendían. El Conde Duque de Olivares encarceló a Quevedo por el soneto "Católica, Sacra, y Real Majestad..." ¿ Se avendría Losantos a que se le encarcelase, en lugar de a la multa? ¿O a ser asesinado, como Juan de Tassis, conde de Villamediana, verdadero tormento de sus contemporáneos?
Como segundo argumento, menos florido, reconozco, usé el antropológico: Si se admite el recurso a los escritores del Siglo de Oro para justificar que Losantos pueda meterse con sus contemporáneos, como lo hacía Quevedo con los suyos, podríamos remontarnos en el tiempo, y permitir que Zarzalejos, como el troglodita de Altamira, sacudiese un garrotazo a Losantos, en uso de su `propia "libertad de expresión"
¿Adivinan cuál fue su respuesta? Que no era lo mismo, claro, que no se podía comparar. Que eran ejemplos traídos por los pelos. Casi me parecía estar hablando con Atalanta, o Pinganilla...
Bueno, y perdón por haberme dejado llevar, pero es que este verano la estoy gozando como nunca...
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
