16-01-2009, 19:24:46
Soy consciente de que lo que voy a plantear es algo polémico ya que atañe a sensibilidades que están últimamente muy a flor de piel. Y puede llegar a tocar de lleno la temática política, pero creo necesario un lugar en el que se debata sobre el conflicto palestino-israelí sin que los maniqueísmos y las posturas extremas tengan lugar.
Estoy participando en varios foros y blog sobre el tema en cuestión y las posiciones están siempre polarizadas. No pretendo aquí hablar de política ni provocar un encono de posturas, sino analizar desde un punto de vista riguroso y hasta epistemológico (al estilo DL, vaya) los motivos de unos y otros, o incluso si las reacciones que se están suscitando tienen fundamento real para producirse o si por el contrario son más producto de la visceralidad o los prejuicios.
Por ejemplo, en un blog concreto alguien me comenta que los musulmanes son nuestros enemigos porque existe la yihad, que busca implantar el islamismo radical en todo el mundo, ha traído violencia y muerte a varios puntos del planeta (nosotros lo sabemos bien) y en casi todos las naciones musulmanas se menoscaban derechos, lo cual debería automáticamente convertirles en enemigos del mundo democrático. A mí se me ocurre replicar que, sin negar que esos hechos existen y requieren nuestra más tajante condena, las evidencias no determinan que la amenaza musulmana global sea real. ¿Por qué? Porque en nuestras ciudades, y en las del resto de Europa, los musulmanes conviven pacíficamente con los oriundos, viven y trabajan sin causar problemas. Si la yihad fuera la norma, que es el argumento en mi opinión falaz que se intenta deslizar, ésto no podría producirse. ¿Otra? Los países musulmanes mantienen relaciones con Occidente, al que presuntamente intentar sojuzgar, hasta el extremo de proporcionarles un elemento energético vital para su normal funcionamiento como es el petroleo. O el gas en el caso de España. Si la yihad fuera la norma ésto no podría producirse. ¿Más? Los propios países musulmanes luchan contra los elementos yihadistas, y podemos mencionar a ese absuelto del 11-M que no quería volver a Siria por temor a que las autoridades de ese país actuaran sobre él. O la afluencia habitual de turistas occidentales a países musulmanes que vuelven de una pieza, señal de que la yihad no es la norma.
¿Se comprende lo que pretendo?
No pretendo dar la cara por el mundo islámico. Aborrezco las teocracias musulmanas y soy partidario de un Estado completamente laico sin vínculo alguno con las confesiones religiosas. Ésto es una aclaración. Es el único posicionamiento personal que haré, ya que no es la idea que ésto sea un contenedor de posturas personales, sino un lugar de debate riguroso en el que se sigan empleando las herramientas lógicas y racionales que nos han llevado a estar orgullosos de éste sitio. Nos lleven las conclusiones a donde nos lleven.
En el contexto del actual conflicto palestino-israelí, igual. Se trata de analizar los motivos de uno y otro del modo más aséptico posible hasta llegar a comprender el por qué de la situación actual. Se que un debate de éste calado conlleva riesgos, y más en un lugar donde se trata de evitar todo trasfondo político. Pero, como he dicho, creo necesario un lugar de debate sobre el tema en cuestión donde se huya del maniqueísmo y el rigor y la moderación no sean la excepción sino la norma. Y no se me ocurre un mejor lugar que éste.
Estoy participando en varios foros y blog sobre el tema en cuestión y las posiciones están siempre polarizadas. No pretendo aquí hablar de política ni provocar un encono de posturas, sino analizar desde un punto de vista riguroso y hasta epistemológico (al estilo DL, vaya) los motivos de unos y otros, o incluso si las reacciones que se están suscitando tienen fundamento real para producirse o si por el contrario son más producto de la visceralidad o los prejuicios.
Por ejemplo, en un blog concreto alguien me comenta que los musulmanes son nuestros enemigos porque existe la yihad, que busca implantar el islamismo radical en todo el mundo, ha traído violencia y muerte a varios puntos del planeta (nosotros lo sabemos bien) y en casi todos las naciones musulmanas se menoscaban derechos, lo cual debería automáticamente convertirles en enemigos del mundo democrático. A mí se me ocurre replicar que, sin negar que esos hechos existen y requieren nuestra más tajante condena, las evidencias no determinan que la amenaza musulmana global sea real. ¿Por qué? Porque en nuestras ciudades, y en las del resto de Europa, los musulmanes conviven pacíficamente con los oriundos, viven y trabajan sin causar problemas. Si la yihad fuera la norma, que es el argumento en mi opinión falaz que se intenta deslizar, ésto no podría producirse. ¿Otra? Los países musulmanes mantienen relaciones con Occidente, al que presuntamente intentar sojuzgar, hasta el extremo de proporcionarles un elemento energético vital para su normal funcionamiento como es el petroleo. O el gas en el caso de España. Si la yihad fuera la norma ésto no podría producirse. ¿Más? Los propios países musulmanes luchan contra los elementos yihadistas, y podemos mencionar a ese absuelto del 11-M que no quería volver a Siria por temor a que las autoridades de ese país actuaran sobre él. O la afluencia habitual de turistas occidentales a países musulmanes que vuelven de una pieza, señal de que la yihad no es la norma.
¿Se comprende lo que pretendo?
No pretendo dar la cara por el mundo islámico. Aborrezco las teocracias musulmanas y soy partidario de un Estado completamente laico sin vínculo alguno con las confesiones religiosas. Ésto es una aclaración. Es el único posicionamiento personal que haré, ya que no es la idea que ésto sea un contenedor de posturas personales, sino un lugar de debate riguroso en el que se sigan empleando las herramientas lógicas y racionales que nos han llevado a estar orgullosos de éste sitio. Nos lleven las conclusiones a donde nos lleven.
En el contexto del actual conflicto palestino-israelí, igual. Se trata de analizar los motivos de uno y otro del modo más aséptico posible hasta llegar a comprender el por qué de la situación actual. Se que un debate de éste calado conlleva riesgos, y más en un lugar donde se trata de evitar todo trasfondo político. Pero, como he dicho, creo necesario un lugar de debate sobre el tema en cuestión donde se huya del maniqueísmo y el rigor y la moderación no sean la excepción sino la norma. Y no se me ocurre un mejor lugar que éste.
