14-12-2006, 10:08:52
Inspector del C.N.P. con carné 75.039. (20 de julio de 2004)
(...)
Al llegar la Unidad de guías caninos examinan la furgoneta extehormente y les
comunican que el resultado es negativo, que no hay nada raro en la furgoneta que se
aprecie a simple vista; el declarante se acerca y realiza una inspección ocular
exterior de la referida furgoneta, no apreciando nada extraño, ni forzamiento de
cerraduras, ni indicios de que se hayan cambiado las placas de matricula. Mira
dentro del habitáculo y ve que la furgoneta está compuesta por dos asientos
delanteros y una zona de carga separada por una rejilla, diáfana completamente, no
observando nada anormal, nada que le llame la atención ni que le induzca a
sospechar que pueda haber un artefacto; ante ello habla con uno de los guías
caninos sobre la conveniencia de entrar en la furgoneta por el portón trasero,
decidiendo entrar por detrás para inspeccionarla. Fuerza la puerta trasera de la
furgoneta y el compañero de guías caninos introduce a un perro dentro para que la
examine; el guía canino le indica que el resultado es negativo (en la furgoneta sólo
entra el perro, quedando el guia en el exterior); a continuación cierra el portón y lo
precinta con una cinta de la Policía, con el objeto de realizar la inspección ocular en
otro lugar más adecuado.
Llega una grúa, inicia una maniobra para arrastrar la furgoneta y trasladada,
pero no puede porque la furgoneta tiene una velocidad metida. Le dice el operario
que no puede arrastrarla asi y que hay que sacar la velocidad del coche, el
declarante abre de nuevo el portón trasero y levanta desde atrás, por el hueco que
queda en un lateral de la rejilla, el seguro de la puerta delantera derecha, a
continuación sale de la furgoneta, cierra el portón trasero, abre la puerta delantera
derecha y desde fuera, sin llegar a sentarse en el vehículo, coge la palanca de
cambios y la pone en punto muerto, cierra la puerta delantera que había abierto, y le
dice al señor de la grúa que ya puede trasladar la furgoneta.
Auto de procesamiento, pg. 146.
No se habla de ninguna plataforma con ruedas.
(...)
Al llegar la Unidad de guías caninos examinan la furgoneta extehormente y les
comunican que el resultado es negativo, que no hay nada raro en la furgoneta que se
aprecie a simple vista; el declarante se acerca y realiza una inspección ocular
exterior de la referida furgoneta, no apreciando nada extraño, ni forzamiento de
cerraduras, ni indicios de que se hayan cambiado las placas de matricula. Mira
dentro del habitáculo y ve que la furgoneta está compuesta por dos asientos
delanteros y una zona de carga separada por una rejilla, diáfana completamente, no
observando nada anormal, nada que le llame la atención ni que le induzca a
sospechar que pueda haber un artefacto; ante ello habla con uno de los guías
caninos sobre la conveniencia de entrar en la furgoneta por el portón trasero,
decidiendo entrar por detrás para inspeccionarla. Fuerza la puerta trasera de la
furgoneta y el compañero de guías caninos introduce a un perro dentro para que la
examine; el guía canino le indica que el resultado es negativo (en la furgoneta sólo
entra el perro, quedando el guia en el exterior); a continuación cierra el portón y lo
precinta con una cinta de la Policía, con el objeto de realizar la inspección ocular en
otro lugar más adecuado.
Llega una grúa, inicia una maniobra para arrastrar la furgoneta y trasladada,
pero no puede porque la furgoneta tiene una velocidad metida. Le dice el operario
que no puede arrastrarla asi y que hay que sacar la velocidad del coche, el
declarante abre de nuevo el portón trasero y levanta desde atrás, por el hueco que
queda en un lateral de la rejilla, el seguro de la puerta delantera derecha, a
continuación sale de la furgoneta, cierra el portón trasero, abre la puerta delantera
derecha y desde fuera, sin llegar a sentarse en el vehículo, coge la palanca de
cambios y la pone en punto muerto, cierra la puerta delantera que había abierto, y le
dice al señor de la grúa que ya puede trasladar la furgoneta.
Auto de procesamiento, pg. 146.
No se habla de ninguna plataforma con ruedas.
