05-12-2006, 18:47:20
El desconcierto cunde entre los peones. Alguno, como Osiris, se da cuenta de que si Cartagena dice la verdad la teoría de los pelanas se va al diablo y "la versión oficial" resulta reforzada. Otro opina que todo esto es tan complejo porque ya están a punto de saber la verdad y la verdad es complejísima
Éste me recuerda al eterno optimista al que los Reyes le trajeron boñiga de caballo.... y que al verla se puso a buscar por todos lados el pony que le habían regalado.
Pero otro más me ha interesado. Cita a AR:
Farssaoui, a pesar de las presiones policiales, se lo piensa. La última vez que vio a El Tunecino y al resto del grupo fue en junio de 2003
De ello deduce que Farssaoui estuvo en OTRA casa en Morata. Me parece fascinante la forma como ciertos principios son inamovibles, y hay que buscar una explicación rebuscada para algo que podría tener una explicación mucho más simple: que Farssaoui (o AR) no dicen la verdad y se les ha escapado una inconsistencia.
Por cierto que éste es el tipo de inconsistencias que, cuando le pasan a un "defensor de la VO", hacen saltar todas las alarmas sobre la honestidad del declarante. Pero cuando las dice uno de su bando cualquier explicación es válida ... menos dudar de la veracidad de lo dicho.
Éste me recuerda al eterno optimista al que los Reyes le trajeron boñiga de caballo.... y que al verla se puso a buscar por todos lados el pony que le habían regalado. Pero otro más me ha interesado. Cita a AR:
Farssaoui, a pesar de las presiones policiales, se lo piensa. La última vez que vio a El Tunecino y al resto del grupo fue en junio de 2003
De ello deduce que Farssaoui estuvo en OTRA casa en Morata. Me parece fascinante la forma como ciertos principios son inamovibles, y hay que buscar una explicación rebuscada para algo que podría tener una explicación mucho más simple: que Farssaoui (o AR) no dicen la verdad y se les ha escapado una inconsistencia.
Por cierto que éste es el tipo de inconsistencias que, cuando le pasan a un "defensor de la VO", hacen saltar todas las alarmas sobre la honestidad del declarante. Pero cuando las dice uno de su bando cualquier explicación es válida ... menos dudar de la veracidad de lo dicho.
[A los creyentes] les competerá difundir lo que otros han acuñado; ya que ningún hombre suelta y expande la mentira con tanta gracia como el que se la cree.
