28-04-2009, 00:16:03
(This post was last modified: 28-04-2009, 00:17:02 by morenohijazo.)
Vamos a ver si hay error, o no, en la identificación que hacía la Comisión Rogatoria
¿Qué dice el juez La Bruguière, posiblemente el más famoso juez antiterrorista francés?
Pues... no estaba muy contento de que los españoles no hicieran mucho caso de sus advertencias sobre Zougham:
http://www.newyorker.com/archive/2004/08...ntPage=all
Según La Bruguière, la amenaza islámica en España estaba "subestimada", en beneficio de la lucha contra ETA. Para él, la larga historia de falta de colaboración de Francia con España contra ETA se cobró la deuda en una escasa colaboración en la detnción o vigilancia del "angelito" Zougham, del que del Pino calla que se encontraron prubas de sus contactos con importantes luchadores de la "yihad", como vemos en este enlace:
http://www.usatoday.com/news/world/2004-...nown_x.htm
Vemos que también se insinúa que la no detención de Zougham podria obedecer a una táctica "más vieja que la Biblia", la de soltar al pez pequeño para capturar al grande. Si ello fuera cierto... la cagaste, Burt Lancaster.
En todo caso, podríamos encontrar cientos de ejemplos en la prensa extranjera donde se analiza el hecho de que Zougham fuera puesto en libertad tras hallar videos de la yihad y contactos con conocidos miembros de Al-Qaeda, y se juzga con dureza que se le deajse en libertad. en la mayoría de ellos se hace referencia a la subestimación de la amenaza islamista en España, como por ejemplo...
http://www.mafhoum.com/press7/190C36.htm
... donde se lega a citar, inluso, las palabras de un policía español desconocido.
Bien, está claro que no es de creer todo lo que digan los periódicos extranjeros o españoles, máxime si no citan fuentes concretas.
Pero no cabe duda que Zougham no era, ni de lejos, el comerciante pacífico y bendito que quiere presentar Del Pino, y que las autoridades españolas pecaron de imprudencia subestimando el terrorismo islamista.
Aún hace unos meses, tras lo visto y sufrido en España, hemos visto cómo las leyes españolas permiten que salgan libres personas que reciben en sus casas, y tienen en sus ordenadores, documentos de la yihad y videos destripando judíos porque "aún no se está seguro de que hayan traspasado la línea entre lo contemplativo y la acción".
Esa peligrosísima subestimación, que no se produce en otros delitos (tenga usted fotografías de críos en bañador, y trate de convencer al juez de que está en período contemplativo) es agravada cuando gentuza delpiniana, en lugar de analizar en qué fallaron las medidas de protección de la sociedad española, se encarga de presentar a los asesinos como el pollito Piolín, inocentes y cándidos, bondadosos y arrobados víctimas de injusticias.
Del Pino pretende presentar a Zougham como víctima de un "error judicial" , "olvidando" todas las pruebas de la peligrosidad del sujeto que se encontraron ya en 2000-2001, y las advertencias de EEUU, Israel, Francia y Marruecos, entre otros.
Y trata de presentar el error en una cifra de un teléfono como prueba de que los franceses no sabían a quién buscaban.
¿Que no sabía La Bruguiere a quién buscaba? ¡Perfectamente! Con siete, con nueve o con cero, no hay error que valga. La comisión rogatoria tenía pruebas suficientes de que Zougham era un peligroso simpatizante de la causa yihadista, y el juez sabía perfectamente por quién preguntaba.
¿Qué dice el juez La Bruguière, posiblemente el más famoso juez antiterrorista francés?
Pues... no estaba muy contento de que los españoles no hicieran mucho caso de sus advertencias sobre Zougham:
http://www.newyorker.com/archive/2004/08...ntPage=all
Quote:“In 2001, all the Islamist actors in Madrid were identified,” Bruguière said. His own investigations had led him to the Spanish capital that June. He quickly informed the Spanish police that Jamal Zougam, the owner of the phone shop, was a major contact for jihad recruits in Europe and Morocco. But Zougam was not apprehended. French and Spanish authorities have a long history of disagreement over the handling of terrorism, with the Spanish accusing the French of giving sanctuary to ETA terrorists. Bruguière said that when he arrived in Madrid he found that “the Islamic threat was underassessed.” The Spanish police had made him wait a year before allowing him to interview Zougam. After Bruguière went back to Paris, the Spanish police put Zougam under surveillance and searched his apartment, finding jihadi tapes and videos. The authorities briefly renewed their interest in him after the 2003 Casablanca bombings, but once again there was insufficient evidence to arrest him.
Según La Bruguière, la amenaza islámica en España estaba "subestimada", en beneficio de la lucha contra ETA. Para él, la larga historia de falta de colaboración de Francia con España contra ETA se cobró la deuda en una escasa colaboración en la detnción o vigilancia del "angelito" Zougham, del que del Pino calla que se encontraron prubas de sus contactos con importantes luchadores de la "yihad", como vemos en este enlace:
http://www.usatoday.com/news/world/2004-...nown_x.htm
Quote:Zougam had been identified. Garzon's dossier shows that his Madrid apartment was searched by police on Aug. 10, 2001, turning up a video of mujaheddin fighters in the Dagestan region of Russia and phone numbers of three members of an al-Qaeda cell allegedly led by Imad Yarkas. Yarkas is in jail in Spain on suspicion he helped plan the Sept. 11 attacks in the United States..
Moroccan authorities say that Zougam began frequenting radical Islamic circles in 1993 and was recruited four years later by the Spanish al-Qaeda cell. But he wasn't among the 35 people, including Yarkas, indicted by Garzon last September for terrorist activities connected to al-Qaeda.
Why is not clear. Getting strong evidence to put terrorists away can be painstaking. Sometimes investigators also let suspects stay free to see whether they lead to bigger fish or plots — "a technique that's as old as the Bible," said Glenn Schoen, a Washington-based terror expert
Vemos que también se insinúa que la no detención de Zougham podria obedecer a una táctica "más vieja que la Biblia", la de soltar al pez pequeño para capturar al grande. Si ello fuera cierto... la cagaste, Burt Lancaster.
En todo caso, podríamos encontrar cientos de ejemplos en la prensa extranjera donde se analiza el hecho de que Zougham fuera puesto en libertad tras hallar videos de la yihad y contactos con conocidos miembros de Al-Qaeda, y se juzga con dureza que se le deajse en libertad. en la mayoría de ellos se hace referencia a la subestimación de la amenaza islamista en España, como por ejemplo...
http://www.mafhoum.com/press7/190C36.htm
Quote:Dès 2001, Jamal Zougam avait été identifié par le juge Baltasar Garzon comme faisant partie de l'entourage d'Imad Eddin Barakat Yarkas, alias Abou Dahdah, chef présumé de la cellule d'Al-Qaida en Espagne, interpellé fin 2001. Le jeune Marocain, lui, avait été laissé en liberté, faute de preuves. Le 13 juin de la même année, son domicile à Madrid avait fait l'objet d'une perquisition à la demande du juge français Jean-Louis Bruguière. Son nom figurait dans le carnet d'adresses de David Courtailler, "globe-trotteur" de la cause islamiste jugé à Paris, début avril.
Dans l'appartement de Jamal Zougam, les policiers espagnols ont trouvé des cassettes vidéo sur la lutte armée au Daghestan, région frontalière de la Tchétchénie. Y apparaissaient les noms des frères Benyaich, connus comme les "frères afghans" pour leur combat aux côtés des talibans et détenus pour leur implication présumée dans les attentats de mai 2003 à Casablanca. L'agenda de Jamal Zougam comportait les noms d'Abou Dahdah et d'Amer Azizi, considéré comme un membre important de la cellule espagnole d'Al-Qaida.
Le 14 août 2001, les policiers espagnols avaient enregistré une conversation téléphonique entre Abou Dahdah et Jamal Zougam, qui se trouvait à Tanger, où il avait rencontré l'imam Mohamed Fizazi, emprisonné deux ans plus tard après les attentats de Casablanca. "Je te disais que, vendredi, je suis allé prier à l'endroit de Fizazi. J'ai parlé avec lui et je lui ai dit que s'il avait besoin de donations on pouvait les obtenir des frères", expliquait le jeune homme. Ce dernier se trouvait aussi au Maroc en avril 2003, juste avant les attentats de Casablanca. Les autorités marocaines ne l'ont pas mis en cause dans ce dossier, mais elles affirment l'avoir signalé à la police espagnole, en juin 2003, comme un individu dangereux. "Zougam était surveillé, on a vraiment l'impression d'avoir raté quelque chose, ce n'est pas normal, reconnaît un policier espagnol. La coopération n'a jamais été bonne avec les Marocains et la priorité ici a toujours été l'ETA, pas le terrorisme islamiste".
... donde se lega a citar, inluso, las palabras de un policía español desconocido.
Bien, está claro que no es de creer todo lo que digan los periódicos extranjeros o españoles, máxime si no citan fuentes concretas.
Pero no cabe duda que Zougham no era, ni de lejos, el comerciante pacífico y bendito que quiere presentar Del Pino, y que las autoridades españolas pecaron de imprudencia subestimando el terrorismo islamista.
Aún hace unos meses, tras lo visto y sufrido en España, hemos visto cómo las leyes españolas permiten que salgan libres personas que reciben en sus casas, y tienen en sus ordenadores, documentos de la yihad y videos destripando judíos porque "aún no se está seguro de que hayan traspasado la línea entre lo contemplativo y la acción".
Esa peligrosísima subestimación, que no se produce en otros delitos (tenga usted fotografías de críos en bañador, y trate de convencer al juez de que está en período contemplativo) es agravada cuando gentuza delpiniana, en lugar de analizar en qué fallaron las medidas de protección de la sociedad española, se encarga de presentar a los asesinos como el pollito Piolín, inocentes y cándidos, bondadosos y arrobados víctimas de injusticias.
Del Pino pretende presentar a Zougham como víctima de un "error judicial" , "olvidando" todas las pruebas de la peligrosidad del sujeto que se encontraron ya en 2000-2001, y las advertencias de EEUU, Israel, Francia y Marruecos, entre otros.
Y trata de presentar el error en una cifra de un teléfono como prueba de que los franceses no sabían a quién buscaban.
¿Que no sabía La Bruguiere a quién buscaba? ¡Perfectamente! Con siete, con nueve o con cero, no hay error que valga. La comisión rogatoria tenía pruebas suficientes de que Zougham era un peligroso simpatizante de la causa yihadista, y el juez sabía perfectamente por quién preguntaba.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
