02-03-2009, 12:41:19
En un principio, la ley era sólo para las mujeres, pero durante su tramitación en el Parlamento hubo discusión sobre ese tema y se introdujo la enmienda que permite aplicarla a personas especialmente vulnerables, independientemente de su sexo. Eso incluye a niños, ancianos y personas dependientes.
El defecto que yo veo en esta ley es otro. No delimita claramente qué es lo que se considera maltrato. Para mí, maltrato es la violencia, humillación o intimidación continuas y sistemáticas. Como dije el otro día, el TC acaba de avalar que se consideren delito las amenazas LEVES cuando vayan dirigidas de un hombre a la mujer que es o ha sido su pareja. Lo mismo ocurre con las injurias o las coacciones. Hechos que en cualqier otra situación se consideran simple falta, se convierten en delito si el autor es varón y la víctima su pareja o ex. Esto es lo que provoca la situación de la que habla la gente que trabaja en los juzgados: reciben un montón de denuncias interpuestas por mujeres en pleno proceso de ruptura con su pareja, denuncias por hechos poco graves ocurridos en medio de una situación de enfrentamiento (y odio, para qué negarlo).
Yo esto lo he oído de boca de un juez encargado de un juzgado especializado en violencia de género: la mayoría de las denuncias que recibe no son casos de maltrato en sentido estricto, son broncas de parejas en crisis, que él considera que deberían tener un tratamiento extrajudicial (la judicialización del tema sólo agrava el odio y el enfrentamiento). Al mismo tiempo, tiene la convicción de que muchas mujeres continúan viviendo un infierno en sus casas sin que el Estado haya encontrado la forma de llegar a ellas y remediar su situación.
Y claro, esos hombres condenados a unos meses de cárcel (y alejamiento) porque durante una bronca con su pareja han dicho algo que no debían (o la han agarrado por los brazos y la han zarandeado, como en un caso que conozco), aunque ocurriera en un momento de ira y no hubiera maltrato previo, pasan a tener "antecedentes por maltrato" y a engrosar el registro central de maltratadores.
El defecto que yo veo en esta ley es otro. No delimita claramente qué es lo que se considera maltrato. Para mí, maltrato es la violencia, humillación o intimidación continuas y sistemáticas. Como dije el otro día, el TC acaba de avalar que se consideren delito las amenazas LEVES cuando vayan dirigidas de un hombre a la mujer que es o ha sido su pareja. Lo mismo ocurre con las injurias o las coacciones. Hechos que en cualqier otra situación se consideran simple falta, se convierten en delito si el autor es varón y la víctima su pareja o ex. Esto es lo que provoca la situación de la que habla la gente que trabaja en los juzgados: reciben un montón de denuncias interpuestas por mujeres en pleno proceso de ruptura con su pareja, denuncias por hechos poco graves ocurridos en medio de una situación de enfrentamiento (y odio, para qué negarlo).
Yo esto lo he oído de boca de un juez encargado de un juzgado especializado en violencia de género: la mayoría de las denuncias que recibe no son casos de maltrato en sentido estricto, son broncas de parejas en crisis, que él considera que deberían tener un tratamiento extrajudicial (la judicialización del tema sólo agrava el odio y el enfrentamiento). Al mismo tiempo, tiene la convicción de que muchas mujeres continúan viviendo un infierno en sus casas sin que el Estado haya encontrado la forma de llegar a ellas y remediar su situación.
Y claro, esos hombres condenados a unos meses de cárcel (y alejamiento) porque durante una bronca con su pareja han dicho algo que no debían (o la han agarrado por los brazos y la han zarandeado, como en un caso que conozco), aunque ocurriera en un momento de ira y no hubiera maltrato previo, pasan a tener "antecedentes por maltrato" y a engrosar el registro central de maltratadores.
