19-01-2009, 23:07:29
(This post was last modified: 19-01-2009, 23:09:13 by lejianeutra.)
La atrocidad que se vive en Gaza es exactamente la misma que se viviría en Israel caso de estar los papeles invertidos y ser Palestina la que dispusiera de un tremendo poder militar y del apoyo-consentimiento de una superpotencia como los EEUU. Criticar a Israel y no a Palestina por la enorme desproporción en los daños producidos no me parece moralmente entendible, dicho sea con el debido respeto... Israel hace todo ese daño porque puede y Palestina no lo hace porque no puede, porque si pudiera ya lanzaría sobre territorio israelí misiles de última generación en vez de cohetes Qassam, y en mayor cantidad.
Hace poco en la SER, un personaje cuyo nombre no alcancé a oir pero que sin duda era de la esfera palestina denunciaba (y con razón) las atrocidades que está cometiendo Israel en Gaza. Pero cuando fue preguntado por el constante lanzamiento sobre Israel de cohetes por parte de Hamás, que también han matado inocentes tan inocentes como los inocentes palestinos, lejos de condenarlo, lo justificó recurriendo al consabido argumento de la ocupación israelí. Pues bien, ése es el principal problema en el conflicto, que tanto Israel como el "estado" palestino están en manos de este tipo de personas que justifican los actos propios mientras condenan los ajenos.
A estas alturas resulta evidente para la inmensa mayoría de personas a nivel mundial que la solución al conflicto pasa irremediablemente por la convivencia de ambos pueblos en un mismo territorio, porque resulta que ambos pueblos tienen derechos históricos sobre él desde tiempos del Antiguo Testamento, y si me apuráis hasta son mayores los del pueblo judío, que no se dedicó a recorrer mundo por diversión sino que fue sucesivamente expulsado de aquellas tierras por romanos, bizantinos y cristianos. Desde luego tiene su explicación histórica que el gobierno británico primero (en 1917) y la ONU después (en 1947) decidieran ceder al pueblo judío precisamente la franja de tierras que le cedieron y no una en medio de Australia, como también tiene su explicación histórica que Israel le haya "cedido" al pueblo palestino precisamente la franja de Gaza y no otra.
Por tanto ambos pueblos están cargados de razones históricas dentro del conflicto, al mismo tiempo que a ambos pueblos se les puede acusar de multitud de incumplimientos, de agravios y también de atrocidades. Como en todo conflicto bélico, vamos. Sucede que Israel está "en manos", tanto a nivel nacional como internacional, del sector duro y religiosamente conservador, que suele ser el más radical en la resolución de conflictos, y que no vería con buenos ojos una hipotética convivencia con musulmanes en igualdad de condiciones, mucho menos si un amplísimo sector de esos musulmanes no solo no se conformaría con esa hipotética convivencia, sino que directamente aboga por la desaparición de los judíos y de su Estado. Y claro, sucede que precisamente el pueblo palestino está también "en manos" de éstos.
Así que la cosa está clara, ambos pueblos son cautivos de sus miembros más radicales, pero también cómplices de sus atrocidades. Que las atrocidades de Israel sean más numerosas no la hace más culpable que aquellos que no tienen capacidad para cometer más atrocidades, pero que no dudan tampoco en recurrir a ellas cuando pueden.
Para quien no me haya entendido, no es que esté justificando a Israel, es que estoy criticando a ambos pueblos.
Hace poco en la SER, un personaje cuyo nombre no alcancé a oir pero que sin duda era de la esfera palestina denunciaba (y con razón) las atrocidades que está cometiendo Israel en Gaza. Pero cuando fue preguntado por el constante lanzamiento sobre Israel de cohetes por parte de Hamás, que también han matado inocentes tan inocentes como los inocentes palestinos, lejos de condenarlo, lo justificó recurriendo al consabido argumento de la ocupación israelí. Pues bien, ése es el principal problema en el conflicto, que tanto Israel como el "estado" palestino están en manos de este tipo de personas que justifican los actos propios mientras condenan los ajenos.
A estas alturas resulta evidente para la inmensa mayoría de personas a nivel mundial que la solución al conflicto pasa irremediablemente por la convivencia de ambos pueblos en un mismo territorio, porque resulta que ambos pueblos tienen derechos históricos sobre él desde tiempos del Antiguo Testamento, y si me apuráis hasta son mayores los del pueblo judío, que no se dedicó a recorrer mundo por diversión sino que fue sucesivamente expulsado de aquellas tierras por romanos, bizantinos y cristianos. Desde luego tiene su explicación histórica que el gobierno británico primero (en 1917) y la ONU después (en 1947) decidieran ceder al pueblo judío precisamente la franja de tierras que le cedieron y no una en medio de Australia, como también tiene su explicación histórica que Israel le haya "cedido" al pueblo palestino precisamente la franja de Gaza y no otra.
Por tanto ambos pueblos están cargados de razones históricas dentro del conflicto, al mismo tiempo que a ambos pueblos se les puede acusar de multitud de incumplimientos, de agravios y también de atrocidades. Como en todo conflicto bélico, vamos. Sucede que Israel está "en manos", tanto a nivel nacional como internacional, del sector duro y religiosamente conservador, que suele ser el más radical en la resolución de conflictos, y que no vería con buenos ojos una hipotética convivencia con musulmanes en igualdad de condiciones, mucho menos si un amplísimo sector de esos musulmanes no solo no se conformaría con esa hipotética convivencia, sino que directamente aboga por la desaparición de los judíos y de su Estado. Y claro, sucede que precisamente el pueblo palestino está también "en manos" de éstos.
Así que la cosa está clara, ambos pueblos son cautivos de sus miembros más radicales, pero también cómplices de sus atrocidades. Que las atrocidades de Israel sean más numerosas no la hace más culpable que aquellos que no tienen capacidad para cometer más atrocidades, pero que no dudan tampoco en recurrir a ellas cuando pueden.
Para quien no me haya entendido, no es que esté justificando a Israel, es que estoy criticando a ambos pueblos.
