Sin duda se me han ido algunas conclusiones más allá de lo estrictamente necesario, pero es que no me ha gustado nada comprobar cómo De Pablos (abogado de la asociación de víctimas más cercana a Luis del Pino) ha utilizado las mismas fotografías que uno de los peritos (el contratado por esa misma asociación) ha facilitado al diario de Pedro J. Ramírez para publicar dos portadas que "científicamente" corroboran otras anteriores de El Mundo o algún viejo "enigma" de Luis del Pino; los varapalos recibidos les ha hecho mucho más cuidadosos (hablo más bien de Pedro J. -que sí tiene un prestigio que mantener- que del resto) a la hora de mentir (o de contar medias verdades), y cada vez utilizan argumentos menos contrastables y, por lo tanto, aparentemente más ciertos (además de estar mucho más coordinados que hace unos meses).
Y cualquiera que se ponga al servicio de ese retorcimiento de la verdad (ya sea químico, abogado o plumilla) me produce cierta repulsa por el mero hecho de contribuir -a sabiendas- a tapar las vergüenzas de las mentiras publicadas durante tantos años.
Soy consciente de que se trata de un ad hominem como una catedral, pero no he podido evitarlo conforme se han ido conociendo determinados datos; intentaré recatarme de ahora en adelante.
Y cualquiera que se ponga al servicio de ese retorcimiento de la verdad (ya sea químico, abogado o plumilla) me produce cierta repulsa por el mero hecho de contribuir -a sabiendas- a tapar las vergüenzas de las mentiras publicadas durante tantos años.
Soy consciente de que se trata de un ad hominem como una catedral, pero no he podido evitarlo conforme se han ido conociendo determinados datos; intentaré recatarme de ahora en adelante.
