11-02-2009, 18:22:46
A falta del resultado definitivo de la autopsia de Eluana, quiero hacer un comentario sobre el "sortrendente" desenlace de la enfermedad de la pobre muchacha.
Es evidente que no puede afirmarse desde aquí con toda seguridad la imposibilidad de una acción externa. Pero sí, con toda seguridad, puedo asegurar que la muerte en tres días, en un caso como éste, no es extraña, ni mucho menos.
Nuevamente se está usando, con intenbciones seguramente torticeras, las fotografías qeu se disponen de la joven antes del accidente, para insinuar cómo es imposible que una joven así, resplandeciente de salud y buen humpor, haya caído en sólo tres días al dejar de ser alimentada e hidratada a la fuerza (pues a la fuerza es hacerlo a través de una sonda nasogástrica cuando el paciente no tiene conciencia para dar su aprobación)
También nos recuedan las huelgas de hambre de determinadas personas que resistieron más días sin daños apreciables permanentes en su salud. Incluso, he leido por ahí la comparación con el caso de De Juana Chaos, "olvidando" bochornosamente que, precisamente "El Mundo", Libertad Digital, ABC, La razón, y quienes en general se oponían a que Eluana pudiese descansar en paz, negaron obstinadamente que De Juana realizase una huelga de hambre ( incluso llegaron a decir que había hecho el amor con su novia cuando lo cierto es que ella se acostó al lado de él, sin contacto sexual, al parecer)
Posibles fraudes aparte en las huelgas de hambre, lo cierto es que los medios que las comparan olvidan, interesadamente, que Eluana llevaba 17 años de una enfermedad espantosamente consuntiva. El cuadro que Lejía nos traía aquí ayer es, no sólo veraaz, sino que se queda corto, y es de admirar que su padre no haya querido usar las fotografías de su hija para callar la boca a quienes le insultaban. Aunque de todos modos si las hubiese presentado le acusarían de hacer negocio, o quién sabe qué más.
Personalmente, el caso más parecido a Eluana que tuve que atender fue el de un joven que sufrío un accidente haciendo deportes de riesgo en Suiza, con 16 años, quedando en estado vegetativo por lo que los americanos llaman "casi-ahogamiento" (término que no explico por parecerme suficientemente explícito).
En esta situación vivió ocho años, de los que yo pude atenderle (con otros equipos) durante cuatro. Sus últimos cuatro años. Comentar que no era alimentado por sonda gnasogástrica, sino por gastrostomía, solución mucho más humana, y que no sé por qué los italianos no han usado en este caso (tengo mis ideas sobre la sanidad italiana, pero en este caso concreto no sé por qué no se ha usado).
Ahorraré la descripción del estado del joven tras ocho años, pese a ser alimentado por gastrostomía, como digo mucha mejor solución que la sonda.
pero lo crucial es que el joven, que comenzó siendo alimentado con una nutrición enteral de 1700 cc de 1,25 cal/cc, paulatinamente fue dejando de tolerar dichas cantidades. Su aparato digestivo iba muriendo, anquilosándose, todo su sistema exocrino también iba perdiendo su funciones, de manera que al final no podía tolerar más de 800 cal al día sin sufrir dolores (su madre lo apreciaba en la cara, ¡menuda campeona en ver los sentimientos de su hijo!) y si se sobrepasaban ciertas cantidades se producía reflujo por la ostomía y vómitos. Es lo que en el artículo de lejía también describe el padre de Eluana "reflujos líquidos de su estómago atrofiado"
Bueno, por no seguir, este chico, finalmente, murió. Evidentemente, no murió de hambre ni de sed. Ni de deshidratación ni de inanición. Murió de las secuelas de una accidente tras ocho años de estado vegetativo. Pero lo que quiero decir es que su cuerpo estaba tan deteriorado que, de haberse suspendido antes la hidratación forzada ¿cómo esperar que viviese diez días, como una persona sana que hace una huelga de hambre política?
En realidad, tras la suspensión de la hidratación, se puede esperar la muerte en unos diez días... máximo (aún así, alguno puede sobrevivir más) Pero nadie, nadie en su sano juicico y sin sesgos políticos, debería sorprenderse porque su cuerpo aguante sólo uno o tres días.
Por cierto que el joven cuyo caso les he contado falleció en casa. Con sus padres y su hermano, dos años mayor, que le acompañaba en el accidente, y le sacó del río donde se había ahogado. En España, en uno de esos casos, afortunadamente, podemos fallecer en casa, si queremos. En Italia, por lo que se ve, es absolutamente imposible.
Espero no haber sido muy inconveniente con este ejemplo. Pero es que lees cada cosa por ahí...
Es evidente que no puede afirmarse desde aquí con toda seguridad la imposibilidad de una acción externa. Pero sí, con toda seguridad, puedo asegurar que la muerte en tres días, en un caso como éste, no es extraña, ni mucho menos.
Nuevamente se está usando, con intenbciones seguramente torticeras, las fotografías qeu se disponen de la joven antes del accidente, para insinuar cómo es imposible que una joven así, resplandeciente de salud y buen humpor, haya caído en sólo tres días al dejar de ser alimentada e hidratada a la fuerza (pues a la fuerza es hacerlo a través de una sonda nasogástrica cuando el paciente no tiene conciencia para dar su aprobación)
También nos recuedan las huelgas de hambre de determinadas personas que resistieron más días sin daños apreciables permanentes en su salud. Incluso, he leido por ahí la comparación con el caso de De Juana Chaos, "olvidando" bochornosamente que, precisamente "El Mundo", Libertad Digital, ABC, La razón, y quienes en general se oponían a que Eluana pudiese descansar en paz, negaron obstinadamente que De Juana realizase una huelga de hambre ( incluso llegaron a decir que había hecho el amor con su novia cuando lo cierto es que ella se acostó al lado de él, sin contacto sexual, al parecer)
Posibles fraudes aparte en las huelgas de hambre, lo cierto es que los medios que las comparan olvidan, interesadamente, que Eluana llevaba 17 años de una enfermedad espantosamente consuntiva. El cuadro que Lejía nos traía aquí ayer es, no sólo veraaz, sino que se queda corto, y es de admirar que su padre no haya querido usar las fotografías de su hija para callar la boca a quienes le insultaban. Aunque de todos modos si las hubiese presentado le acusarían de hacer negocio, o quién sabe qué más.
Personalmente, el caso más parecido a Eluana que tuve que atender fue el de un joven que sufrío un accidente haciendo deportes de riesgo en Suiza, con 16 años, quedando en estado vegetativo por lo que los americanos llaman "casi-ahogamiento" (término que no explico por parecerme suficientemente explícito).
En esta situación vivió ocho años, de los que yo pude atenderle (con otros equipos) durante cuatro. Sus últimos cuatro años. Comentar que no era alimentado por sonda gnasogástrica, sino por gastrostomía, solución mucho más humana, y que no sé por qué los italianos no han usado en este caso (tengo mis ideas sobre la sanidad italiana, pero en este caso concreto no sé por qué no se ha usado).
Ahorraré la descripción del estado del joven tras ocho años, pese a ser alimentado por gastrostomía, como digo mucha mejor solución que la sonda.
pero lo crucial es que el joven, que comenzó siendo alimentado con una nutrición enteral de 1700 cc de 1,25 cal/cc, paulatinamente fue dejando de tolerar dichas cantidades. Su aparato digestivo iba muriendo, anquilosándose, todo su sistema exocrino también iba perdiendo su funciones, de manera que al final no podía tolerar más de 800 cal al día sin sufrir dolores (su madre lo apreciaba en la cara, ¡menuda campeona en ver los sentimientos de su hijo!) y si se sobrepasaban ciertas cantidades se producía reflujo por la ostomía y vómitos. Es lo que en el artículo de lejía también describe el padre de Eluana "reflujos líquidos de su estómago atrofiado"
Bueno, por no seguir, este chico, finalmente, murió. Evidentemente, no murió de hambre ni de sed. Ni de deshidratación ni de inanición. Murió de las secuelas de una accidente tras ocho años de estado vegetativo. Pero lo que quiero decir es que su cuerpo estaba tan deteriorado que, de haberse suspendido antes la hidratación forzada ¿cómo esperar que viviese diez días, como una persona sana que hace una huelga de hambre política?
En realidad, tras la suspensión de la hidratación, se puede esperar la muerte en unos diez días... máximo (aún así, alguno puede sobrevivir más) Pero nadie, nadie en su sano juicico y sin sesgos políticos, debería sorprenderse porque su cuerpo aguante sólo uno o tres días.
Por cierto que el joven cuyo caso les he contado falleció en casa. Con sus padres y su hermano, dos años mayor, que le acompañaba en el accidente, y le sacó del río donde se había ahogado. En España, en uno de esos casos, afortunadamente, podemos fallecer en casa, si queremos. En Italia, por lo que se ve, es absolutamente imposible.
Espero no haber sido muy inconveniente con este ejemplo. Pero es que lees cada cosa por ahí...
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
