11-10-2008, 09:35:59
Desde luego, el ser humano reacciona como un todo al mundo exterior, y ya no es científico (aunque se estudie así, por simplificar) hablar de "sistema endocrino u hormonal" "sistema nervioso o neurotransmisores" y "sistema inmune" por separado. Todo está unido.
En las épocas de depresión nuestro sistema inmune está descacharrado, y se producen más enfermedades graves, como por ejemplo aparición o recaídas del cáncer.
Por supuesto, esto no afecta por igual a todo el mundo: tiene que haber una base genética que predisponga y/o unas circunstancias ambientales (tabaco, asbesto, anilinas...) que aumenten el riesgo.
Pero en cada caso individual es muy difícil de demostrar. En el caso de Rodolfo Ruiz habría que conocer la historia de su enfermedad para saber si la depresión sufrida por el ataque a su marido, y la mala racha que pasó éste, le causaron una recaída o una aparición de la enfermedad (que me imagino será cáncer)
Judicialmente es casi imposible que se reconozca (algún caso ha habido, no os creáis). pero, en todo caso, y aún suponiendo que el desenlace fuera inevitable, no cabe duda de que la calidad de vida de la pobre señora tuvo que ser muy desmejorada por el acoso de los conspiracionistas. Y estoy pensando en Federico, sobre todo.
¿Podríamos escribirle una carta de ánimo? ¿Tenemos su dirección, o correo?
En las épocas de depresión nuestro sistema inmune está descacharrado, y se producen más enfermedades graves, como por ejemplo aparición o recaídas del cáncer.
Por supuesto, esto no afecta por igual a todo el mundo: tiene que haber una base genética que predisponga y/o unas circunstancias ambientales (tabaco, asbesto, anilinas...) que aumenten el riesgo.
Pero en cada caso individual es muy difícil de demostrar. En el caso de Rodolfo Ruiz habría que conocer la historia de su enfermedad para saber si la depresión sufrida por el ataque a su marido, y la mala racha que pasó éste, le causaron una recaída o una aparición de la enfermedad (que me imagino será cáncer)
Judicialmente es casi imposible que se reconozca (algún caso ha habido, no os creáis). pero, en todo caso, y aún suponiendo que el desenlace fuera inevitable, no cabe duda de que la calidad de vida de la pobre señora tuvo que ser muy desmejorada por el acoso de los conspiracionistas. Y estoy pensando en Federico, sobre todo.
¿Podríamos escribirle una carta de ánimo? ¿Tenemos su dirección, o correo?
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
