30-04-2009, 02:02:44
morenohijazo Wrote:Rasmo Wrote:...Es mucho más lógico, qué duda cabe, pensar que estamos ante una operación cloaquil de suma complejidad, donde Zougham es nada menos que una especie de infiltrado traicionado, un juguete roto de los servicios de inteligencia que, sin embargo... no ha denunciado a ninguno de sus "controladores" ni ha tirado de la manta, ni... Bah, detallitos sin importancia. La lógica es la lógica.
Flipo como Fliper.
Y es que, además, la operación de "marcado" no provendría de España, sino de Francia. ¿Qué interés tendría el juez La Bruguière, o la Policía gala, en poner el puntero en un muchacho árabe para futuras acciones de la Policía española?
El juez La Bruguière, para entendernos, debe ser una especie de "juez Garzón" de allí. Es decir, le gustan mucho las cámaras y darse a conocer como "juez estrella".
Pero no cabe duda de que es uno de los jueces más preparados de toda Europa en cuanto a terrorismo, y sobre todo, en terrorismo islamista.
Pensar que él iba a estar detrás de una operación fraudulenta de tal calibre, o naturaleza, o que los Servicios Secretos le iban a engañar incluyendo un número falso en una agenda de un detenido es de risa.
...
Claro, amigos, muy lógico. Es que Ppino yerra el tiro en el argumento conspiratorio. Por el mismo precio podría haber intentado vender a sus peones, de enormes tragaderas, una buena historia de "marcado" de un " inocente morito pelanas", en lugar de darle la vuelta ahora presentándole como un infiltrado. Del Pino, o ha perdido el norte conspiranoico o el idem del olfato.
Por ejemplo; posibilidad 1a, mencionada en mi post anterior: El número anotado en la agenda por Courtailler es correcto y no miente. Modo conspiranoico on.
Prólogo.
Estamos en el periodo comprendido entre 1999-2001. Las cloacas españolas quieren desalojar al PP de Aznar para instalar a sus amigos socialistas. Han concluido que la única manera de echar del poder al PP es mediante un atentado "de apariencia islamista". Para que no se les note la jugada, necesitan fabricar un cabeza de turco que les sirva para echarle el muerto en un futuro, por determinar, que coincida con unas elecciones generales. Entre los candidatos a "morito pelanas" se fijaron en un honrado comerciante de orígen marroquí, de comportamiento intachable, ajeno a cualquier actividad relacionada con el mundo islamista radical, que vive en el domicio de su madre junto a sus hermanos. Se llama Jamal Zougham, destinado a ser marcado como "sospechoso habitual". (El hecho de que se dedicara a comerciar con móviles resultaría decisivo para la elección).
"Cómo practicar un buen marcaje al estilo Chino"
Un marroquí, agente de las cloacas infiltrado en la mezquita de Madrid (cuyo nombre real no puedo desvelar), tiene la misión de llevar a cabo el marcaje al bueno de Jamal, ajeno a toda la operación, haciendose pasar por él mediante usurpación de su nombre y sus datos. Se aprovecha la presencia en Madrid de un conocido islamista de orígen francés, sospechoso por sus malas compañías con investigados por terrorismo. Nuestro agente, el falso Djamal, aborda a Courtailler en la mezquita, dándole a entender que es de los suyos, se gana su confianza y le da el teléfono del bueno de Jamal, asegurándose de que lo anota en su agenda sin error: "913774802, Djamal". Esta prevención es importante para asegurar un buen marcaje ( que a punto estuvieron de fastidiar los ineptos galos cometiendo errores en la transcripción).
Courtailler, ya en Francia, es delatado por las cloacas españolas para que sea detenido, se le interviene la agenda y se le toma declaración: el teléfono del pobre Zougham "le habría permitido contactar con un tal Djamal, a quien habría conocido en la mezquita de Madrid". La policía, servicios secretos y juez franceses son ajenos a la operación de marcado: unas marionetas en manos de las eficaces y maquiavélicas cloacas españolas (para que luego digan que no destacamos en algo sobre los chovinistas franceses).
El resto es bien conocido. Las autoridades galas estuvieron a punto de cagarla con sus errores en la comisión rogatoria. Pero la policía y jueces españoles, tan celosos y pulcros en su trabajo (o manejados por las cloacas), continuaron las indagaciones hasta el final, lográndose un marcado de manual.
Notas: para asegurar que el títere terrorista Courtailler no descubriera el pastel del engaño, las cloacas tenían intervenido el número del verdadero y cándido Zougham, con doble línea, de forma tal que si se le hubiera ocurrido llamar a su teléfono, la llamada habría sido derivada al puesto de control del operativo.
El final de la historia ya se conoce: el 13 M fue detenido el morito cabeza de turco. Lo que no es tan conocido es que, mientras el pobre Jamal soñaba con los angelitos ajeno a todo, la madrugada del 11M, su doble de las cloacas que le hizo el "marcaje" se hacía pasar por él en los trenes poniendo bombas.
Y quien diga que ésto todo es una fabulación, se estrellará contra un muro: que me demuestren con pruebas que lo que digo es mentira.
Modo conspiranoico off.
PD.- La historia también vale para el caso de insistir en que el número anotado en la agenda es el de la UAM, haciendo los cambios oportunos en el argumento; y es potencialmente extensible a todos y cada uno de los "moritos pelanas falsamente acusados": realidad virtual con personajes para lelos.
Por cierto, ¿cuánto tardará Del Pino y sus peones en hacer insinuaciones de este estilo, con sus consabidas preguntas retóricas "invitando" a la duda, sobre la celada tendida a Zougham con el falso Djamal utilizando de gancho a Courtailler?
