22-11-2008, 11:41:10
El de Periodismo incendiario escribió un post buenísimo msobre el nigma del bujero desaparecido. Lo pongo entero, que es una risa:
El agujero negro de los Agujeros Negros
.-Por Manuel Rico
Hablemos claro desde el principio. Sigo con gran atención la serie sobre los "Agujeros Negros del 11-M", con la que El Mundo nos castiga a sus lectores. Y acabo de descubrir un asunto que puede tener enorme trascendencia: el Agujero Negro Número 27 no existe. Ha desaparecido. Alguien podrá decir que es lo suyo, que en la naturaleza de un agujero negro está desaparecer. Pero en este asunto, como sabemos los lectores del diario, no hay casualidades. Así que no descarto que estemos ante alguna trama de terrorismo editorial. Y como todos los terrorismos son iguales, pues la ETA estará detrás de todo, compartiendo proyecto con ZP.
Vayamos con los hechos: el día 12 de febrero de 2006, El Mundo publicó el Agujero Negro Número 26. Y casi un mes después, el 9 de marzo, salió el Agujero Negro Número 28. Y entre medias... nada. Ni agujero, ni socavón, ni siquiera un mísero charco que salpique al felón Zapatero y al malvado Rubalcaba.
La misteriosa desaparición del Agujero Negro Número 27 plantea tres enigmas cuya respuesta puede revestir la máxima gravedad.
El primero atañe a la fecha. Observe el atento lector que el Agujero Negro Número 27 estaba llamado a aparecer el 9 de marzo, dos días antes del aniversario del 11-M. Ahora vendrá algún listillo paniaguado a decir que es una coincidencia. Pues no me lo creo. Si es imposible que dos caravanas de la muerte salgan de Asturias y Francia el mismo día por mero azar, con mucho menos motivo decide un agujero negro desaparecer justo en el momento en que mayor atención podría lograr. ¡El Agujero Negro Número 27 no desapareció, lo hicieron desaparecer!
Y si lo hicieron desaparecer, es inevitable plantearse el segundo gran enigma: ¿Quién fue la mano criminal? Y, sobre todo, ¿quién fue el autor intelectual? Desde luego, quien planificó este atentado editorial no se encuentra ni en montañas remotas, ni en desiertos lejanos...
Las posibilidades, en principio, son las siguientes:
1) El golpe interno. O sea, que las Fuerzas de Seguridad hayan infiltrado El Mundo con confidentes. Colocados en lugares estratégicos de la redacción, quizá tengan acceso a los Agujeros Negros antes de que lleguen a la mesa del director. Y hacen desaparecer aquellos que les parecen más peligrosos para sus objetivos terrorista-separatistas.
2) La trama madrileña. El tipo que colocó la mochila en los andenes de la estación y luego estuvo cambiando el Skoda Fabia de aparcamiento durante un par de meses, ahora imagino que está en el paro. Las Fuerzas de Seguridad, alertadas por algún chivato, pudieron darle órdenes para que secuestrase la edición entera de El Mundo que llevaba en portada el Agujero Negro Número 27. Mochilas tiene y furgonetas también, así que cuenta con la infraestructura necesaria para el secuestro editorial.
Yo no digo que haya sido un golpe interno o que los culpables formen parte de la trama madrileña. Yo lo que digo es que hay que investigar todas las vías hasta que aparezcan los verdaderos culpables, autor material incluido. Caiga quien caiga.
Este blog, desde luego, ofrecerá a sus lectores cualquier dato relevante que vaya apareciendo. Mientras logro nuevas exclusivas, me quedo tarareando el tercer gran enigma:
¿Dónde estará el Agujero?
¿Dónde estará el Agujero?
Donde quiera que esté,
ese Agujero es el 27
P. D.: Confío en que Zaplana llegue a leer este blog, porque le puede dar fácilmente para tres mil o cuatro mil preguntas parlamentarias.
El agujero negro de los Agujeros Negros
.-Por Manuel Rico
Hablemos claro desde el principio. Sigo con gran atención la serie sobre los "Agujeros Negros del 11-M", con la que El Mundo nos castiga a sus lectores. Y acabo de descubrir un asunto que puede tener enorme trascendencia: el Agujero Negro Número 27 no existe. Ha desaparecido. Alguien podrá decir que es lo suyo, que en la naturaleza de un agujero negro está desaparecer. Pero en este asunto, como sabemos los lectores del diario, no hay casualidades. Así que no descarto que estemos ante alguna trama de terrorismo editorial. Y como todos los terrorismos son iguales, pues la ETA estará detrás de todo, compartiendo proyecto con ZP.
Vayamos con los hechos: el día 12 de febrero de 2006, El Mundo publicó el Agujero Negro Número 26. Y casi un mes después, el 9 de marzo, salió el Agujero Negro Número 28. Y entre medias... nada. Ni agujero, ni socavón, ni siquiera un mísero charco que salpique al felón Zapatero y al malvado Rubalcaba.
La misteriosa desaparición del Agujero Negro Número 27 plantea tres enigmas cuya respuesta puede revestir la máxima gravedad.
El primero atañe a la fecha. Observe el atento lector que el Agujero Negro Número 27 estaba llamado a aparecer el 9 de marzo, dos días antes del aniversario del 11-M. Ahora vendrá algún listillo paniaguado a decir que es una coincidencia. Pues no me lo creo. Si es imposible que dos caravanas de la muerte salgan de Asturias y Francia el mismo día por mero azar, con mucho menos motivo decide un agujero negro desaparecer justo en el momento en que mayor atención podría lograr. ¡El Agujero Negro Número 27 no desapareció, lo hicieron desaparecer!
Y si lo hicieron desaparecer, es inevitable plantearse el segundo gran enigma: ¿Quién fue la mano criminal? Y, sobre todo, ¿quién fue el autor intelectual? Desde luego, quien planificó este atentado editorial no se encuentra ni en montañas remotas, ni en desiertos lejanos...
Las posibilidades, en principio, son las siguientes:
1) El golpe interno. O sea, que las Fuerzas de Seguridad hayan infiltrado El Mundo con confidentes. Colocados en lugares estratégicos de la redacción, quizá tengan acceso a los Agujeros Negros antes de que lleguen a la mesa del director. Y hacen desaparecer aquellos que les parecen más peligrosos para sus objetivos terrorista-separatistas.
2) La trama madrileña. El tipo que colocó la mochila en los andenes de la estación y luego estuvo cambiando el Skoda Fabia de aparcamiento durante un par de meses, ahora imagino que está en el paro. Las Fuerzas de Seguridad, alertadas por algún chivato, pudieron darle órdenes para que secuestrase la edición entera de El Mundo que llevaba en portada el Agujero Negro Número 27. Mochilas tiene y furgonetas también, así que cuenta con la infraestructura necesaria para el secuestro editorial.
Yo no digo que haya sido un golpe interno o que los culpables formen parte de la trama madrileña. Yo lo que digo es que hay que investigar todas las vías hasta que aparezcan los verdaderos culpables, autor material incluido. Caiga quien caiga.
Este blog, desde luego, ofrecerá a sus lectores cualquier dato relevante que vaya apareciendo. Mientras logro nuevas exclusivas, me quedo tarareando el tercer gran enigma:
¿Dónde estará el Agujero?
¿Dónde estará el Agujero?
Donde quiera que esté,
ese Agujero es el 27
P. D.: Confío en que Zaplana llegue a leer este blog, porque le puede dar fácilmente para tres mil o cuatro mil preguntas parlamentarias.
