29-01-2009, 09:21:27
Si es que llevan una racha muy mala. El 11-M, todos los sabemos, les importa nada a los peones; a ellos lo que les gusta es ser la task force del mejor entre los mejores.
Y resulta que Federico y su colega PedroJ están en horas bajas, muy bajas. Casi un año llevan para cargarse a Rajoy y poner en su lugar a Esperanza la cual, después de ganar las elecciones de Ejpaña (¡qué bonito es soñar!), recompensaría su apoyo ayudándoles a ambos a crear el gran imperio mediático pedrolosantiano.
Y durante todo este tiempo de diatriba constante contra el líder de la oposición no han conseguido nada. Y ahora viene su bestia negra, El País, y como por arte de birlibirloque tumba a la lideresa casi sin quererlo. Porque vamos, es posible que Esperanza Aguirre vuelva a ganar unas elecciones en Madrid, porque en este pueblo en el que vivo puede suceder cualquier cosa; pero pensar que va a recibir apoyos en el resto de España para liderar el PP no se lo cree ya nadie. Fin del sueño pedrolosantiano.
Y los peones ahí, callados, sin fuerzas siquiera para decir que todo el lío de los espías madrileños es un invento de El País y, antes de que puedan coger resuello, llega la sentencia del Supremo sobre la objeción de conciencia de la asignatura de Educación para la Ciudadanía que, como todo el mundo sabe, es una asignatura que se imparte como consecuencia del cambio del modelo de Estado impulsado a raíz del 11-M.
El triste problema de los Peones es que cada vez tienen menos referencias para continuar en su mundo virtual. Nunca les ha importado la lógica de ahí, morenohijazo, que no aprecien ninguna contradicción entre afirmar al mismo tiempo que era necesario montar un atentado para cambiar el Estado; cambio con el que, al parecer, estaba de acuerdo el 90% de los partidos, el 99% de las instituciones y el 99,9999999% de los ciudadanos (ellos son el resto).
Sus guías espirituales, Pedrojó y Lozanitos, se han equivocado al elegir líder y los peones que han apoyado a Rajoy hasta las elecciones, a Rato a ratos, a Rosa de Ejpaña de boquilla, a Aznar vuelve Ejpaña te necesita y a doña Esperanza con total convicción, se encuentran ahora con que ninguno les sirve. Se han quedado sin esperanza.
Los peones necesitan un Obama para resurgir de sus cenizas; bueno, un Obama no, porque Obama no llama asesinos y terroristas a sus adversarios políticos, que es lo que les gusta a los peones; necesitan un Franco. Esperemos que no surja ninguno.
Y resulta que Federico y su colega PedroJ están en horas bajas, muy bajas. Casi un año llevan para cargarse a Rajoy y poner en su lugar a Esperanza la cual, después de ganar las elecciones de Ejpaña (¡qué bonito es soñar!), recompensaría su apoyo ayudándoles a ambos a crear el gran imperio mediático pedrolosantiano.
Y durante todo este tiempo de diatriba constante contra el líder de la oposición no han conseguido nada. Y ahora viene su bestia negra, El País, y como por arte de birlibirloque tumba a la lideresa casi sin quererlo. Porque vamos, es posible que Esperanza Aguirre vuelva a ganar unas elecciones en Madrid, porque en este pueblo en el que vivo puede suceder cualquier cosa; pero pensar que va a recibir apoyos en el resto de España para liderar el PP no se lo cree ya nadie. Fin del sueño pedrolosantiano.
Y los peones ahí, callados, sin fuerzas siquiera para decir que todo el lío de los espías madrileños es un invento de El País y, antes de que puedan coger resuello, llega la sentencia del Supremo sobre la objeción de conciencia de la asignatura de Educación para la Ciudadanía que, como todo el mundo sabe, es una asignatura que se imparte como consecuencia del cambio del modelo de Estado impulsado a raíz del 11-M.
El triste problema de los Peones es que cada vez tienen menos referencias para continuar en su mundo virtual. Nunca les ha importado la lógica de ahí, morenohijazo, que no aprecien ninguna contradicción entre afirmar al mismo tiempo que era necesario montar un atentado para cambiar el Estado; cambio con el que, al parecer, estaba de acuerdo el 90% de los partidos, el 99% de las instituciones y el 99,9999999% de los ciudadanos (ellos son el resto).
Sus guías espirituales, Pedrojó y Lozanitos, se han equivocado al elegir líder y los peones que han apoyado a Rajoy hasta las elecciones, a Rato a ratos, a Rosa de Ejpaña de boquilla, a Aznar vuelve Ejpaña te necesita y a doña Esperanza con total convicción, se encuentran ahora con que ninguno les sirve. Se han quedado sin esperanza.
Los peones necesitan un Obama para resurgir de sus cenizas; bueno, un Obama no, porque Obama no llama asesinos y terroristas a sus adversarios políticos, que es lo que les gusta a los peones; necesitan un Franco. Esperemos que no surja ninguno.
