08-03-2009, 11:26:34
(This post was last modified: 08-03-2009, 11:28:24 by morenohijazo.)
Por cierto, y aunque no tiene que ver con este tema que tratamos, no puedo resistirme a señalar otro jardín en que (éste con total conocimiento de casusa, alevosía y cuasi-nocturnidad) se ha metido el Gobierno. El tema de la mal llamada "vacuna del cáncer", que en la realidad es la vacuna contra algunos serotipos del Virus del papiloma humano.
Una vacuna cara, de la que no se conocen los riesgos a largo plazo ni la eficacia a largo plazo, vendida para prevenir una enfermedad a cuarenta años vista (que es más que probable que haya desaparecido, gracias al avance de la Medicina y la Genómica, para entonces), que sería muchísimo más útil entree las poblaciones del tercer mundo, donde no va a llegar, porque no pueden pagarla, que en nuestra hipermedicalizada sociedad, donde no nos hace falta, pero podemos pagarla...
Acaban de empezar y ya han tenido el primer disgusto serio. Tienen, en este caso, toda la razón los padres en desconfiar de la "comisión de expertos" que ha anunciado el Minsiterio de Sanidad ¿Cómo no la habían estudiado antes? ¿No eran expertos quienes la habían examinado, desechando que ocurrieran cosas como la que le ocurrió a mi hija?
Verán qué risa cuando se enteren que la Industria Farmacéutica organizó y pagó totalmente la Primera Cumbre Global sobre el Cáncer de Cérvix en París, en marzo de 2007, de la que surgió la Coalición contra el Cáncer de Cérvix, y que el documento que publicó, (en 2007, si no recuerdo mal), el Comité de Asesor de Vacunas de la Sociedad Española de Pediatría, y que inició toda la campaña para la inclusión de la vacuna, llevaba como primer firmante a un pediatra de reconocido prestigio miembro del Comité Asesor Europeo del VPH, que no estaría mal si no fuera porque dicho Comité es patrocinado por Sanofi Pasteur MSD (sí, la industria que lanza la vacuna) y que, descaradamente, no se inhibió en las deliberaciones (en estas cosas, en Medicina, es peor que en Judicatura. Aquí, suerte tienes si te enteras de que tal o cual "investigador" cobra de un laboratorio). Y si hay una querella, saldrán estas cosas a la luz y más, muchas más...
Bien, no digo más, pero observen que acabamos de empezar. Quedan cuarenta años de efectos secundarios desconocidos antes de que la vacuna dé sus frutos.
El papel más ridículo, de todos modos, ha sido el de los pediatras. La sociedad de Pediatría, tras promover a bombo y platillo la vacuna (corre el chiste en Sanidad que los pediatras recomiendan vacunarse con Panda Antivirus a todos sus pacientes. Es oir la palabra vacuna y afirmar estar de acuerdo con su implantación...) declaró, en las primeras horas tras los casos de Valencia, que la vacuna era "totalmente segura". tras volver a la UCI y ponerse el asunto mal, con muchas amenazas de "si a mi hija le pasa algo" y padres alarmados preguntando, algunas voces de la Asociación Española de pediatría, que antes no se habían oído, empezaron a reprochar al gobierno (como lo oyen) haber implantado la vacuna precipitadamente y sugiriendo que es una vacuna muy cara. Como ya no han aparecido más casos, ahora vuelven a apostar por la "seguridad" y "eficacia" incuestionables de la vacuna
Una vacuna cara, de la que no se conocen los riesgos a largo plazo ni la eficacia a largo plazo, vendida para prevenir una enfermedad a cuarenta años vista (que es más que probable que haya desaparecido, gracias al avance de la Medicina y la Genómica, para entonces), que sería muchísimo más útil entree las poblaciones del tercer mundo, donde no va a llegar, porque no pueden pagarla, que en nuestra hipermedicalizada sociedad, donde no nos hace falta, pero podemos pagarla...
Acaban de empezar y ya han tenido el primer disgusto serio. Tienen, en este caso, toda la razón los padres en desconfiar de la "comisión de expertos" que ha anunciado el Minsiterio de Sanidad ¿Cómo no la habían estudiado antes? ¿No eran expertos quienes la habían examinado, desechando que ocurrieran cosas como la que le ocurrió a mi hija?
Verán qué risa cuando se enteren que la Industria Farmacéutica organizó y pagó totalmente la Primera Cumbre Global sobre el Cáncer de Cérvix en París, en marzo de 2007, de la que surgió la Coalición contra el Cáncer de Cérvix, y que el documento que publicó, (en 2007, si no recuerdo mal), el Comité de Asesor de Vacunas de la Sociedad Española de Pediatría, y que inició toda la campaña para la inclusión de la vacuna, llevaba como primer firmante a un pediatra de reconocido prestigio miembro del Comité Asesor Europeo del VPH, que no estaría mal si no fuera porque dicho Comité es patrocinado por Sanofi Pasteur MSD (sí, la industria que lanza la vacuna) y que, descaradamente, no se inhibió en las deliberaciones (en estas cosas, en Medicina, es peor que en Judicatura. Aquí, suerte tienes si te enteras de que tal o cual "investigador" cobra de un laboratorio). Y si hay una querella, saldrán estas cosas a la luz y más, muchas más...
Bien, no digo más, pero observen que acabamos de empezar. Quedan cuarenta años de efectos secundarios desconocidos antes de que la vacuna dé sus frutos.
El papel más ridículo, de todos modos, ha sido el de los pediatras. La sociedad de Pediatría, tras promover a bombo y platillo la vacuna (corre el chiste en Sanidad que los pediatras recomiendan vacunarse con Panda Antivirus a todos sus pacientes. Es oir la palabra vacuna y afirmar estar de acuerdo con su implantación...) declaró, en las primeras horas tras los casos de Valencia, que la vacuna era "totalmente segura". tras volver a la UCI y ponerse el asunto mal, con muchas amenazas de "si a mi hija le pasa algo" y padres alarmados preguntando, algunas voces de la Asociación Española de pediatría, que antes no se habían oído, empezaron a reprochar al gobierno (como lo oyen) haber implantado la vacuna precipitadamente y sugiriendo que es una vacuna muy cara. Como ya no han aparecido más casos, ahora vuelven a apostar por la "seguridad" y "eficacia" incuestionables de la vacuna
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
