Pues ya que tanto Europapress confirma lo que pensé ayer como explicación más posible para este hecho y siendo que tanto Lejía como Moreno ya han escrito los comentarios que barruntaba mi mente sobre este nuevo meseocurrismo de El Mundo, con el que sin duda tendrá entretenida a la piara al menos un tiempo, me limito a traer el editorial (esperando encontrar la información de páginas interiores) esperando que esta vez sea Rasmo quien haga el trabajo por mí y escriba lo que pienso ( :lol:
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Por supuesto esta mañana Federica usaba las mismas "demoledoras" argumentaciones que apreciamos desplegadas en esta editorial.
Aco, los probres... :lol:
):Si no se castiga, esta negligencia parecerá algo peor Wrote:EL MUNDO ha venido sosteniendo, junto a las víctimas, que existen numerosas incógnitas en torno al 11-M, a pesar de la sentencia de la Audiencia posteriormente ratificada por el Supremo. La información que hoy publicamos está llamada a acrecentar la sensación ampliamente extendida de que antes, durante y después del 11-M, se produjeron -como mínimo- gravísimas negligencias policiales que hicieron posible la planificación y ejecución de la masacre y, según sabemos ahora, también permitieron la huida de la persona que más probablemente participó en los atentados. Contra ningún otro existen al menos tantos indicios: sus huellas en la Kangoo, su ADN en Morata, sus efectos personales en Leganés y un reconocimiento espontáneo en plena vista oral del 11-M. La peripecia de Daoud Ouhnane, reconstruida por este periódico, supone, en el mejor de los casos, un fracaso por parte de las Fuerzas de Seguridad e incluso de los tribunales. Dos meses después de la masacre, al comprobar sus huellas en la Kangoo, Interior distribuyó carteles con su nombre y su foto en las comisarías y la hizo llegar a hoteles y medios de comunicación, que la publicaron. Un mes después, a finales de junio, la Policía grabó imágenes del terrorista huido saliendo de una casa de Santa Coloma (Barcelona) conocida como la Fortaleza de los Guerreros, por albergar a musulmanes radicales.
Casi no cabe en cabeza humana que policías especializados en terrorismo islamista -que investigaban a los ocupantes del piso, detenidos posteriormente en la llamada Operación Tigris- no sean capaces de identificar a la persona que sale y entra de la casa como el mismo que figura en la foto distribuida por Interior.A pesar de que el documento que hoy reproducimos procedente de la causa de la Operación Tigris es fotocopia, el rostro de Ouhnane es perfectamente reconocible. Unicamente se había dejado crecer la barba. El paso de este fugitivo del 11-M por la casa de Santa Coloma se ha conocido durante el juicio contra los presuntos islamistas detenidos en la Operación Tigris, cuando la masacre de Madrid había sido juzgada. La más benévola de las interpretaciones de este episodio conduce a una incompetencia policial que permitió la huida de un presunto autor material del 11-M. La simple posibilidad de que alguien pueda pensar que se le dejó escapar de forma deliberada obliga al Ministerio del Interior a abrir una investigación interna para esclarecer lo sucedido y depurar las responsabilidades.Los funcionarios policiales que grabaron al fugitivo en Barcelona después del 11-M podrían haber incurrido en un delito de omisión de persecución de delincuentes tipificado en el artículo 408 del Código Penal. Esto debería dar pie a que el tribunal que el viernes hará pública la sentencia de la Operación Tigris deduzca testimonio remitiendo toda la información que concierne a Daoud Ouhnane a la Audiencia Nacional, donde sigue viva la investigación sobre los huidos del 11-M.
Lo que hoy revela este periódico demuestra la razón que asiste tanto las víctimas como el resto de los españoles que han denunciado el cierre en falso del 11-M. En particular, en lo que se refiere a los errores y negligencias policiales, admitidas incluso por aquellos que comulgan con la versión oficial. Hay que recordar que muchos de los implicados eran confidentes policiales y que a veces parecía que sus controladores iban dando hilo a la cometa de sus actividades. ¿Fue también éste el caso de Ouhnane? La huida de uno de los autores materiales adquiere especial gravedad si tenemos en cuenta que el único autor material condenado, Jamal Zougam, lo fue con indicios mucho más endebles que los existentes contra el terrorista fugado que tan al alcance estaba de las cámaras de la Policía.
Por supuesto esta mañana Federica usaba las mismas "demoledoras" argumentaciones que apreciamos desplegadas en esta editorial.
Aco, los probres... :lol:
