Lo olvidaba:
Bueno, según los jueces (y juezas) que se están atreviendo a lezantar la voz contra esta barbaridad, el porcentaje de denuncias falsas es muy significativo. Alguno hablaba del 80%, especialmente en casos vinculados a litigios económicos derivados de divorcios. Yo dudo que sea tan alto, pero eso es lo de menos. No se pueden obviar las garantías procesales en ningún caso, aunque sólo apareciera un denunciante mentiroso de uvas a peras.
Me hace gracia que sugieras que esto puede ser cosa de "cuatro brujas malísimas", cuando implícitamente das por sentado que los hombres malísimos y maltratadores son centenares de miles. Aquí sí que presupones que hay diferencias entre los sexos en cuanto a bondad y maldad, me temo.
Y de "caverna" nada, bonita (con perdón). Lo que es justo es justo lo digan Agamenón o el otro. Lo que me parece triste es que nadie en la izquierda se atreva a levantar la voz contra este abuso. Aunque lo entiendo: a quién le gusta que le tachen de machista por la jeta. Te aseguro que yo no soy uno de tus cavernícolas y que defiendo con uñas y dientes la EPC, por poner un ejemplo. A izquierdista, feminista y bondadoso no me ganas, aunque a lo mejor me empatas. Pero no seamos sectarios: miremos las cosas con objetividad. Esta Ley es una caza de brujas, y no de cuatro.
Irene Wrote:Pero me temo que es la misma caverna que clama por los supuestos millones de denuncias falsas (¿cuantas hay en realidad? a ver si vamos a estar hablando de cuatro brujas malas malísimas con un claro comportamiento antisocial) la que chilla y patalea en contra de una triste asignatura.
Bueno, según los jueces (y juezas) que se están atreviendo a lezantar la voz contra esta barbaridad, el porcentaje de denuncias falsas es muy significativo. Alguno hablaba del 80%, especialmente en casos vinculados a litigios económicos derivados de divorcios. Yo dudo que sea tan alto, pero eso es lo de menos. No se pueden obviar las garantías procesales en ningún caso, aunque sólo apareciera un denunciante mentiroso de uvas a peras.
Me hace gracia que sugieras que esto puede ser cosa de "cuatro brujas malísimas", cuando implícitamente das por sentado que los hombres malísimos y maltratadores son centenares de miles. Aquí sí que presupones que hay diferencias entre los sexos en cuanto a bondad y maldad, me temo.
Y de "caverna" nada, bonita (con perdón). Lo que es justo es justo lo digan Agamenón o el otro. Lo que me parece triste es que nadie en la izquierda se atreva a levantar la voz contra este abuso. Aunque lo entiendo: a quién le gusta que le tachen de machista por la jeta. Te aseguro que yo no soy uno de tus cavernícolas y que defiendo con uñas y dientes la EPC, por poner un ejemplo. A izquierdista, feminista y bondadoso no me ganas, aunque a lo mejor me empatas. Pero no seamos sectarios: miremos las cosas con objetividad. Esta Ley es una caza de brujas, y no de cuatro.
