14-12-2006, 13:17:47
El nuevo Enigma de Del Pino es un despropósito, una falta de respeto por la inteligencia de sus lectores.
La prueba definitiva de que las evidencias encontradas en la furgoneta Kangoo fueron plantadas por una mano negra es el supuesto desfase entre la hora que el conductor de la grúa dice llegó al complejo policial (14:35) y la hora de recepción que consta en el informe de inspección remitido al juez, (Página 32 y siguientes), (aproximadamente las 15:30).
A ver si me entero. Roban la furgoneta y por alguna misteriosa razón, que ni el Sr. Múgica en su Agujero ni el Sr. Del Pino en su Enigma nos desvelan, sacan todas las pertenencias del dueño y las guardan.
Cuando aparece en Alcalá, supuestamente vacía, la llevan a Canillas y la llenan de nuevo con lo que le habían sacado, más la cinta coránica, la bolsa con los detonadores y la ropa con el ADN de tres islamistas que días más tarde se suicidarían en Leganés, para, a continuación, hacerse los encontradizos: ¡Coño, una cinta coránica en el cassete! ¡Hostias, tú, lo que hay en esta bolsa parecen detonadores! ¡Leñe, esta ropa tiene pinta de estar llena de muestras de ADN!
Si lo tenían guardado y preparado ¿para qué hacer semejante pantomima? Se da por encontrado en la furgoneta, se redacta un informe relacionando todo y listo.
¿Qué necesidad hay de falsificar la hora de entrada de la furgoneta en el complejo de Canillas?
Una pega que puede ser planteada: quienes “llenaron” la Kangoo no fueron los mismos que la inspeccionaron. Vale que sea. En tal caso, los “llenadores” tuvieron que actuar con discreción y rapidez. ¿Qué tiempo se tarda en meter una cinta en el cassete, colocar bajo el asiento delantero la bolsa con los detonadores y echar en el espacio de carga la ropa junto con el resto de las pertenencias del dueño de la furgoneta? ¿Tres minutos? ¿Cinco?. En este caso tampoco hay ninguna necesidad de falsificar burdamente la hora de entrada.
Cuéntenos otra, Sr. Del Pino, esta no cuela.
La prueba definitiva de que las evidencias encontradas en la furgoneta Kangoo fueron plantadas por una mano negra es el supuesto desfase entre la hora que el conductor de la grúa dice llegó al complejo policial (14:35) y la hora de recepción que consta en el informe de inspección remitido al juez, (Página 32 y siguientes), (aproximadamente las 15:30).
A ver si me entero. Roban la furgoneta y por alguna misteriosa razón, que ni el Sr. Múgica en su Agujero ni el Sr. Del Pino en su Enigma nos desvelan, sacan todas las pertenencias del dueño y las guardan.
Cuando aparece en Alcalá, supuestamente vacía, la llevan a Canillas y la llenan de nuevo con lo que le habían sacado, más la cinta coránica, la bolsa con los detonadores y la ropa con el ADN de tres islamistas que días más tarde se suicidarían en Leganés, para, a continuación, hacerse los encontradizos: ¡Coño, una cinta coránica en el cassete! ¡Hostias, tú, lo que hay en esta bolsa parecen detonadores! ¡Leñe, esta ropa tiene pinta de estar llena de muestras de ADN!
Si lo tenían guardado y preparado ¿para qué hacer semejante pantomima? Se da por encontrado en la furgoneta, se redacta un informe relacionando todo y listo.
¿Qué necesidad hay de falsificar la hora de entrada de la furgoneta en el complejo de Canillas?
Una pega que puede ser planteada: quienes “llenaron” la Kangoo no fueron los mismos que la inspeccionaron. Vale que sea. En tal caso, los “llenadores” tuvieron que actuar con discreción y rapidez. ¿Qué tiempo se tarda en meter una cinta en el cassete, colocar bajo el asiento delantero la bolsa con los detonadores y echar en el espacio de carga la ropa junto con el resto de las pertenencias del dueño de la furgoneta? ¿Tres minutos? ¿Cinco?. En este caso tampoco hay ninguna necesidad de falsificar burdamente la hora de entrada.
Cuéntenos otra, Sr. Del Pino, esta no cuela.
