04-12-2008, 19:55:31
Pasemos ya al segundo tema que toca Del Pino en su hilo: el Toyota Corolla:
No tiene nada de extraño que, el mismo día 27, en el mismo informe que comunica al juez que la matrícula dada por Trashorras no pertenecía a un Toyota sino a un Daewoo, se dé cuenta de que hay otro Toyota, con placas dobladas, con matrícula 9231 CDW, que sufrió un accidente el 5 de marzo, en el que se encontró documentación a nombre de un árabe llamado Ben Salah y de Emilio Suárez Trashorras y que fue multado en Burgos el 29 de febrero de 2004 cuando bajaba de Asturias o Cantabria.
Y va, y dice Del Pino:
Pero ¿no sabe todo ésto del Pino? ¡Por supuesto que sí! Todo lo he sacado de su hilo. Pero Don Luis lo desordena todo, lo mezcla y lo entierra en una nube de datos sin sentido ni significación, para que los puntos claves descubiertos por las fuerzas de Seguridad pasen desapercibidos y dé la impresión de que no hubo una línea de investigación.
Queda por aclarar por qué Suárez Trashorras se equivocó, o trató de engañar al juez Del Olmo, cuando le dio una matrícula falsa, la 3241 CDW.
Y lo primero que averiguamos es que esta noticia no es, ni mucho menos, secreta. De hecho, los periódicos y medios de comunicación informaron en su día de que la declaración de Suárez Trashorras, que se hace referencia a la matrícula 3241 CDW, había sido remitida a la Comisión de Investigación del 11-M , y posteriormente al Tribunal que juzgó el 11-M. No parece haberse descubierto ninguna relación entre el Daewoo Kalos que portaba esa matrícula, y nadie le dio ninguna importancia al dato.
Ignoramos exactamente por qué Suárez Trashorras dio este número. Habría que preguntárselo a él.
Para empezar, podría tratarse de un error involuntario; una persona diagnosticada de esquizofrenia paranoide (enfermedad que se caracteriza por presentar alucinaciones, entre otros síntomas); tratada con medicación (que puede producir confusión, desorientación, amnesia, entre otros efectos) y sometida a un duro interrogatorio durante varias horas, no es extraño que cometa un error.
Tampoco es descartable que Emilio, conocido en la instrucción del caso por la media docena de versiones que dio de los hechos, haya tratado de engañar al juez. Recordemos que Emilio, según declaró en el juicio, creía, o quería, ser considerado testigo protegido. Sin embargo, no hace falta ser muy despierto para comprender que no se puede contar con la protección del juez si se está pringado hasta las trancas. Quizás, en el transcurso de la declaración, trató de embrollar la pista para echar a los investigadores contra los árabes quedando él fuera del caso; dirigir a la Guardia Civil contra la banda de Jamal pero sin que supieran que los explosivos los había suministrado él (delito que impediría ser testigo protegido). Recordemos que Emilio defendía la versión de que “El Chino” había subido a Avilés para atracar una joyería, que encontró cerrada, y pidió al ex-minero que le prestase un vehículo para poder volver a Madrid.
Es sólo una suposición, pero es posible que Emilio se "inventase" una matrícula en la esperanza de que, al descubrir que no pertenecía a un coche relacionado con los atentados, los investigadores pensaran que era un vehículo con matrícula falsa, y no llegaran a descubrir el Toyota Corolla, que demostraría de manera irrevocable su implicación en el caso.
Ahora bien: si lo que prefiere Del Pino es continuar con su versión, donde miles de conspiradores de la cloacocracia, con todo el tiempo y recursos del mundo, van improvisando y cambando la Versión Oficial, día a día, de una manera magistral, pero a la vez chapucera, no problem.
Hasta le voy a echar una mano. Aquí tiene otro eslabón perdido: es aquel en el que se cita el Toyota, con el modelo Corolla, pero aún con la matrícula CDW 3241. De nada, Don Luis. A mandar.
Quote:La primera mención del coche Toyota que aparece en el sumario es del día 22 de marzo de 2004, cuando Suárez Trashorras declara ante el juez Del Olmo. En esa comparecencia, Trashorras dice lo siguiente, refiriéndose a esos marroquíes que fueron a verle a Asturias el día 28 de febrero:¿Qué hay de destacar en esta declaración?:
"A continuación y como consecuencia de que le dicen que el vehículo Golf estaba fallando le solicitan al declarante les entregue el vehículo Toyota 3241 CDW, de color marrón que tenía con intención de adquirirlo y de! que nunca le dieron la documentación, por lo que van hasta Avilés y les entrega e! citado vehículo Toyota."
Quote:...lo que Trashorras dice del Toyota en esa primera declaración tampoco tiene nada que ver con la versión oficial que luego terminaría prevaleciendo.Bueno, es que en realidad la matrícula 3241 CDW ni siquiera pertenece a un Toyota. El número que dio Suárez Trashorras al juez Del Olmo pertenece, en realidad, a un Daewoo Kalos, como comprobó la Guardia Civil en cuanto comprobó las bases de datos. El juez fue informado de ello el 27 de Marzo, cinco días después del interrogatorio. Pero las fuerzas de seguridad no habían permanecido de brazos cruzados durante este tiempo: gracias a la pista derivada de la tarjeta encontrada en la mochila de Vallecas y los teléfonos relacionados, el mismo día 22 de Marzo (el del interrogatorio) ya aparece en la investigación una mención al viaje de los sospechosos del atentado a Asturias para conseguir los explosivos. También se conoce que el grupo investigado ha doblado tres matrículas en un taller de Madrid. Incluso, atando cabos (Toyota + matrícula falsa) el día 24 se interroga a la dueña de un Toyota Land Cruiser cuya matrícula es una de las dobladas. La pista se revela falsa, pero sirve para que ahora Del Pino interprete que la Versión Oficial mutó de un vehículo a otro:
Trashorras habla de un Toyota, sí, pero nunca llega a mencionar el modelo (Corolla). Sin embargo, se acuerda perfectamente del color (marrón) y de la matrícula (3241 CDW).
Y ahí está precisamente la gracia del asunto. El Toyota que luego se impondría en la versión oficial (el Toyota Corolla con placas dobladas al que, según nos dicen, le multan en Burgos y con el que el Gitanillo, según nos dicen, tiene un accidente el 5 de marzo en la carretera de Toledo) NO ERA de color marrón, sino gris-verdoso metalizado. Y su matrícula NO ERA la 3241 CDW, sino la 9231 CDW.
Quote:...el cambiazo no afecta sólo al color y a la matrícula, sino muy probablemente también al modelo, que inicialmente parece que tenía que ser un todoterreno modelo Land Cruiser, como a continuación veremos...En realidad, no es así: la Guardia Civil estrechaba el cerco y, con profesionalidad, investigaba todas las pistas que se relacionaban con Emilio Suárez Trashorras, su declaración, los usuarios relacionados con las tarjetas facilitadas por el locutorio de Zougham, etc.
...El 27 de marzo es cuando se produce el cambio, y lo que parecía que iba a ser un Toyota todoterreno pasa a ser ya un Corolla.
No tiene nada de extraño que, el mismo día 27, en el mismo informe que comunica al juez que la matrícula dada por Trashorras no pertenecía a un Toyota sino a un Daewoo, se dé cuenta de que hay otro Toyota, con placas dobladas, con matrícula 9231 CDW, que sufrió un accidente el 5 de marzo, en el que se encontró documentación a nombre de un árabe llamado Ben Salah y de Emilio Suárez Trashorras y que fue multado en Burgos el 29 de febrero de 2004 cuando bajaba de Asturias o Cantabria.
Y va, y dice Del Pino:
Quote:Y, con eso, la versión oficial quedó definitivamente fijada, y el Toyota del que Trashorras hablaba en su declaración adquirió su forma definitiva.Pero, bueno, ¿podría haber alguna duda? Lo extraño, la negligencia, hubiera sido que la Guardia Civil no atase cabos, con estos datos que fueron conociendo.
Pero ¿no sabe todo ésto del Pino? ¡Por supuesto que sí! Todo lo he sacado de su hilo. Pero Don Luis lo desordena todo, lo mezcla y lo entierra en una nube de datos sin sentido ni significación, para que los puntos claves descubiertos por las fuerzas de Seguridad pasen desapercibidos y dé la impresión de que no hubo una línea de investigación.
Queda por aclarar por qué Suárez Trashorras se equivocó, o trató de engañar al juez Del Olmo, cuando le dio una matrícula falsa, la 3241 CDW.
Y lo primero que averiguamos es que esta noticia no es, ni mucho menos, secreta. De hecho, los periódicos y medios de comunicación informaron en su día de que la declaración de Suárez Trashorras, que se hace referencia a la matrícula 3241 CDW, había sido remitida a la Comisión de Investigación del 11-M , y posteriormente al Tribunal que juzgó el 11-M. No parece haberse descubierto ninguna relación entre el Daewoo Kalos que portaba esa matrícula, y nadie le dio ninguna importancia al dato.
Ignoramos exactamente por qué Suárez Trashorras dio este número. Habría que preguntárselo a él.
Para empezar, podría tratarse de un error involuntario; una persona diagnosticada de esquizofrenia paranoide (enfermedad que se caracteriza por presentar alucinaciones, entre otros síntomas); tratada con medicación (que puede producir confusión, desorientación, amnesia, entre otros efectos) y sometida a un duro interrogatorio durante varias horas, no es extraño que cometa un error.
Tampoco es descartable que Emilio, conocido en la instrucción del caso por la media docena de versiones que dio de los hechos, haya tratado de engañar al juez. Recordemos que Emilio, según declaró en el juicio, creía, o quería, ser considerado testigo protegido. Sin embargo, no hace falta ser muy despierto para comprender que no se puede contar con la protección del juez si se está pringado hasta las trancas. Quizás, en el transcurso de la declaración, trató de embrollar la pista para echar a los investigadores contra los árabes quedando él fuera del caso; dirigir a la Guardia Civil contra la banda de Jamal pero sin que supieran que los explosivos los había suministrado él (delito que impediría ser testigo protegido). Recordemos que Emilio defendía la versión de que “El Chino” había subido a Avilés para atracar una joyería, que encontró cerrada, y pidió al ex-minero que le prestase un vehículo para poder volver a Madrid.
Es sólo una suposición, pero es posible que Emilio se "inventase" una matrícula en la esperanza de que, al descubrir que no pertenecía a un coche relacionado con los atentados, los investigadores pensaran que era un vehículo con matrícula falsa, y no llegaran a descubrir el Toyota Corolla, que demostraría de manera irrevocable su implicación en el caso.
Ahora bien: si lo que prefiere Del Pino es continuar con su versión, donde miles de conspiradores de la cloacocracia, con todo el tiempo y recursos del mundo, van improvisando y cambando la Versión Oficial, día a día, de una manera magistral, pero a la vez chapucera, no problem.
Hasta le voy a echar una mano. Aquí tiene otro eslabón perdido: es aquel en el que se cita el Toyota, con el modelo Corolla, pero aún con la matrícula CDW 3241. De nada, Don Luis. A mandar.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
