28-02-2009, 12:34:15
Empe Wrote:Un ejemplo claro de ley políticamente rentable creada a "petición social" es, creo, la de Violencia de Género. Una norma bienintencionada con indudables aciertos, pero aberrante desde el punto de vista jurídico, que no sólo no ha contribuido a solucionar el problema sino que ha creado otro nuevo (el de las abundantes falsas denuncias buscando beneficios en causas de divorcio).
...
Tienes razón.
El PP, como principal partido político, y algunos medios de comunicación (El Mundo y la COPE, los más importantes de entre ellos) han combatido esta ley que califican de "aberración jurídica y moral".
Y aunque sea compatible con la Constitución (que es lo que en el fondo debe dictaminar el Tribunal de la Constitución) no les falta la razón. . Al César lo que es del César, y la razón a Pedro Jota, si la tiene.
El "problema", por llamarlo así, es que los jueces (incluido hasta el Supremo) juzgan según las leyes, y si el Poder Legislativo (que eleginmmos entre todos) dicta leyes injustas, poco puede hacer un Tribunal, aunque a sus miembros les parezca (como me consta que ocurre en no pocos casos) que se trata de una ley injusta. Por su parte, la Constitución, aunque sanciona la igualdad de todos los ciudadanos, también permite la legislación en función de criterios de discriminación positiva y otras cuestiones que permiten manga ancha en lo de la igualdad de ciudadanos.
La ley es tan sumamente injusta que castiga el mismo hecho (una agresión) de dos maneras diferentes según quien sea el agresor y el agredido. Y si eso no es una injusticia, que venga Dios y lo vea. Como bien dice Pedro Jota, eso no tiene nada que ver con la mayor fuerza del agredido.
En primer lugar, porque en la ley, tal y como estaba anteriormente, no se castigaba igual que te sacudiesen con un palo que, con una barra. No se sancionaba igual un puñetazo de Mike Tyson (por poner un animal, aunque retirado) que un cachete de la Sta Pepis. En función de las lesiones causadas, se trataba de delito o falta. Bastaría con haber velado por el cumplimiento de las leyes estricto en casos de agresiones de mayor entidad, o ioncluso de endurecimiento de las penas si las lesiones eran graves. las provocase quien las provocase.
En segundo lugar, porque la asombrosamente demagógica ley olvida las agresiones sufridas por los más desfavorecidos de la sociedad adulta: los niños y los ancianos. Una agresión del marido a la mujer será delito. La misma agresión, con el mismo daño causado, de la mujer al marido, será falta. Pero, lo que es más grave, una agresión al padre o madre ancianos será falta, aunque puedan ser mucho más frágiles que, por ejemplo, una mujer de cuanrenta años.
En las agresiones a niños ya no entro, porque la sanción a aplicar depende mucho de si sales en el programa de Belen Esteban o no.
Por supuesto, no olvidemos que hay mujeres más fuertes físicamente que sus maridos, o maridos pusilánimes que no usan la fuerza y se ven avasallados por sus esposas, y que, si ya antes no denunciaban para no verse ante la humillación de confesar que "les pega su mujer", imagínense ahora. Un marido agredido por su mujer, aunque tenga testigos de ello, y lo denuncie, tiene un 99 % de probabilidades de que la mujer, aconsejado por un ebogado listillo, le denuncie a su vez por malos tratos, aunque no se tengan pruebas de ello. Evidentemente, suerte tiene en este caso el marido humillado si no se le condena a él como maltratador y sale bien parado.
Los jueces no son tontos conopcen bien este problema, pero cuando alguien lo ha denunciado (ojo, muchas veces han sido muejres juristas las que han llamado la atención sobre el asunto) ha sido inmediatamente tilado de retrógrado, reaccionario, troglodirta... como muy bien dice Empe.
Hace muy poco estuvo a punto de ocurrir un caso parecido en mi familia (en la de mi mujer). Una prima segunda abandonó al marido para irse con otro hombre. El típico abogado listillo le aconsejaba que le denunciase por malos tratos. En este caso no llegó a más porque parte de la propia familia de la esposa (que conocen y son amigos del marido) amenazaron con declarar en su contra, y el "listillo" desistió. Al menos, por ahora.
En mi ciudad (Zaragoza, para quien no lo sepa) sé de fuentes directas (personas que trabajan en los juzgados) que es cosa sabida entre los jueces que existen muchísimas denuncias falsas. En alguna ocasión, un juez (mujer, por más señas) ha llamado irónicamente la atención a algún letrado sobre la "casualidad" de que todas sus defendidas en procesos divorcistas denuncien los mismos tipos de malos tratos, siempre con informes médicos en los que no se aprecia nada, o casi nada... pero un juez está para juzgar, y no para opinar.
El problema de las denuncias falsas se magnifica porque las personas de buena fe que han discutido con alguien, a no ser que verdaderamente hayan sufrido una agresión que necesite cuidados médicos, no acuden a los servicios sanitarios, mientras que los caraduras que ponen enuncias falsas se apresuran a ir a los servicios de urgencias relatando agresiones ciertas y falsas. Con lo cual, muchas veces, la parte de buena fe se ve indefensa frente a los malvadosm, que saben perfectamente dónde acudir, qué decirle al médico, etc.
Por último, aclarar que, según mis conocidos de los juzgados, la mayoría de las denuncias falsas de malos tratos no buscan, y no consiguen, una sentencia condenatoria contra el supuesto maltratador. La mayoría de los médicos de urgencias no se dejan engañar ya por estos hechos, y la mayoría de los jeuces, tampoco. Lo que se pretende es que el marido se asuste ante la posibilidad de ser acusado, quizás condenado, por malos tratos, o como dice Empe, como mínimo quedar siempre con la sospecha encima, y cede a un acuerdo de separación injusto y desastroso para él.
Concretamente, el caso referido por mí antes, el de la familia de mi mujer, es de suponer que se buscaba eso, pues la acusación era tan inverosímil que movía a la indignación. Pero, mira, debió decir el abogado "listillo", si consigues que te deje el piso, eso sales ganando.
También influye ¡cómo no! la bazofia de los medios de comunicación, aunque en este caso los medios progresistas, como "El país", suelen tergiversar más que "El Mundo". Recuerdo, sin ir más lejos, una sentencia de no hace mucho (seguro que os acordáis) que fue publicada a bombo y platillo por "El Pais", en el que aseguraba que un juez fallaba que una mujer no había sido maltratada "por ser universitaria".
No la encuentro en el País, pero obsérvese el trato que se le da en "20 minutos" http://www.20minutos.es/noticia/224146/0...domestica/
En realidad, la Sentencia, larga y razonaba, daba muchos argumentos para concluir en su sentencia absolutoria. No había testigos, no había pruebas, la mujer había estado 16 años "soportando" malos tratos sin haber comentado el caso con nadie, etc... para poner la denuncia después de la ruptura conyugal
Es decir, el juez hubiera entendido no haber denunciado la situación en una persona inculta y sin recursos, pero no en la denunciante. Repito que existían muchas más razones en la Sentencia del Juez, que los medios progresistas no consideraron para su información, pero que al fin y al cabo venía a fallar que sin pruebas no puede condenar. Cosa normal, parece, en todos los ámbitos de la justicia, menos en éste, donde no hay Presunción de Inocencia.
Obsérvese la curiosa redacción de la noticia donde dice..."establecido el domicilio familiar, el esposo comenzó a exigir a su propia esposa el pago de una renta por vivir en el piso con la excusa de que parte del dinero utilizado para comprarlo había sido aportada por una tía del denunciado". Vamos a ver. Si la tía del esposo no había dado dinero para el piso, no es una excusa, es una mentira. Y si había dado ¿no tiene derecho la tía del esposo (o el esposo, si se lo donó a él) a que se le devuelva su dinero? Aparte de que, dos personas de fortunas desiguales en las que se aportan dineros distintos para mantener una unidad familiar pueden acordar que la otra parte ponga más dinero para compensar, pero eso no es un maltrato: eso es un acuerdo. Hay poco amor, podríamos decir. Pero tanto como maltrato...
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
