27-04-2009, 17:29:03
(This post was last modified: 27-04-2009, 17:36:27 by morenohijazo.)
Que yo sepa, Mangeclous tiene razón. En Desiertos Lejanos no
por si acaso, consulté con el mono mascota de LejíaNeutra...
![[Image: espantado.jpg]](http://img27.imageshack.us/img27/9883/espantado.jpg)
No. Me parece que nadie ha dicho eso.
Lo que se dijo es que
Obsérvese este post y los siguientes.
En realidad, ya que del Pino es tan generoso, yo le pediría que también nos publicara una fotocopia de la agenda de Courtailler, si dispone de ella. Porque es evidente que lo importante no es el teléfono que aparece en los documentos de la Comisión Rogatoria, sino en la agenda del francés. Y allí aparece ese número, seguramente al lado de alguna anotación que permitiera al dueño de la agenda recordar a quién pertenecía, pero que en todo caso Courtailler reconoce como un número que
Como dice Quetza, anda que no es casualidad (como quiere hacernos creer del Pino) que en la agenda de Courtailler hubiera querido anotar un número perteneciente a un tal Jamal, terrorista islámico, y por error en un baile de números hubiera acabado apuntando otro número, de una familia que no tuviera nada que ver, pero que también contaba entre sus miembros con un Jamal, terrorista islámico.
Porque, señores, cuando por fin se hizo el registro...
Juraría haber visto a un lindo gatito, dice Del Pino. Juraría haber visto un inocente perseguido. Casi nada lo del ojo, y lo llevaba en la mano.
No, señores; errores, hay, y muchos, en la administración de Justicia. Por eso, entre otras cosas, corre prisa la informatización de todos los equipos, que en 2000 seguían mandando fax y funcionando a base de fotocopias, y los ceros se convertían en ochos, los sietes en cuatros, los unos en sietes. Se darán cuenta que varios de los errores confunden números que en una fotocopia son muy fáciles de trabucar.
El error, de España, o de Francia, o de los dos, no está en la agenda de Courtailler, sino en el traslado de la información de dicha agenda hasta la Policía Española. Porque, si el teléfono de la agenda no hubiera sido el de la madre de Zougham, y no hubiera habido anotación que le uniese a dicha familia ¿cómo habrían llegado hasta Zougham? Si, por ejemplo, el teléfono hubiera sido inexistente, o pertenecido a la Complutense, como dos de los teléfonos manejados durante las pesquisas ¿por qué iban a relacionarlo con Zougham? Según Del Pino, los teléfonos que se manejaron fueron 913974002, 913974802, 613974802, y el número correcto era 913774802. ¿Cómo se llegó a la madre de Zougham, si nadie manejaba el número adecuado?
No. Señor Del Pino, tramposillo marrullero, el único documento que interesa es, precisamente, la agenda de Courtailler. Apuesto a que en él sí aparece el verdadero número de la madre de Zougham, tal vez acompañado de una anotación inequívoca que lo ligaba a Zougham, pero muy probablemente con una anotación más imprecisa. En este caso, la Policía francesa, gracias al programa que comenta Quetza, Infobel, o preguntando a la Policía Española, conocíó a quien pertenecía.
En realidad, la chapuza de la petición de la Comisión Rogatoria no perjudicó a Zougham., De ninguna manera. Desde la petición de diligencias al registro transcurren quince meses ¡Quince meses! mientras el juez español se asegura que hay pruebas suficientes para sospechar que tal individuo es un sospechoso de terrorismo islámico. Incluso, es muy probable que los errores permitieran que Zougham saliera bien librado de esta, al haberse aplicado el principio de in dubio pro reo tras varios errores.
Desde luego, no sé cómo se puede sostener que hay voluntad de incriminar a Zougham cuando tantos errores, en realidad, permitieron que dispusiera de tiempo más que suficiente para hacer desaparecer cualquier material incriminatorio, si lo deseaba, y salir bien librado del juicio. Que, por cierto, no estaría de más que Del Pino colgara todo el documento de la comisión rogatoria y no sólo la página que le interesa. Es posible que nos sorprendiera saber que los errores beneficiaron a Zougham, en lugar de perjudicarle. Como decía, si uno quiere involucrar un testigo inocente no se equivoca al poner su número ¿no creen?
Volviendo a las diligencias, dice Del Pino...
Esas "peripecias" son las que siguió el caso mientras el juez Moreno se aseguraba de que había motivos suficientes para registrar el domicilio. Porque, desde luego, ya les digo yo que si el teléfono anotado en la agenda de Courtailler no hubiera sido el de Jamal Zougham o su familia, y no se hubieran dispuesto de otros claros indicios de delito, el juez no hubiera ordenado el registro. Centrémonos: es el 11 de Junio de 2001: tres meses antes del atentado de las Torres Gemelas; en ese moimento en España no se vive psicosis ninguna contra el terrorismo islámico. Sin duda hay pruebas redondas y rotundas que llevaron al juez a autorizar dichja entrada de la Policía en el domicilio. ¿Qué pruebas son? Al menos, el teléfono anotado en la agenda. Seguramente, también, lasamistades compartidas
Posiblemente, más.
Anotemos, también, de pasada que uno de los errores, el que confundió un seis por un nueve, se progdujo por una deficiente traducción (o falta de conocimiento del sistema telefónico español) El teléfono móvil en francia se llama "portable" y se puede traducir por "móvil" o "celular". En el Documento 2 de Del Pino la traductora habla de "teléfono móvil" para un número que empieza por nueve. Y ahí está el error. El juzgado de Ismael Moreno debió interpretar que no podía haber un móvil que empezase por 9, y lo transformó en un seis. Dando un número que, además, no existía. Y retrasando aún más la Comisión Rogatoria.
Quote:se ha descalificado ese artículo con el peregrino argumento de que no se proporciona ningún dato que corrobore lo que el artículo cuenta
por si acaso, consulté con el mono mascota de LejíaNeutra...
![[Image: espantado.jpg]](http://img27.imageshack.us/img27/9883/espantado.jpg)
No. Me parece que nadie ha dicho eso.
Lo que se dijo es que
Quote:en realidad, el supuesto error (si lo hubo) en el teléfono de la madre de Zougham no tiene ninguna trascendencia en que se le echara el guante a Zougham en pocos días tras la masacre
Obsérvese este post y los siguientes.
En realidad, ya que del Pino es tan generoso, yo le pediría que también nos publicara una fotocopia de la agenda de Courtailler, si dispone de ella. Porque es evidente que lo importante no es el teléfono que aparece en los documentos de la Comisión Rogatoria, sino en la agenda del francés. Y allí aparece ese número, seguramente al lado de alguna anotación que permitiera al dueño de la agenda recordar a quién pertenecía, pero que en todo caso Courtailler reconoce como un número que
Quote: le habría permitido contactar a un tal Djamal, al que habría conocido en una mezquita de Madrid
Como dice Quetza, anda que no es casualidad (como quiere hacernos creer del Pino) que en la agenda de Courtailler hubiera querido anotar un número perteneciente a un tal Jamal, terrorista islámico, y por error en un baile de números hubiera acabado apuntando otro número, de una familia que no tuviera nada que ver, pero que también contaba entre sus miembros con un Jamal, terrorista islámico.
Porque, señores, cuando por fin se hizo el registro...
Quote:en su domicilio si se encuentran pues, cintas de video con escenas de guerra, de Yihad en Daguestan, libros sobre temas de comportamiento de prisioneros….
Quote:Relacionado con Abu Dadá…Abu Dadá utilizaba su locutorio con frecuencia, y se reunían en un restaurante…creo que el restaurante Alhambra, en las proximidades del locutorio
Juraría haber visto a un lindo gatito, dice Del Pino. Juraría haber visto un inocente perseguido. Casi nada lo del ojo, y lo llevaba en la mano.
No, señores; errores, hay, y muchos, en la administración de Justicia. Por eso, entre otras cosas, corre prisa la informatización de todos los equipos, que en 2000 seguían mandando fax y funcionando a base de fotocopias, y los ceros se convertían en ochos, los sietes en cuatros, los unos en sietes. Se darán cuenta que varios de los errores confunden números que en una fotocopia son muy fáciles de trabucar.
El error, de España, o de Francia, o de los dos, no está en la agenda de Courtailler, sino en el traslado de la información de dicha agenda hasta la Policía Española. Porque, si el teléfono de la agenda no hubiera sido el de la madre de Zougham, y no hubiera habido anotación que le uniese a dicha familia ¿cómo habrían llegado hasta Zougham? Si, por ejemplo, el teléfono hubiera sido inexistente, o pertenecido a la Complutense, como dos de los teléfonos manejados durante las pesquisas ¿por qué iban a relacionarlo con Zougham? Según Del Pino, los teléfonos que se manejaron fueron 913974002, 913974802, 613974802, y el número correcto era 913774802. ¿Cómo se llegó a la madre de Zougham, si nadie manejaba el número adecuado?
No. Señor Del Pino, tramposillo marrullero, el único documento que interesa es, precisamente, la agenda de Courtailler. Apuesto a que en él sí aparece el verdadero número de la madre de Zougham, tal vez acompañado de una anotación inequívoca que lo ligaba a Zougham, pero muy probablemente con una anotación más imprecisa. En este caso, la Policía francesa, gracias al programa que comenta Quetza, Infobel, o preguntando a la Policía Española, conocíó a quien pertenecía.
En realidad, la chapuza de la petición de la Comisión Rogatoria no perjudicó a Zougham., De ninguna manera. Desde la petición de diligencias al registro transcurren quince meses ¡Quince meses! mientras el juez español se asegura que hay pruebas suficientes para sospechar que tal individuo es un sospechoso de terrorismo islámico. Incluso, es muy probable que los errores permitieran que Zougham saliera bien librado de esta, al haberse aplicado el principio de in dubio pro reo tras varios errores.
Desde luego, no sé cómo se puede sostener que hay voluntad de incriminar a Zougham cuando tantos errores, en realidad, permitieron que dispusiera de tiempo más que suficiente para hacer desaparecer cualquier material incriminatorio, si lo deseaba, y salir bien librado del juicio. Que, por cierto, no estaría de más que Del Pino colgara todo el documento de la comisión rogatoria y no sólo la página que le interesa. Es posible que nos sorprendiera saber que los errores beneficiaron a Zougham, en lugar de perjudicarle. Como decía, si uno quiere involucrar un testigo inocente no se equivoca al poner su número ¿no creen?
Volviendo a las diligencias, dice Del Pino...
Quote:después de diversas peripecias jurídicas, la Policía procedió, el 11 de junio de 2001, a registrar con autorización judicial el domicilio de Zougham y de su madre
Esas "peripecias" son las que siguió el caso mientras el juez Moreno se aseguraba de que había motivos suficientes para registrar el domicilio. Porque, desde luego, ya les digo yo que si el teléfono anotado en la agenda de Courtailler no hubiera sido el de Jamal Zougham o su familia, y no se hubieran dispuesto de otros claros indicios de delito, el juez no hubiera ordenado el registro. Centrémonos: es el 11 de Junio de 2001: tres meses antes del atentado de las Torres Gemelas; en ese moimento en España no se vive psicosis ninguna contra el terrorismo islámico. Sin duda hay pruebas redondas y rotundas que llevaron al juez a autorizar dichja entrada de la Policía en el domicilio. ¿Qué pruebas son? Al menos, el teléfono anotado en la agenda. Seguramente, también, lasamistades compartidas
Quote:Al reconstruir los pasos de Courtailler en Madrid, las fuerzas de Seguridad supieron que el francés intentó conseguir la residencia legal en España el 24 de noviembre de 1998. Para aquella solicitud, el activista galo dio la dirección una vivienda de Madrid: calle Virtudes, número 3, 4ºA.
En esa misma casa por entonces habitaban tres amigos íntimos de Jamal Zougam: el ex mujahidin de la guerra de Bosnia Khandul Najjar; el ex miembro de la célula de española de Al Qaida Mohamed Maher Halak, y el antiguo guerrillero en Chechenia Salaheddin Benyaich, más conocido como Abu Muhgen . Este último sería capturado en el 2003 en Marruecos, acusado de ser uno de los cerebros de los atentados de Casablanca, y es además hermano de otro de los amigos de la infancia de Zougam en Tánger, Abdulaziz Benyaich, también implicado en la masacre del país vecino.
Posiblemente, más.
Anotemos, también, de pasada que uno de los errores, el que confundió un seis por un nueve, se progdujo por una deficiente traducción (o falta de conocimiento del sistema telefónico español) El teléfono móvil en francia se llama "portable" y se puede traducir por "móvil" o "celular". En el Documento 2 de Del Pino la traductora habla de "teléfono móvil" para un número que empieza por nueve. Y ahí está el error. El juzgado de Ismael Moreno debió interpretar que no podía haber un móvil que empezase por 9, y lo transformó en un seis. Dando un número que, además, no existía. Y retrasando aún más la Comisión Rogatoria.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
