27-04-2009, 20:05:31
Para trola, la madre de Zougham también era agenta infiltrada:
Por otro lado, dice Del Pino...
Del Pino, enseña ya la fotocopia de la agenda, si la tienes. O toda la diligencia del interrogatorio a Zougham (que esa sí la tienes) y no sólo la página que a ti te convenga.
Porque, en realidad, no sabemos si ese era el número que aparecia en la agenda, pero si no lo era, si Courtailler había cometido un error al tomar el número, algo tuvo que haber para que los franceses relacionaran un número, que no era el de Zougham según del Pino, con Zougham.
Y porque no sabemos si el juez francés puede hablar durante el interrogatorio (me imagino que no), si llevaba la agenda consigo; si podría haber llevado también una diligencia donde ya figurase el error. Según parece, los jueces y policías se dieron cuenta del error precisamente cuando le preguntaron a la madre de Zougham por su teléfono, así que bien pudiera ser que los franceses (que habían sido los primeros en meter el cuezo) no se dieran cuenta tampoco hasta entonces. Y no sabemos si, efectivamente, el juez francés dijo algo (él o sus representantes) durante o después del interrogatorio.
Lo que resulta cada vez más cogida por los hilos es la historia que trabajosamente trata de construir Del Pino. Obsérvese que la supuesta operación de "marcado" la realizan los franceses... ¿para qué? ¿Qué interés tenían los franceses en complicar a un oscuro árabe residente en Madrid? ¿Qué pinta la tal infiltración de Zougham por parte de la Policía española?
¿Nadie se da cuenta, entre los súbditos de Luis del Pino, de lo peligroso que resulta hacer condenar a un "infiltrado" a cadena perpètua por un crimen que no ha cometido? ¡Qué no hará un hijo por su madre, que dice Trola!
Quote:...a mi juicio Zougham no es el único de la familia al que tendríamos que mirar. Y si acertara, de no ser el único de la familia que pudo prestarse a trabajar para quien nunca debió trabajar, de ser así, se explicarían muchos silencios.
!Qué no hará un hijo por una madre!
Enviado por trola el día 27 de Abril de 2009 a las 21:28 (#3)
Por otro lado, dice Del Pino...
Quote:...si es verdad que existió la agenda de David Courtailler (lo cual sería cuestionable), el teléfono anotado en ella era ése. En caso contrario, lo normal es que el juez francés hubiera terciado en el interrogatorio ("Oiga, que el teléfono de la agenda de Courtailler no es ése por el que está usted preguntando a la testigo").
Del Pino, enseña ya la fotocopia de la agenda, si la tienes. O toda la diligencia del interrogatorio a Zougham (que esa sí la tienes) y no sólo la página que a ti te convenga.
Porque, en realidad, no sabemos si ese era el número que aparecia en la agenda, pero si no lo era, si Courtailler había cometido un error al tomar el número, algo tuvo que haber para que los franceses relacionaran un número, que no era el de Zougham según del Pino, con Zougham.
Y porque no sabemos si el juez francés puede hablar durante el interrogatorio (me imagino que no), si llevaba la agenda consigo; si podría haber llevado también una diligencia donde ya figurase el error. Según parece, los jueces y policías se dieron cuenta del error precisamente cuando le preguntaron a la madre de Zougham por su teléfono, así que bien pudiera ser que los franceses (que habían sido los primeros en meter el cuezo) no se dieran cuenta tampoco hasta entonces. Y no sabemos si, efectivamente, el juez francés dijo algo (él o sus representantes) durante o después del interrogatorio.
Lo que resulta cada vez más cogida por los hilos es la historia que trabajosamente trata de construir Del Pino. Obsérvese que la supuesta operación de "marcado" la realizan los franceses... ¿para qué? ¿Qué interés tenían los franceses en complicar a un oscuro árabe residente en Madrid? ¿Qué pinta la tal infiltración de Zougham por parte de la Policía española?
¿Nadie se da cuenta, entre los súbditos de Luis del Pino, de lo peligroso que resulta hacer condenar a un "infiltrado" a cadena perpètua por un crimen que no ha cometido? ¡Qué no hará un hijo por su madre, que dice Trola!
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
