14-04-2009, 16:18:46
(This post was last modified: 14-04-2009, 16:40:18 by morenohijazo.)
larean Wrote:Moreno:
Post hoc, propter hoc.
Gracias, amigo mío. Ayer, ni aunque me torturaran me acordaba de la locución :lol:
Rompiendo una lanza por nuestras Fuerzas de Seguridad, quisiera recordar una jugarreta que nos causa nuestra mente y que, no hace mucho, ha sido más o menos demostrada y explicada.
Consiste en el conocido "a mi todos los chinos me parecen iguales".
Durante mucho tiempo se consideraba la dificultad de los occidentales para distinguir entre los rasgos asiáticos como un "problema" achacable a la similitud de los orientales, combinada por la escasa atención que la cultura europea y anglosajona dedicaba a razas consideradas "inferiores". No se explicaba suficientemente bien que otras razas colonizadas, incluso esclavizadas, por las potencias coloniales, como los negros, eran algo más reconocibles para los europeos, pero el hecho de que los razos negroides, o los amoríes, también resultasen difíciles de distinguir, parecía apoyar la simplista teoría.
Sin embargo, recientes estudios antropológicos o psicológicos (R. Caldara, de Glasgow, http://www.psy.gla.ac.uk/~roberto/ no fijarse en la fotografía, pobre :lol
parecen demostrar que se trata de un problema genético; pero no de una cultura en general, sino de un gen universalmente extendido que permite reconocer a los individuos de una especie con tanta más facilidad cuanta más familiaridad se haya tenido con estos rasgos durante el periodo de aprendizaje (la infancia) y cuanta más afinidad se reconozca con la especie en cuestión. También traigo aquí un escaneo de un libro Psicología de D. Coon, baastante ameno y claro, que incidía en el tema.![[Image: coon1.jpg]](http://img145.imageshack.us/img145/1760/coon1.jpg)
![[Image: coon2.jpg]](http://img230.imageshack.us/img230/8259/coon2.jpg)
Es decir, los occidentales no reconocemos a los asiáticos porque durante la infancia hemos tenido poco contacto con ellos (al menos, hasta estos tiempos de interculturalidad). Pero, asímismo, los occidentales son difíciles de distinguir para los asiáticos. Esto lo había visto yo en algún chiste de película (el "chino" diciendo: "No, es que a mí todos los blancos me parecen iguales..." y causando la hilaridad del público) pero parece obedecer a la realidad, y de hecho contribuyó, aun sin saberse, a la esclavitud y la subyugación de los pueblos, pues los indígenas sudamericanos, o los negros africanos, tenían verdaderas dificultades para distinguir a su "amo" de otros "amos", ayudando así a someterles a toda una raza, que veían como globalmente superior.
Por supuesto, no está completamente demostrado, pero hay datos que parecen apoyarlo. Sin duda, de ser cierto, la progresiva mezcla de culturas hará desaparecer esa "dificultad"
Lo de la afinidad entre especies queda claro en la dificultad que los humanos (no ayudados por el olfato como otras especies) tenemos para diferenciar un caniche de otro, por ejemplo.
¿A qué tanto rollo? No quiero que suene racista, pero a los policías españoles los rasgos semíticos árabes más o menos puros (en España no se ha convivido con colonias árabes extendidas desde 1620 a 1980 más o menos) pueden serles difíciles de diferenciar. Es un reto para ellos; como lo es, valga la broma, para el mítico Ortiz de Mendíbil arbitrar a Corea, en un partido en que confesó que si le aseguraban que habían cambiado en el descanso a cinco jugadores de refresco lo creería.
Si encima, como vemos en las imágenes, el sujeto se había dejado barba y bigote (en las fotos de reconocimiento divulgadas no los llevaba) les resultó más difícil de reconocer, y no me extraña que no lo hicieran.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas

