Atalanta Wrote:... Habéis llegado a justificar al "pobre" S. Manzano cuando se llevó la bolsa/mochila. ¡¡Jodó, que era una prueba!! Como tragáis con la V.O. a pies juntillas, todo lo que contradiga o cuestione esa V.O. , o no tiene importancia, o es lo normal (¡ llevarse pruebas a su casa...menos mal que no era forense!) o somos unos palurdos.Eso no es tragarse un sapo, es devorar con fruición.
Patético, risible e indignante que todavía haya ilusos que se crean que Sanchez Manzano se llevó la mochila a su casa, imbéciles que siguen a pies juntillas el resultado de un comentario fuera de tono en el programa de César Vidal en alusión a que la mochila estaba "bajo la custodia de Sánchez Manzano" cuando uno de los comentaristas soltó la gracieta de "igual la tiene en su cocina. Mentecatos sin el más mínimo criterio que tragan con uno de los mayores bulos propagados por el programa de Federico y ya convertido en verdad absoluta. Memos sin criterio que mañana dirán que "Zougam estaba en el gimnasio cuando los atentados".
Pena dan estos descerebrados.
¿Y con estos palurdos (porque sólo un palurdo puede seguir con estas imbecilidades) se puede llegar a algo?
No, no se llevó la mochila a su casa.
La cinta de la Kangoo era de la Orquesta Mondragón.
El contenido de esta era todo del dueño (excepto el relacionado con el atentado) y éste lo corroboró. Ni estaba vacía en Alcalá ni se llenó con nada que no tuviera ya en Canillas.
El trayecto Alcalá-Canillas el día del atentado no se puede hacer en el tiempo que dicen los ilusos conspiranoicos a menos que existan gruas voladoras.
Los trenes no se desguazaron a las 48 horas, se trasladaron y meses despues seguían en su destino donde se les siguió estrayendo pruebas (y hay fotos, pregúntenle a Xluis sobre este tema).
No todos los imputados eran confidentes de la policía, las tablitas se deben sostener con datos demostrables, que yo también se manejar el Excel.
Podeis seguir repitiendo las mentiras de Federico todas las veces que querais (ya sabeis, los comentarios coloquiales de artículos de periódico que convertís en verdades como puños). No por ello serán verdad,
Risa me dais los queredores de la verdad comedores de sapos del tamaño de ballenas.
