11-05-2009, 06:01:30
Fedeguico está desatado esta mañana, habrá que ver cuando llegue PJ. Para mí, están preparando el lanzamiento de su nueva radio, y al menos han conseguido que les oiga:
Un informe químico concluye que el 11-M explotó Titadyn
EDITORIAL
Un informe químico concluye que el 11-M explotó Titadyn
Quote: Entre las órdenes del tribunal a los ocho expertos se encontraba la de analizar una muestra de Titadyn, ante la sospecha de que pudiera ser uno de los explosivos empleados en los trenes. Y sí contenía DBP.
«Sorprendentemente, no habíamos reparado en este hecho durante la pericia. Me he dado cuenta de ello revisando cromatogramas del informe pericial», afirma el experto en el apartado del informe dedicado a la comparativa de dinamitas.
El dato no se conoció durante el juicio porque, en la gráfica que reflejaba los resultados, lo que debería corresponder al dibutilftalato aparecía «marcado de forma genérica» como ftalato. Algo que, según el experto, o bien pasó «desapercibido» o bien «fue soslayado» por el director de la pericia.
La supuesta ausencia del DBP en el Titadyn sirvió a los defensores de la versión oficial para contrarrestar la aparición de dos sustancias -nitroglicerina y dinitrotolueno (DNT)- que no formaban parte de la Goma 2 ECO robada en Asturias. La Policía intentó explicar esa incongruencia con sucesivos razonamientos, desde la contaminación en fábrica hasta la contaminación durante el almacenamiento de las muestras.
En paralelo a lo sucedido con el DBP, la sentencia resaltaba la aparición de un segundo componente (el nitroglicol), que también pertenecía en exclusiva a la Goma 2 ECO. Sin embargo, la tabla de componentes reflejada en el macroinforme indica que también forma parte de todos los tipos de Titadyn.
La presencia de ambos elementos (nitroglicol y DBP) llevó a la Sala a concluir, «siguiendo un razonamiento lógico» -palabras de la sentencia-, que la Goma 2 ECO estuvo presente en todos los focos.
Iglesias, teniendo en cuenta la presencia del DBP en el Titadyn, confirma lo que ya apuntaba en las observaciones que incorporó al informe pericial entregado al tribunal: la presencia de ese tipo de dinamita en al menos un foco del 11-M.
La muestra que analizaron eran 3,5 gramos de polvo de extintor de color rojizo recogidos junto a uno de los vagones. Los expertos coincidieron en que esa muestra, designada como M-1, tenía un «especial interés analítico», puesto que reunía las mejores características para ofrecer resultados de garantía. No sólo actuó como absorbente de las sustancias que estallaron, sino que era la única muestra que los Tedax no habían lavado en sus análisis iniciales.
El informe señala que «la presencia conjunta» de cuatro componentes en la muestra M-1 «permite discriminar el tipo de dinamita utilizado en el foco de donde fue extraída». Dos de esos elementos son comunes tanto a la Goma 2 ECO como al Titadyn (nitrato amónico y ditritoetilénglicol). Otros dos, en cambio, «no forman parte de la Goma 2 ECO y sí del Titadyn» (el dinitrotolueno y la nitroglicerina). «Ante estos hechos [...] consideramos altamente probable que en el foco nº 3 de El Pozo haya estallado Titadyn», concluye.
Más adelante, el experto rechaza la interpretación del policía jefe de la pericia de que la cantidad de nitroglicerina era tan baja que no podía considerarse como un elemento del explosivo que estalló, sino producto de la contaminación durante su almacenaje. «Lo lógico es deducir que la nitroglicerina detectada y confirmada inequívocamente [...] proviene de un explosivo que contenía, no a nivel de trazas, sino en una proporción mucho más elevada, la que corresponde a las especificaciones de las dinamitas que llevan nitroglicerina en su composición», rebate.
Al margen del exhaustivo análisis de esa muestra clave, Iglesias también repasa todas las pruebas realizadas a las otras 13 muestras de los focos que llegaron a sus manos. A su juicio, «la nota más destacada» es la aparición en todos los casos del DNT, ajena a la composición de la Goma 2 ECO. «La conclusión que de ello se desprende es que ha estallado un explosivo distinto de la Goma 2 ECO, ya que ésta no lleva DNT en su composición. En cambio, sí lo lleva el Titadyn». A ello se añade la mencionada aparición de nitroglicerina en la muestra número 1, que también lleva a considerar «altamente probable» que lo que estallase fuera Titadyn.
APOYO¶
Tres dinamitas, 21 muestras
El informe Iglesias incorpora decenas de gráficos obtenidos por los peritos en los cientos de análisis que efectuaron, así como otros que sirven como resumen. El gráfico superior indica los elementos detectados en las 21 muestras de los focos. El inferior señala los elementos que forman parte de cada tipo de dinamita. Entre ellos no aparece el dibutilftalato, pero el contenido del informe sí lo señala como un componente del Titadyn que les fue encontrado a los etarras de Cañaveras. En la foto se muestra a dos policías recogiendo muestras de uno de los focos de El Pozo que nunca llegaron al juzgado. La imagen acompaña a un escrito que la abogada de las víctimas Manuela Rubio presentó hace dos meses ante la Audiencia.
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APOYO¶
Lo que conduce al Titadyn
>Dos sustancias que forman parte del Titadyn (nitroglicerina y dinitrotolueno), pero no de la Goma 2 ECO robada en Asturias, aparecieron al analizar la muestra mejor conservada, denominada M-1.
>El tribunal concluyó que se había usado Goma 2 ECO porque en todas partes aparecía un elemento (el dibutilftalato), que formaba parte de ese explosivo, pero no del Titadyn. Reexaminada toda la analítica, el experto ha detectado que también el Titadyn contiene ese elemento.
> A juicio de Iglesias, «la nota más destacada» de los análisis es la aparición de DNT, que no forma parte de la Goma 2 ECO, pero sí del Titadyn.
MAÑANA
Segunda entrega del 'informe Iglesias'.
Editorial en página 3
EDITORIAL
Quote: "La verdad es hija del tiempo, no de la autoridad" (Francis Bacon)
EDITORIAL
11-M: cuando la ciencia refuta la sentencia
SOMOS CONSCIENTES de que la divulgación de las conclusiones del informe científico realizado por el perito Antonio Iglesias servirá para agudizar la conciencia del sector más sensible y crítico de la sociedad española sobre la importancia de averiguar la verdad sobre el 11-M. Pero también de que habrá quienes reaccionen apelando a la teoría de la conspiración y criticando el empecinamiento de los que nos empeñamos en seguir investigando la masacre de Madrid.
La respuesta a los escépticos es muy simple: EL MUNDO se limita a adelantar la principal conclusión de un trabajo científico de 500 páginas. No hay en él valoraciones políticas, especulaciones o consideraciones sobre el terrorismo. Hay datos empíricos, obtenidos científicamente y científicamente comprobables. Su autor es un químico que se centra en la revisión de las pruebas realizadas sobre los explosivos del 11-M en los laboratorios de la Policía Científica, en las que participaron ocho expertos, entre ellos él mismo.
El trabajo de Iglesias durante un año ha seguido los procedimientos habituales establecidos por la comunidad científica y ha sido entregado al Colegio de Química para que otros expertos puedan someter a crítica, controversia o refutación su contenido.
Somos también conscientes de la dificultad de comprensión para el lector de este asunto, en el que es fácil perderse en la complejidad y diversidad de los procedimientos y las sustancias químicas que aparecen, a veces con nombres parecidos.
Hay, sin embargo, dos premisas muy relevantes en este informe científico que llevan a concluir que el explosivo que utilizaron los terroristas para volar los trenes era Titadyn, lo que contradice la versión oficial de que lo que estalló era únicamente Goma 2 ECO.
La primera de esas premisas es que los análisis de la muestra M-1, la mejor conservada y la única que no fue lavada con agua, arrojaron la presencia de nitroglicerina y dinitrotolueno, dos sustancias que forman parte del Titadyn pero no de la Goma 2 ECO robada en Asturias.
La segunda premisa es aún más relevante en la medida en que supone una novedad que deja tocada de muerte la credibilidad de la sentencia: el tribunal concluyó por error que la presencia de dibutilftalato en todos los análisis de las muestras permitía deducir que se trataba de Goma 2 ECO. La deducción es errónea porque esta sustancia forma parte también del Titadyn incautado por la Guardia Civil en Cañaveras, dos semanas antes de la masacre de Madrid. La sentencia afirma que el dibutilftalato era un «componente diferencial» entre uno y otro explosivo y ello no es cierto, como queda acreditado en los análisis de Iglesias.
Como explica hoy nuestro periódico, el dato no se conoció durante el juicio porque la gráfica que reflejaba los resultados del análisis del Titadyn hacía referencia genérica a los ftalatos, omitiendo de forma expresa la aparición del dibutilftalato. Según Iglesias, la omisión pasó «desapercibida» o, tal vez, «fue soslayada» por el director de la pericia. Sea como fuere, lo que dice la sentencia es falso.
Las conclusiones de este informe ponen, sin duda, en evidencia la investigación judicial del 11-M y la labor del tribunal. Por ello, no faltará quien las acoja con desdén o silencio, sin tomarse la molestia de refutarlas cientifícamente y argumentando que la sentencia del juicio ya se pronunció sobre los explosivos.
Pero los hechos son tozudos y lo que publicamos hoy acentúa mucho más las dudas sobre la versión oficial del 11-M. Nadie mejor que el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, que es químico de profesión, podría valorar el informe de Iglesias desde el punto de vista científico y -en función de sus propias conclusiones- ordenar una nueva investigación sobre un aspecto tan fundamental para esclarecer la masacre.
