El 11 de marzo de 2004 yo vivía en Torrejón de Ardoz.
Ese día a primera hora de la mañana (hacia las 7:00 AM) salí hacia Majadahonda, en el coche conocí la terrible noticia, confusa al principio pero que pronto se supo de su magnitud.
El tráfico en la zona (N-II y M-40 principalmente) era el habitual en un día laborable; es decir, estaba colapsado. Al llegar a la salida de la M-40 a Majadahonda estaba bloqueada y ya que a lo que iba allí no era urgente, continué por la M-40 rodeándola completamente (para los que no lo sepan, diré que la M-40 es un anillo de circunvalación de Madrid).
Volví a mi casa en Torrejón y la N-II estaba colapsada en los dos sentidos. Dejé a mi mujer en mi domicilio, y me fui a mi trabajo, en Hortaleza; muy cerca de donde tiene la policía el cuartel de Canillas.
Tardé hora y media en hacer el recorrido.
A las 15:00 salí de mi trabajo y regresé a mi domicilio. El caos circulatorio era total; en particular en la N-II por el hecho evidente de que a causa de los atentados no funcionaba Cercanías Renfe.
Supongo que los que vivíais entonces en Madrid haríais lo mismo que yo: hablar con vuestros hijos, familiares y personas más queridas para saber si estaban bien y decirles, a la vez, que vosotros lo estabais.
Supongo que muchos hicisteis como yo ese día: no ir a trabajar por la tarde aunque fuera lo habitual. Lo único que deseaba era estar lo más pronto posible con mi familia.
Y eso no lo hice sólo yo; lo debieron de hacer miles de ciudadanos que saturaron las calles y carreteras de Madrid.
Ahora, los conspiranoicos pueden tirar de Google Maps de Guiacampsa y de suputamadre para decir que en ese recorrido se tarda, como mucho, veinte minutos.
Yo sé lo que tardé... y no iba en una grúa.
Ese día a primera hora de la mañana (hacia las 7:00 AM) salí hacia Majadahonda, en el coche conocí la terrible noticia, confusa al principio pero que pronto se supo de su magnitud.
El tráfico en la zona (N-II y M-40 principalmente) era el habitual en un día laborable; es decir, estaba colapsado. Al llegar a la salida de la M-40 a Majadahonda estaba bloqueada y ya que a lo que iba allí no era urgente, continué por la M-40 rodeándola completamente (para los que no lo sepan, diré que la M-40 es un anillo de circunvalación de Madrid).
Volví a mi casa en Torrejón y la N-II estaba colapsada en los dos sentidos. Dejé a mi mujer en mi domicilio, y me fui a mi trabajo, en Hortaleza; muy cerca de donde tiene la policía el cuartel de Canillas.
Tardé hora y media en hacer el recorrido.
A las 15:00 salí de mi trabajo y regresé a mi domicilio. El caos circulatorio era total; en particular en la N-II por el hecho evidente de que a causa de los atentados no funcionaba Cercanías Renfe.
Supongo que los que vivíais entonces en Madrid haríais lo mismo que yo: hablar con vuestros hijos, familiares y personas más queridas para saber si estaban bien y decirles, a la vez, que vosotros lo estabais.
Supongo que muchos hicisteis como yo ese día: no ir a trabajar por la tarde aunque fuera lo habitual. Lo único que deseaba era estar lo más pronto posible con mi familia.
Y eso no lo hice sólo yo; lo debieron de hacer miles de ciudadanos que saturaron las calles y carreteras de Madrid.
Ahora, los conspiranoicos pueden tirar de Google Maps de Guiacampsa y de suputamadre para decir que en ese recorrido se tarda, como mucho, veinte minutos.
Yo sé lo que tardé... y no iba en una grúa.
