02-03-2009, 13:02:50
Para colmo, hace poco oí al doctor Lorente (delegado del gobierno para las víctimas de violencia de género) decir que ese registro de maltratadores debería ser público, para que las mujeres, antes de iniciar una relación con un hombre, pudiéramos comprobar si éste tenía antecedentes por maltrato.
Me pregunto si en ese registro figurarán sólo los nombres de los sujetos o si se explicará también por qué hechos concretos fueron condenado.
Pero es que no son sólo las condenas. Este verano, en una mesa redonda sobre el tema, preguntaron a una juez si no estaban dictando demasiadas órdenes de protección a ciegas, sin tener indicios, sólo por cubrirse ellos (los jueces) las espaldas. Respondió que ella, si se denunciaba maltrato físico pero no había lesión, no dictaba la orden de protección, pero en los casos en que se denunciaban amenazas, sí. La explicación que dio fue que si una mujer acude a un juzgado a denunciar que su pareja o su ex la ha amenazado, aunque no haya testigos, lo que está clarísimo es que esa pareja está en una situación de enfrentamiento, y el hecho de que la mujer haya ido a denunciar agravará el enfrentamiento, así que, por si acaso, dicta el alejamiento para que la sangre no llegue al río,
Cuando la oí me pregunté si aquella juez tendría hijos. Hijos varones. Si se habría parado a pensar que esa ley que ella aplica con tanto salero, otras se la podrán aplicar a sus hijos.
Le llega una mujer denunciando que su marido, novio o ex la ha amenazado. Ella no sabe si es cierto o no, pero, como lo que está claro es que se llevan a matar, dicta medidas cautelares contra el hombre. Es decir, otorga al hombre el estatus de agresor y a la mujer el de víctima. Ese hombre es culpado automáticamente del conflicto que pueda haber entre él y la mujer. Ha de abandonar su casa (si vivían juntos), no acercarse a una determinada distancia de la casa (es decir, no volver a su barrio, a los sitios que frecuentaba...), si tiene hijos, la relación con estos se ve entorpecida. Además, se convierte en sospechoso a los ojos de parientes, vecinos y conocidos ("ya no viene por aquí porque le han puesto una orden de alejamiento"), esa orden de medidas cautelares es un elemento en su contra en el proceso de divorcio (si estaban casados)... Todo por unas amenazas que no sabemos si ha proferido, por un conflicto en el que no sabemos si toda la culpa es suya...
¿Seguro que no hay una forma mejor de resolver las separaciones conflictivas? A esto me refería cuando dije que esta ley produce monstruos.
Me pregunto si en ese registro figurarán sólo los nombres de los sujetos o si se explicará también por qué hechos concretos fueron condenado.
Pero es que no son sólo las condenas. Este verano, en una mesa redonda sobre el tema, preguntaron a una juez si no estaban dictando demasiadas órdenes de protección a ciegas, sin tener indicios, sólo por cubrirse ellos (los jueces) las espaldas. Respondió que ella, si se denunciaba maltrato físico pero no había lesión, no dictaba la orden de protección, pero en los casos en que se denunciaban amenazas, sí. La explicación que dio fue que si una mujer acude a un juzgado a denunciar que su pareja o su ex la ha amenazado, aunque no haya testigos, lo que está clarísimo es que esa pareja está en una situación de enfrentamiento, y el hecho de que la mujer haya ido a denunciar agravará el enfrentamiento, así que, por si acaso, dicta el alejamiento para que la sangre no llegue al río,
Cuando la oí me pregunté si aquella juez tendría hijos. Hijos varones. Si se habría parado a pensar que esa ley que ella aplica con tanto salero, otras se la podrán aplicar a sus hijos.
Le llega una mujer denunciando que su marido, novio o ex la ha amenazado. Ella no sabe si es cierto o no, pero, como lo que está claro es que se llevan a matar, dicta medidas cautelares contra el hombre. Es decir, otorga al hombre el estatus de agresor y a la mujer el de víctima. Ese hombre es culpado automáticamente del conflicto que pueda haber entre él y la mujer. Ha de abandonar su casa (si vivían juntos), no acercarse a una determinada distancia de la casa (es decir, no volver a su barrio, a los sitios que frecuentaba...), si tiene hijos, la relación con estos se ve entorpecida. Además, se convierte en sospechoso a los ojos de parientes, vecinos y conocidos ("ya no viene por aquí porque le han puesto una orden de alejamiento"), esa orden de medidas cautelares es un elemento en su contra en el proceso de divorcio (si estaban casados)... Todo por unas amenazas que no sabemos si ha proferido, por un conflicto en el que no sabemos si toda la culpa es suya...
¿Seguro que no hay una forma mejor de resolver las separaciones conflictivas? A esto me refería cuando dije que esta ley produce monstruos.
