29-11-2008, 12:07:48
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LOS AGUJEROS NEGROS DEL 11-M (I)Una versión policial repleta de incongruencias -C
Tercera parte del primer agujero negro de Múgica. Recordemos que, en el capítulo anterior, se trató de los hallazgos en la furgoneta Kangoo. Hoy pasaremos a otro indicio importante: la bolsa o mochila de Vallecas. Dada la cantidad de testimonios que hacen referencia a esta parte, y para no convertir en post en eterno, pondré muchos enlaces, alcunas citas resumidas, y sólo algunas citas completas.
Todos nos hacemos lenguas del valor de Múgica; estamos convencidos de que, de haber sido él quien encontrase la mochila, habría abierto la fiambrera "a pelo" para ver los cartuchos de dinamita y poder contarlo. Este agente, en cambio, con sencillez, nos contó en el juicio: ...debajo, a mí me pareció un recipiente, un recipiente de plástico, o plastificado, no sé, de color anaranjado… pero tampoco me fijé mucho en lo que había debajo de los cables, porque fue todo segundos y estaba… no había mucha luz y bueno, fue rápido todo. Pero otros sí comprobaron que se trataba de un artefacto explosivo, como el TEDAX 65255 “Pablo”: “hacemos una apertura pequeñita en la bolsa, porque era muy finita y comprobamos que era un artefacto explosivo. Se decide desalojar la estación”
Nervioso estaba, sí. Tanto que, según su relato en el Auto... "intentó llamar a su Unidad, pero al no recordar la clave de preferencia y no poder contactar con ellos, se fue a buscar a un Policía Nacional que se encontraba en el andén delante del vagón que había explosionado, se lo comentó para que él procediera a llamar a los T.E.D.A.X. porque había dejado la mochila con una bomba, y entre los dos procedieron a dar la voz de alarma". No existió pasotismo por parte de su Unidad.
El TEDAX “Pablo" también lo confirma, durante el juicio: “ al intentar su neutralización se fue, y apareció, dejó un cráter de medio metro por veinte centímetros y, lo que es enfrente del vagón número tres, apareció llena de clavos.” Por lo tanto, no es extraño que diga la sentencia de la Audiencia Nacional, pág 177:
Por cierto, que el relato de los dos policías de sus actos al descubrir la bomba ("Al sospechar que podría tratarse de un artefacto explosivo, la traslada al andén, colocándola al lado de una papelera próxima al muro de la estación", dice Alberto, el agente 7801-3; "se habían equivocado en los datos, que no habían corrido con ninguna mochila", dice Sergio, el agente 86218) no es exactamente igual al correteo bamboleante con una mochila cargada de explosivos golpeando con las paredes que parece describir Múgica, para justificar que no había peligro en darle un manguerazo a la mochila.
Respecto a la otra mochila encontrada, la de Atocha, “Cuando estaban en el vagón n° 1 del tren de Atocha intentaron desactivar el artefacto explosivo, y al considerar que podía tratarse de un alto explosivo, utilizaron la técnica correspondiente; resultando finalmente que no se trataba de ese tipo de explosivo, originando la explosión del artefacto.” (Pg 53 del Auto de Procesamiento)
Por tanto, sólo fueron dos las mochilas que, al sufrir un intento de desactivación, explotaron: el del primer vagón del tren de la Estación de Atocha, y el del tercer vagón del tren de la Estación de El Pozo. Así que, cuando Múgica insiste en que "destruyen esa y el resto de las mochilas", sugiriendo que se destruyeron las pruebas que no interesaban, incurre nuevamente en una clara manipulación.
Y pasamos ya a otro de los puntos fuertes del conspiracionismo: la “bolchila” de Vallecas.
Por supuesto, no puede faltar una referencia al recorrido de la bolsa hasta su hallazgo:
Los más relevantes prestaron declaración también ante la Audiencia Nacional. Y para cerrar el tema, se debería también añadir la importancia de la intervención de los jueces del Juzgado nº 6 y nº 49, que corroboraron los testimonios de los policías citados.
La conclusión del Tribunal fue:
Precisamente debido a que los dos anteriores explosivos se habían perdido sin dejar huellas motivó que todo el mundo fuera consciente de la importancia de intentar encontrar pruebas a través de la última bomba. No sólo para detener a los criminales, sino sobre todo para evitar que siguieran matando, había que capturarlos.
Es una falsedad decir que los TEDAX quisiesen deshacerse de ella, aunque es más que probable que algún compañero avisase al valiente, al heroico "Pedro" del riesgo que corría al tratar de desactivar la bomba. La declaración del Jefe Provincial de los TEDAX, Cáceres Vadillo, ante las Acusaciones Particulares, las Defensas y el Ministerio Fiscal deberían ser suficientes para que nadie abrigase dudas sobre este punto pero, para mayor información sobre este u otro tema relacionado con la bolsa podemos consultar el Auto de Procesamiento Pg. 72 y ss. y, específicamente, las declaraciones de los agentes 64501, 65255, el peritaje sobre la bolsa y la aclaración sobre la fecha de la radiografía66618
Por tanto, es un absurdo, tanto deslizar la insinuación de que "no aparece ningún cartucho de dinamita" (¡como si la presencia de una masa gelatinosa de explosivo no fuera suficiente!) como los argumentos conspiracionistas posteriores basados en hechos puntuales como la fecha, equivocada, de la placa. Si la radiografía no sirvió para nada, no puede constituir parte de una conspiración.
Tercera parte del primer agujero negro de Múgica. Recordemos que, en el capítulo anterior, se trató de los hallazgos en la furgoneta Kangoo. Hoy pasaremos a otro indicio importante: la bolsa o mochila de Vallecas. Dada la cantidad de testimonios que hacen referencia a esta parte, y para no convertir en post en eterno, pondré muchos enlaces, alcunas citas resumidas, y sólo algunas citas completas.
Quote:A las dos de la madrugada del viernes, miembros de la comisaría de Vallecas llaman a los Tedax después de haber encontrado una bolsa que contiene una bomba. No es la única que no ha explotado a lo largo del jueves.En realidad hubo una mochila menos de las que dice el autor, salvo que contemos como tal el hallazgo de…
En la mañana de los atentados aparecen al menos tres más en las cercanías de la estación de Atocha y en la de El Pozo. En todos los casos los artificieros optan por destruirlas inmediatamente. Se vuelan por los aires de esa manera pistas materiales que parecen imprescindibles para el esclarecimiento de los hechos.
Quote:otra especie de bolsa que realmente también se procedió a su intento de desactivación pero contenía una tartera con comida, fruta y cosas de este tipo. Esa no se llegó a abrir.… pero eso tiene poca importancia (quizás, la única, la enésima comprobación del escaso rigor de sus “Agujeros Negros”). La insinuación de Múgica está completamente fuera de lugar: nadie ha defendido seriamente que las cosas se tuvieran que haber realizado de otra manera. De hecho, el valeroso acto del TEDAX "Pedro", desmontando una bomba que podría estar preparada para detonar, le ha supuesto ser injuriado gravemente por los conspiracionistas, que le acusaron de mentir y de "saber que no podía explotar".
Quote:Un joven policía municipal relata su hallazgo muy pormenorizadamente. Es un novato que apenas lleva un año de servicio. Jacobo Barrero cuenta cómo encontró debajo de uno de los asientos del segundo piso de uno de los trenes afectado por las explosiones una mochila negra. Cuando la abre, casi le da un síncope. Ve un teléfono del que salen dos cables, "uno rojo y uno negro", que están conectados a una fiambrera redonda de color naranja. No habla en ningún momento de cartuchos. Corre hasta una tapia cercana con la bolsa y llama muy nervioso a sus superiores. No le hacen demasiado caso y decide volver a intentarlo, esta vez con la Policía Nacional. Atienden su aviso y envían a los Tedax.Se trata del artefacto explosivo en el tercer vagón del tren de la Estación de El Pozo, y el Policía Municipal es el Agente n° 7801-3. Véase su relato en el Auto de Procesamiento, página 54, muchos menos dramatizado (sin síncopes y eso). Por cierto, ¿se llama Jacobo?. Según el Auto de Procesamiento, su nombre es Alberto. “...cuando entraron en la Estación Alberto vio una mochila y avisó, después se marcharon”, dice el agente del C.N.P. 86218, como podemos leer en la página 56. Quizás sea simplemente una cuestión de ocultar su identidad.
Todos nos hacemos lenguas del valor de Múgica; estamos convencidos de que, de haber sido él quien encontrase la mochila, habría abierto la fiambrera "a pelo" para ver los cartuchos de dinamita y poder contarlo. Este agente, en cambio, con sencillez, nos contó en el juicio: ...debajo, a mí me pareció un recipiente, un recipiente de plástico, o plastificado, no sé, de color anaranjado… pero tampoco me fijé mucho en lo que había debajo de los cables, porque fue todo segundos y estaba… no había mucha luz y bueno, fue rápido todo. Pero otros sí comprobaron que se trataba de un artefacto explosivo, como el TEDAX 65255 “Pablo”: “hacemos una apertura pequeñita en la bolsa, porque era muy finita y comprobamos que era un artefacto explosivo. Se decide desalojar la estación”
Nervioso estaba, sí. Tanto que, según su relato en el Auto... "intentó llamar a su Unidad, pero al no recordar la clave de preferencia y no poder contactar con ellos, se fue a buscar a un Policía Nacional que se encontraba en el andén delante del vagón que había explosionado, se lo comentó para que él procediera a llamar a los T.E.D.A.X. porque había dejado la mochila con una bomba, y entre los dos procedieron a dar la voz de alarma". No existió pasotismo por parte de su Unidad.
Quote:Varios expertos en la materia no entienden todavía por qué decidieron volar la bolsa. "Un simple chorro de agua podría bastar para inutilizarla, sobre todo sabiendo que a pesar de los traqueteos a los que le sometió el agente que la había encontrado no se había activado". El caso es que aquella mañana destruyen esa y el resto de las mochilas que no habían explotado. En el aire quedó un olor picante muy intenso, nada que ver con el Titadine cuyo nombre tanto había despistado en un primer momento.Los expertos de "El Mundo"... El Sub-inspector TEDAX del C.N.P. con carné 54868, declara ante el juez del Olmo (pg 55 del Auto de Procesamiento): "Al desconocer de qué explosivo se trataba, se procedió a actuar sobre el artefacto con los medios operativos para desactivar a distancia, no siendo posible su neutralización, con lo cual se produjo la explosión del artefacto". También, durante el juicio, deja claro que no intentaban destruir el objeto: "El artefacto explosiona intentando la neutralización del mismo."
El TEDAX “Pablo" también lo confirma, durante el juicio: “ al intentar su neutralización se fue, y apareció, dejó un cráter de medio metro por veinte centímetros y, lo que es enfrente del vagón número tres, apareció llena de clavos.” Por lo tanto, no es extraño que diga la sentencia de la Audiencia Nacional, pág 177:
Quote:Inmediatamente se lo comunicó a su compañero, el número 65.255, que intentó desactivarla, produciéndose una explosión controlada.O sea, que mientras los "expertos" seguían el tema por "sofavisión" y "cubatocracia", los subinspectores TEDAX 54868 y 65255, acompañados de varios agentes TEDAX y no-TEDAX, intentaron desactivar el artefacto a distancia (pero no a mayor distancia que la que había entre los "expertos" y el frigorífico de su casa, apuesto) sin conseguirlo, lo que ocasionó su explosión. Precisamente, fue el chorro de agua, el método recomendado por Múgica para desactivarlo sin peligro, lo que la hizo explotar. "Expertos" que no parecen saber que hay bombas que se detonan con ese método...
Por cierto, que el relato de los dos policías de sus actos al descubrir la bomba ("Al sospechar que podría tratarse de un artefacto explosivo, la traslada al andén, colocándola al lado de una papelera próxima al muro de la estación", dice Alberto, el agente 7801-3; "se habían equivocado en los datos, que no habían corrido con ninguna mochila", dice Sergio, el agente 86218) no es exactamente igual al correteo bamboleante con una mochila cargada de explosivos golpeando con las paredes que parece describir Múgica, para justificar que no había peligro en darle un manguerazo a la mochila.
Respecto a la otra mochila encontrada, la de Atocha, “Cuando estaban en el vagón n° 1 del tren de Atocha intentaron desactivar el artefacto explosivo, y al considerar que podía tratarse de un alto explosivo, utilizaron la técnica correspondiente; resultando finalmente que no se trataba de ese tipo de explosivo, originando la explosión del artefacto.” (Pg 53 del Auto de Procesamiento)
Por tanto, sólo fueron dos las mochilas que, al sufrir un intento de desactivación, explotaron: el del primer vagón del tren de la Estación de Atocha, y el del tercer vagón del tren de la Estación de El Pozo. Así que, cuando Múgica insiste en que "destruyen esa y el resto de las mochilas", sugiriendo que se destruyeron las pruebas que no interesaban, incurre nuevamente en una clara manipulación.
Y pasamos ya a otro de los puntos fuertes del conspiracionismo: la “bolchila” de Vallecas.
Quote:A las 2.40 horas, y a requerimiento a través de una llamada de los policías de servicio, los Tedax, llegan a la comisaría de Vallecas para inspeccionar una bolsa azul, con asas de cuero...Mezclados con el explosivo hay un kilo aproximado de clavos y tornillos.Múgica da una cifra superior a la real; tal vez no tenga trascendencia, pero en realidad la bolsa contenía unos 640 g: “contenía 640 gramos de tornillos y clavos para que actuaran como metralla”,dice la Audiencia Nacional en la pg. 183 de su sentencia; es una cantidad relativamente pequeña, quizás por interesar más a los terroristas meter, para el mismo peso en cada bolsa, más dinamita que metralla.
Por supuesto, no puede faltar una referencia al recorrido de la bolsa hasta su hallazgo:
Quote:La realidad es que esa bolsa dio teóricamente vueltas por Madrid durante muchas horas sin que nadie se percatara de ella. Algunas versiones dicen que fue trasladada hasta Ifema con el resto de las pertenencias que se encontraron y que nadie había reclamado. Lo único que se sabe es que alguien llamó desde la comisaría de Vallecas a los Tedax a las 2.00 horas de la madrugada del viernes para que se hicieran cargo de ella.Ya podemos informar a Múgica de algo más; puede estar tranquilo. No es cierto que cualquiera pueda haberla colocado en Ifema. Yo, por ejemplo, no pude. Se conoce perfectamente quién tuvo acceso a ella:
La relación con los trenes es meramente circunstancial. Cualquiera podía haberla colocado en Ifema.
Quote:Pasadas las 15 horas el policía con carné profesional número 24420, de la Comisaría de Puente de Vallecas, recibió la orden del jefe de su grupo de que, junto a otros tres compañeros -números 88659, 89324 y 87750-, se dirigieran con dos furgonetas de mediano tamaño a la estación de El Pozo a recoger los efectos recuperados del tren ... ordenándoseles que los llevaran a la Comisaría de Villa de Vallecas... el jefe de guardia se negó a hacerse cargo de los efectos ... reemprendieron la marcha hasta la Comisaría de Puente de Vallecas.Este es el resumen del "extravagante periplo", como lo definió el Tribunal, que efectuó la bolsa, y que podemos encontrar en la página 181-182 de la sentencia de la Audiencia Nacional. Pese a las insinuaciones conspiracionistas, la custodia de los efectos que se transportaban ha quedado perfectamente acreditada,como queda recogido en la misma sentencia (Pgs 515 y 516). La información necesaria la podemos encontraren el Auto de Procesamiento (Pgs 57 y ss.). En él se recoge la investigación del juez del Olmo que interrogó exhaustivamente a los agentes que tuvieron relación con el traslado: 16132, 87407, 87141, 24420, 87843, 88659, 87750, 89324, 88941, 88163, y 79046.
...En torno a las 15 horas, el comisario jefe de la comisaría -número 14296- que estaba en compañía de un inspector de apellido Alvarez, les mandó que llevaran los efectos a IFEMA, hacia donde partieron ya avanzada la tarde los mismos funcionarios, salvo el número 24420, que fue relevado por el número 87843 y otro agente, que lo fue por el número 88941.
En IFEMA, los efectos fueron depositados en el pabellón 6...quedando bajo la custodia de la Unidad de Intervención Policial. Esa misma tarde, el comisario de la Comisaría de Puente de Vallecas se enteró de que la Juez del Juzgado de instrucción núm. 49 de Madrid...había ordenado que los efectos se depositaran en la Comisaría de Puente de Vallecas...fueron recogidos los efectos de IFEMA y llevados a la comisaría. Allí se inventariaron por cuatro funcionarios divididos en dos grupos, uno de ellos formado por los policías con número 79.046 y 88.163.
En torno a la 1:30 h., ya del 12 de marzo, la funcionaria 88.163 extrajo ... un teléfono movil... se lo comunicó a la subinspectora de servicio -número 66875- que suspendió inmediatamente el inventario, desalojó la comisaría y avisó a los especialistas.
Los más relevantes prestaron declaración también ante la Audiencia Nacional. Y para cerrar el tema, se debería también añadir la importancia de la intervención de los jueces del Juzgado nº 6 y nº 49, que corroboraron los testimonios de los policías citados.
La conclusión del Tribunal fue:
Quote:Cuestión diferente, aunque sin consecuencias jurídicas, es el extravagante periplo de los efectos.También da por buena esta prueba la Sentencia del Tribunal Supremo:
Se trata, en definitiva, de un caso de descoordinación y mala transmisión de la información que debe corregirse en el futuro pero que carece de efectos jurídicos relevantes, siendo comprensible atendidas las extraordinarias circunstancias concurrentes esa mañana y la prioridad absoluta que se dio a la identificación de los cadáveres, que pudo ser inadecuada para la investigación, pero sin duda indiscutible desde el punto de vista humano.
Quote:En cuanto a la mochila de Vallecas, a la que también se refiere expresamente, afirmando que no consta donde fue encontrada ya que nadie ha establecido que se encontrara entre los efectos recogidos en la estación de El Pozo, en la sentencia se describe minuciosamente el resultado de las pruebas, esencialmente testificales, relativas al hallazgo de dicha mochila dentro de una de las bolsas grandes de plástico en las que, previamente, se habían introducido los efectos recogidos en la estación de El Pozo tras la explosión en el tren.
Quote:La bolsa esta vez, contraviniendo lo que la policía había hecho hasta ese momento con las mochilas bomba que habían encontrado intactas, no es destruida. Los Tedax quieren deshacerse de ella y es un comisario jefe quien se lo recrimina mientras uno de sus inspectores (Protección Ciudadana) se ofrece voluntario para neutralizarla. Sea como fuere, figura las 5.12 horas como el momento en que es desactivada, en un parque cercano. Es así como se obtienen todas las pistas que llevarán a los investigadores a las primeras detenciones.Como ya se ha dicho antes, no hubo ninguna intención de destruir los dos artefactos explosivos de Atocha y El Pozo. Simplemente, se intentó su desactivación mediante procedimientos que no funcionaron.
Precisamente debido a que los dos anteriores explosivos se habían perdido sin dejar huellas motivó que todo el mundo fuera consciente de la importancia de intentar encontrar pruebas a través de la última bomba. No sólo para detener a los criminales, sino sobre todo para evitar que siguieran matando, había que capturarlos.
Es una falsedad decir que los TEDAX quisiesen deshacerse de ella, aunque es más que probable que algún compañero avisase al valiente, al heroico "Pedro" del riesgo que corría al tratar de desactivar la bomba. La declaración del Jefe Provincial de los TEDAX, Cáceres Vadillo, ante las Acusaciones Particulares, las Defensas y el Ministerio Fiscal deberían ser suficientes para que nadie abrigase dudas sobre este punto pero, para mayor información sobre este u otro tema relacionado con la bolsa podemos consultar el Auto de Procesamiento Pg. 72 y ss. y, específicamente, las declaraciones de los agentes 64501, 65255, el peritaje sobre la bolsa y la aclaración sobre la fecha de la radiografía66618
Quote:Es sorprendente que en las imágenes policiales tomadas del contenido de la bolsa no aparece ningún tipo de cartucho de dinamita. Sólo hay una masa gelatinosa de explosivo, un teléfono móvil con dos cables incrustados, una batería para el teléfono y, por supuesto, la tarjeta del móvil. Las fotografías son publicadas por la cadena de televisión estadounidense ABC y pueden ser contempladas por cualquiera en su página de Internet.La radiografía no se realizó para comprobar la presencia de un explosivo (que ya se sabía que existía, como vemos en la página 3 de las declaraciones de “Pedro”):
Quote:Una vez que me la indicó le dije que saliera, que cerrara la puerta y saliera de comisaría y me puse a inspeccionarla, y nada más abrirla, ya vi que se trataba de un artefacto explosivo… [después procedo a] …comunicar a la escala de mando que ha aparecido otra bomba, y a continuación configuramos un dispositivo de traslado… así hicimos el traslado al parque de Azorín … lo primero que hago [es] ver las condiciones que reúne el parque, y colocar la bomba en el sitio adecuado para proceder posteriormente a su desactivación, la coloco lo más alejado de los edificios, de tal forma que si se produjera la detonación, no alcanzara a los mencionados edificios. A continuación le practiqué una radiografía, y posteriormente pues se procede a lo que es la desactivación de la bomba.Con ella se intentaba conocer la disposición del cableado, quizás la existencia de una trampa... aunque en realidad, todos están de acuerdo en que no sirvió de nada. Dice la sentencia: “... no le proporcionaba información suficiente para la desactivación, pues el artilugio no tenía un estructura lógica y sólo se apreciaba una maraña de cables que se perdían en una zona oscura que era la masa explosiva.”
Por tanto, es un absurdo, tanto deslizar la insinuación de que "no aparece ningún cartucho de dinamita" (¡como si la presencia de una masa gelatinosa de explosivo no fuera suficiente!) como los argumentos conspiracionistas posteriores basados en hechos puntuales como la fecha, equivocada, de la placa. Si la radiografía no sirvió para nada, no puede constituir parte de una conspiración.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
