07-05-2009, 14:24:40
Vuelvo a disculparme. Se dio un cúmulo de circunstancias; Desiertos se cayó la víspera del puente, algunos de mis canales de comunicación con los administradores se vieron cortados por razones que no vienen al caso, y no he tenido personalmente la precaución elemental de hacer cosas como guardar la dirección IP de DL, lo cual me hubiera permitido acceder. Aunque sospechaba desde el viernes lo que sucedía (hice un ping y no lograba resolver la dirección), no tuve confirmación hasta el lunes. No tengo en ningún otro lugar vuestras direcciones de email, y no se me ocurrió ir a los blogs referidos. Lo que hice fue notificar el asunto en Facebook y en algunos foros. Algunos foristas se enteraron; otros no.
Lección aprendida: me guardo la IP para poder acceder a DL, y guardaré algunas de vuestras direcciones en otro sitio, confiando en que podáis notificar a los demás de lo que pasa. También programaré una alarma para que me avise los vencimientos.
Por lo demás, la información nunca corrió peligro. El servidor siguió funcionando, sólo que inaccesible por nombre. Y los peones no hubieran podido hacer nada; hay un periodo de gracia en el que nadie puede registrar tu nombre. De hecho, yo lo intenté con otros proveedores porque no tenía los datos de nuestro proveedor, y me contestaron que el dominio estaba ocupado.
Un saludo, y una nueva disculpa.
Lección aprendida: me guardo la IP para poder acceder a DL, y guardaré algunas de vuestras direcciones en otro sitio, confiando en que podáis notificar a los demás de lo que pasa. También programaré una alarma para que me avise los vencimientos.
Por lo demás, la información nunca corrió peligro. El servidor siguió funcionando, sólo que inaccesible por nombre. Y los peones no hubieran podido hacer nada; hay un periodo de gracia en el que nadie puede registrar tu nombre. De hecho, yo lo intenté con otros proveedores porque no tenía los datos de nuestro proveedor, y me contestaron que el dominio estaba ocupado.
Un saludo, y una nueva disculpa.
[A los creyentes] les competerá difundir lo que otros han acuñado; ya que ningún hombre suelta y expande la mentira con tanta gracia como el que se la cree.
