17-06-2009, 14:57:40
Hermanita, gracias por tu respuesta, además estoy de acuerdo en que siempre es necesario hacer de abogado del diablo, es sano para el escepticismo verdadero. Pero hay algunas cosas que no acepto, que me niego radicalmente a aceptar, como que no hay pruebas sobre las manipulaciones de PJ y que es una cuestión de “sentimiento”. Desiertos Lejanos está lleno de esas pruebas, pruebas que pueden y deben ser tenidas en cuenta por un tribunal
Casimiro transcribe una declaración literalmente, y suprime de ella la expresión “comisario general”, ¿eso no es una prueba objetiva de manipulación? ¿o sufrió un trastorno visual transitorio (de milisegundos)? ¿por qué quitó esa expresión y no otra? ¿realmente hay explicaciones alternativas razonables para esa omisión, en un párrafo transcrito literalmente, y mi postura de que eso es una prueba objetiva e inequívoca de manipulación es de un subjetivismo peonil, inaceptable en un proceso judicial?
Cuando se decía “tal persona ocultó al juez un informe”, “la policía falsificó un informe”,¿qué diligencias informativas te legitiman a usar los términos “ocultar” y “falsificar”, en lugar de los objetivamente EXIGIBLES “no entregar” y “modificar”? ¿realmente es un capricho mío EXIGIR esos términos, y exigir que se pruebe por qué se han utilizado los otros? ¿“la policía falsificó un informe” es una “valoracion probabilística de hipótesis y conjeturas nacidas de los hechos narrados” o es simple y llanamente una afirmación? ¿Es que hay enseñar a los periodistas como de be redactarse una “valoracion probabilística de hipótesis y conjeturas nacidas de los hechos narrados” para que siga siéndolo y no se convierta en una afirmación? ¿Es que hay que enseñar a los jueces que ambas cosas no son lo mismo?
Como estas, cientos
Repito que no te sientas atacada por mis comentarios, hablo en general, es que la idea de que estos cabrones salgan impunes me enerva
Y ya aparte de este aserto (que existen multitud de pruebas objetivas e inequívocas de que El Mundo no ha realizado un periodismo veraz), lo de “veraz no debe confundirse con verdadero” me ha flipado absolutamente. En este país hay una confusión terrible con lo de la libertad de información y expresión, y un olvido sistemático de la otra cara de la libertad, la responsabilidad. Castigar (hablo de multas u obligaciones a la rectificación, no de cárcel ni de linchar a nadie) a un periódico o periodista por publicar información falsa, aunque haya sido sin conciencia de ello, con las mejores intenciones y las mejores prácticas, no es limitar la libertad de información (nadie le ha impedido publicarla como le ha dado la gana, ni se le va a dar latigazos, arrancarle la piel a tiras o torturar a su familia en su presencia), es exigir responsabilidad en los propios actos.
Imaginemos que finalmente se demuestra que los partes de espionaje en Madrid que sacó El País son falsos. El periodista alegará que sus fuentes eran solventes, que contrastó la información, etc. ¿Y? a mí me la sudan sus explicaciones, yo quiero información veraz, que para mí no tiene otro significado que “verdadera”. Entiendo que no es fácil conseguirlo pero eso no es problema mío, sino suyo, que para eso eligió (libremente) esa profesión, y por tanto la responsabilidad que esa profesión conlleva. Si la información es falsa, debe pagar por ello (en su justa medida, esa es otra cuestión, yo personalmente me conformaría con una rectificación y petición de disculpas publicas, a los aludidos y a los lectores; que Esperanza y Granados reclamen lo que consideren justo)
Bueno, ya me desahogué. Resumo: me parece democráticamente inaceptable que, con la evidencia disponible, EL Mundo (de Lozanitos ya ni hablar) sea judicialmente absuelto del cargo de calumnias, tal y como esta se define.
Casimiro transcribe una declaración literalmente, y suprime de ella la expresión “comisario general”, ¿eso no es una prueba objetiva de manipulación? ¿o sufrió un trastorno visual transitorio (de milisegundos)? ¿por qué quitó esa expresión y no otra? ¿realmente hay explicaciones alternativas razonables para esa omisión, en un párrafo transcrito literalmente, y mi postura de que eso es una prueba objetiva e inequívoca de manipulación es de un subjetivismo peonil, inaceptable en un proceso judicial?
Cuando se decía “tal persona ocultó al juez un informe”, “la policía falsificó un informe”,¿qué diligencias informativas te legitiman a usar los términos “ocultar” y “falsificar”, en lugar de los objetivamente EXIGIBLES “no entregar” y “modificar”? ¿realmente es un capricho mío EXIGIR esos términos, y exigir que se pruebe por qué se han utilizado los otros? ¿“la policía falsificó un informe” es una “valoracion probabilística de hipótesis y conjeturas nacidas de los hechos narrados” o es simple y llanamente una afirmación? ¿Es que hay enseñar a los periodistas como de be redactarse una “valoracion probabilística de hipótesis y conjeturas nacidas de los hechos narrados” para que siga siéndolo y no se convierta en una afirmación? ¿Es que hay que enseñar a los jueces que ambas cosas no son lo mismo?
Como estas, cientos
Repito que no te sientas atacada por mis comentarios, hablo en general, es que la idea de que estos cabrones salgan impunes me enerva
Y ya aparte de este aserto (que existen multitud de pruebas objetivas e inequívocas de que El Mundo no ha realizado un periodismo veraz), lo de “veraz no debe confundirse con verdadero” me ha flipado absolutamente. En este país hay una confusión terrible con lo de la libertad de información y expresión, y un olvido sistemático de la otra cara de la libertad, la responsabilidad. Castigar (hablo de multas u obligaciones a la rectificación, no de cárcel ni de linchar a nadie) a un periódico o periodista por publicar información falsa, aunque haya sido sin conciencia de ello, con las mejores intenciones y las mejores prácticas, no es limitar la libertad de información (nadie le ha impedido publicarla como le ha dado la gana, ni se le va a dar latigazos, arrancarle la piel a tiras o torturar a su familia en su presencia), es exigir responsabilidad en los propios actos.
Imaginemos que finalmente se demuestra que los partes de espionaje en Madrid que sacó El País son falsos. El periodista alegará que sus fuentes eran solventes, que contrastó la información, etc. ¿Y? a mí me la sudan sus explicaciones, yo quiero información veraz, que para mí no tiene otro significado que “verdadera”. Entiendo que no es fácil conseguirlo pero eso no es problema mío, sino suyo, que para eso eligió (libremente) esa profesión, y por tanto la responsabilidad que esa profesión conlleva. Si la información es falsa, debe pagar por ello (en su justa medida, esa es otra cuestión, yo personalmente me conformaría con una rectificación y petición de disculpas publicas, a los aludidos y a los lectores; que Esperanza y Granados reclamen lo que consideren justo)
Bueno, ya me desahogué. Resumo: me parece democráticamente inaceptable que, con la evidencia disponible, EL Mundo (de Lozanitos ya ni hablar) sea judicialmente absuelto del cargo de calumnias, tal y como esta se define.
