04-03-2009, 12:49:55
Empe Wrote:Viana, una cosa es que apliquemos una pena mayor o menor al delincuente dependiendo de a qué grupo social pertenezca (una filosofía muy discutible pero que se puede defender con coherencia, como tú haces) y otra que nos pasemos por el forro la presunción de inocencia e invirtamos la carga de la prueba para los acusados de determinados delitos. Lo que a mi juicio más sangra de esta ley es que el mero testimonio de la denunciante tenga valor probatorio. Así nos convertimos en una Santa Inquisición que actúa en nombre de una torcida interpretación de la igualdad entre sexos. Es que si yo me planto en comisaría jurando que he oído al vecino amenazar a su mujer lo meto en un lío del que le va a costar salir. Aunque no haya otra prueba contra él que mi testimonio. Y aunque mi denuncia obedezca, simplemente, a que me quiero quedar con su plaza de garaje.
Pues sí, en los casos de violencia machista se puede entender que desaparece la presunción de inocencia y se sustituye por la de culpabilidad. Pero creo que es más correcto pensar que la simple interposición de una denuncia contra un presunto agresor se considera como un indicio racional de la posible existencia de un delito y que son procedentes las medidas de protección que dictan los jueces sobre las presuntas víctimas.
Se trata de proteger un bien superior -el derecho a la vida de la posible víctima- frente a un bien inferior -el derecho al libre tránsito del presunto agresor-.
Nadie puede discutir sobre los abusos que la ley permite que pueden y deben ser corregidos caso por caso, pero nadie puede discutir tampoco que si una mujer es amenazada y no se hace nada rápidamente, la justicia llegará tarde en muchos casos.
Hace poco escuché una noticia de que un pederasta (presunto siempre, claro) fue detenido por la denuncia del dueño de un hotel en el que cometía abusos con un menor de dos años con el consentimiento (comprado) de la propia madre del niño. La policía se presentó en el hotel y detuvo al pederasta ¿hizo mal la policía? ¿Debió esperar a que la propia víctima -el niño de dos años- o su representante legal -la madre degenerada- confirmara los abusos?
La denuncia podía haber sido falsa pero... por si acaso.
