16-11-2008, 04:31:35
Decía en otro hilo que no hay nada nuevo bajo el sol (conspiraiconista, se sobrentiende); y efectivamente, este hilo lo corrobora. Enzarzarse en discusiones bizantinas (como acertadamente se ha apuntado en otro hilo) sobre puntualizaciones (que acaban siendo puntos de conflicto prácticamente irreconciliables) a cuestiones tangenciales (en muchas ocasiones completamente fuera del tema de este foro) aportadas por habituales o noveles de estos lares (que de todo hay) es la demostración fehaciente de que el conspiracionismo ha muerto (o ha sido dado por muerto por nosotros) y que sólo nos quedan los pequeños detalles que nunca acabarán de estar resueltos (cuestiones nimias frente al trabajo ingente que ha supuesto dar un poco de luz a tanta oscuridad peonil).
Bajo mi punto de vista, lo que nos queda pendiente (me incluyo, aunque esté demasiado escaso de tiempo ahora mismo) es la recopilación de todo lo aportado durante los meses (¡¡¡años ya!!!) anteriores y plasmarlo en la Wiki o donde y como sea, aunque sólo sea para que conste que hubo un movimiento social e intelectual que combatió la sinrazón de los mediáticos conspiracionistas del 11-M.
Poco más hay, ahora mismo, de lo que hablar, a no ser que queramos regodearnos de las sentencias que, una tras otra, vayan cayendo sobre los calumniadores e injuriadores que han utilizado el 11-M y sus teorías conspiracionistas para aplicar sus venganzas personales (o las de sus allegados o simpatizantes).
Bajo mi punto de vista, lo que nos queda pendiente (me incluyo, aunque esté demasiado escaso de tiempo ahora mismo) es la recopilación de todo lo aportado durante los meses (¡¡¡años ya!!!) anteriores y plasmarlo en la Wiki o donde y como sea, aunque sólo sea para que conste que hubo un movimiento social e intelectual que combatió la sinrazón de los mediáticos conspiracionistas del 11-M.
Poco más hay, ahora mismo, de lo que hablar, a no ser que queramos regodearnos de las sentencias que, una tras otra, vayan cayendo sobre los calumniadores e injuriadores que han utilizado el 11-M y sus teorías conspiracionistas para aplicar sus venganzas personales (o las de sus allegados o simpatizantes).
