17-06-2009, 11:28:35
Por cierto, a la hora de refutar el prólogo de Casimiro, creo que sería de bien nacidos que no dejárais de reconocer su humildísima contribución a desmentir una de las intoxicaciones divulgadas por ellos mismos. Está en la página 21, dice que la mochila encontrada en la comisaría de Vallecas no llegó al juzgado porque estaba guardada en el depósito de restos judiciales de Canillas. En efecto, allí estaba, nigún manzano malvado se la había llevado para su casa.
