30-07-2008, 14:04:38
Hermanita Wrote:«¿Y el daño que se me está haciendo a mí con toda la batería de querellas que se me han interpuesto? ¿Yo no tengo derecho al honor?»: Ahhhh, ¿condenar al pobre Lozanitos llamándole injuriador le causa un daño? ¿Y qué pasa con las condenas que le han caído al pobre Iñakito de Juana? ¡Y llamándole terrorista, nada menos! ¿Dó queda su honor? No te fastidia, decir que una condena penal te causa daño al honor... ¡Y encima, cuando a Lozanitos no le daña frente a quienes le importan, sus oyentes! Por el contrario, le enaltece.En el caso de De Juana, todo es poco para evitar que salga a la calle quien ya ha cumplido su pena (por malvado que sea, lo primero es la obediencia a las leyes) Recordemos que, cumplidas las penas por su asesinatos, supieron ver en sus artículos periodísticos (desde luego, pésimos escritos) unas extrañas amenazas por las que le pidieron cien años sin despeinarse, con el aplauso de quien ahora llora por su supuestamente conculcada libertad de expresión.
Y recordemos, como ya habéis comentado, el jolgorio que se organizó en Peonia con la reciente condena a Sopena. Sólo un forero, Tormenta, en el blog de Federico, creo, supo ver que aquellas barbas remojadas serían el futuro lampiño de Federico, pero fue respondido con gritos de "¡Aguafiestas! ¡Federico nunca ha perdido una querella!"
Respecto a su cultura... Antes así lo creía, pero tras algunos meses de escucharle ocasionalmente, me da la impresión de que, aunque es muy leído, sus citas y comentarios no son produicto de su cultura, sino de una cuidadosa puesta en escena. Repite mucho sus fuentes, y me da la impresión de que no improvisa ninguna de las citas, sino que se las trae bien estudiaditas de su casa.
Inteligente, lo es, pero tampoco tanto como quieren creer sus fieles. Es avispado, y completamente desalmado, en el sentido de sin escrúpulos: busca ser siempre, desde sus años mozos, el "crack", el número uno, cabeza de ratón antes que cola de león. Ya lo intentó cuando, en los postreros años de la dictadura, se afilió a la ultraizquierda, posiblemente pensando que tras la muerte de Franco triunfarían las organizaciones revolucionarias. Como no fue así, derivó a la ultraderecha, donde durante años ha sido el indiscutible number one
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
