04-10-2008, 21:01:20
Arautiam Wrote:No te enfades con la periodista, tengo entendido que Pedro J mete la pluma en lo que escriben sus redactores para que las noticias digan lo que a él le conviene, a lo mejor los subtítulos en esta noticia los puso él.Pseee... Pues no te digo que no. En todo caso, crea o no la periodista en la conspiración, el máximo culpable es Pedro Jota.
De manera que la Fiscalía pide al Supremo que "abdique de su doctrina" para "salvar la operación Nova". Me imagino al fiscal arrodillado ante los magistrados suplicándoles esa abdicación. Y digo yo, ¿que diría Pedro J si el Supremo aplicara una doctrina similar a la sentencia del 18/98 o a la de Gestoras pro Amnistía?
EDITO:Vaya, acabo de ver por casualidad que el titular de portada es "La Fiscalía pide condenar por si acaso a islamistas radicales". Éste lo ha puesto Pedro j, fijo.
Pensemos qué hubiera pasado si a Almallah, en lugar de encontrarle documentos, imágenes, videos, etc, de extrema violencia, preconizando el odio a los judíos, a los occidentales y demás infieles, le hubieran encontrado fotografías de niños desnudos.
¿Se atrevería Pedro Jota a ridiculizar la condena por pederastia que le caería, argumentando que "no había pruebas de que hubiera cometido ningún acto sexual, ni siquiera había evidencias de que hubiera comprado las fotos; podría ser que sólo estuviese interesado en ver si es atraído por esas situaciones".
La Sentencia del Tribunal Supremo no considera probado más allá de toda duda racional que hayan pasado la linea que separa la creencia en que los infieles deberían morir de la intención de matarlos. Sea. La acato. pero de ahí a que la prensa tome su defensa haciendo oídos sordos y ojos ciegos a las peligrosas inclinaciones, intereses y tendencias de unos cuantos sujetos, presentándolos a la opinión pública como víctimas injustamente atacadas, que merecerían disculpas e indemnizaciones... Por ahí no paso, y menos aún cuando Pedro Jota no lo hace de buena fe; no lo hace por estar convencido de ello, sino por mero cálculo político, para que triunfe una determinada tendencia que, cree él, le va a favorecer en sus ansias de poder mediático...
Es un canalla asqueroso.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
