Las intervenciones de elgato están siendo un didáctico ejemplo de cómo funciona el pensamiento lego cuando razona sobre algún campo científico. La queja básica de elgato podría resumirse en “no se ha demostrado que las muestras no tuviesen metenamina. Sólo se ha demostrado que en determinadas condiciones la metenamina puede producirse artefactualmente”. Cuando se le ha demostrado que lo que pidió el tribunal es lo segundo y no lo primero, en contra de lo que afirmaba él, parece querer decir algo así como “pues qué poco profesional es el tribunal”. El exige un procedimiento algorítmico que demuestre, inequívocamente desde un punto de vista epistemológico, que en esas muestras no había metenamina en origen.
Y entramos en la cuestión crucial. La experiencia investigadora es igual de importante que los conocimientos técnicos. La experiencia no está en los libros. La experiencia otorga de forma tácita al investigador “heurísticos”, procedimientos de acción (no técnicas de análisis) que no garantizan una certeza epistemológica al 100% pero que optimizan la eficiencia del proceso investigador. En muchas ocasiones no es posible, o no es eficiente contrastar todas las hipótesis alternativas (procedimiento algorítmico) y entonces un investigador experimentado utiliza sus heurísticos para llegar a conclusiones fiables sin tener que realizar todos los experimentos posibles.
Resulta lamentable que la ley permita a cuatro químicos que no han hecho un análisis de explosivos en su puta vida actuar como peritos en un tribunal en un tema tan grave. Como resulta lamentable que a mi me permita hacer un diagnóstico clínico cuando no tengo maldita experiencia en psicología clínica, y de hecho el otro día me pusieron delante los síntomas de una persona y hasta que no ví el diagnóstico psiquiátrico no me di cuenta de que era evidente que se trataba de agorafobia. Puede que además de inexperto yo sea un inútil, claro. Puede que Iglesias también.
Este tema del lego (es decir, ignorante, lo cual no es incompatible con un buen cociente intelectual, por supuesto) frente al experto es en sí mismo objeto de investigación (en campos como la ciencia o el ajedrez). Recomiendo a elgato que se lea alguno de esos estudios. Pero en cualquier caso, desde hace bastante tiempo me llama la atención, cuando se habla de esto de los explosivos, la respuesta, o mejor dicho, ausencia de respuesta por parte de los peones y/o dudantes que llegan por aquí frente a los comentarios de Nomeaclarocon o de Irene. Como ven, elgato ha llegado a decir que ElKoko es el único que ha dado “lo más parecido a argumentos científicos”. A NMAC, que ya le había respondido, NI MU.
(tengo que decir que también desde hace tiempo creo que el estilo discursivo de NMAC resulta especialmente doloroso para los peones, porque combina conocimiento, dureza pero con educación, y cierta dejadez, incluso gramatical. Su estilo se podría resumir como “mira, peón, eres un ignorante y si te molestas en estudiar un poco, cosa que por otra parte me la suda, te darás cuenta de ello”. Ese “cosa que por otra parte me la suda” tan evidente en su estilo, resulta fundamental en su efecto, porque inhibe las atribuciones peoniles de que NMAC, un experto, tenga algún otro interés inconsciente que lo que realmente declara, que los peones son unos ignorantes y además osados)
Este último párrafo está dedicado a Rasmo
Un lego como elgato se desconcierta cuando un experto da por demostrado un hecho que epistemológicamente hablando no está demostrado al 100%. Para Irene, como experta, que la cromatografía de líquidos no de ningún positivo en metenamina es suficiente. Elgato no puede comprender por qué es suficiente, si es posible que dicha cromatografía no pueda detectarla. O cuando ella dice: ¿por qué no buscar urea?, está intentado trasladar a la mente de elgato el contexto epistemológico que a ella le permite aplicar esos heurísticos. Pero mi querida Irene, tengo que decirte que esa es mala pedagogía cuando tu interlocutor no está limpio de prejuicios tácitos, cuando no reconoce ante sí mismo su ignorancia real (elgato solo puede reconoce que el no tiene título de químico, que no ha estudiado química, pero no puede reconocer que es un ignorante. Su soberbia intelectual es la causa de esta incapacidad y a la vez prueba demoledora de su ignorancia real. Esta clase de ignorantes suele responder ante este callejón sin salida con cosas como: "ah, claro, entonces tengo que aceptar la palabra del experto como palabra de dios". No sé que es peor, la soberbia del ignorante tonto o la del ignorante listo).
(un abrazo, mi querida dospeniques)
Y entramos en la cuestión crucial. La experiencia investigadora es igual de importante que los conocimientos técnicos. La experiencia no está en los libros. La experiencia otorga de forma tácita al investigador “heurísticos”, procedimientos de acción (no técnicas de análisis) que no garantizan una certeza epistemológica al 100% pero que optimizan la eficiencia del proceso investigador. En muchas ocasiones no es posible, o no es eficiente contrastar todas las hipótesis alternativas (procedimiento algorítmico) y entonces un investigador experimentado utiliza sus heurísticos para llegar a conclusiones fiables sin tener que realizar todos los experimentos posibles.
Resulta lamentable que la ley permita a cuatro químicos que no han hecho un análisis de explosivos en su puta vida actuar como peritos en un tribunal en un tema tan grave. Como resulta lamentable que a mi me permita hacer un diagnóstico clínico cuando no tengo maldita experiencia en psicología clínica, y de hecho el otro día me pusieron delante los síntomas de una persona y hasta que no ví el diagnóstico psiquiátrico no me di cuenta de que era evidente que se trataba de agorafobia. Puede que además de inexperto yo sea un inútil, claro. Puede que Iglesias también.
Este tema del lego (es decir, ignorante, lo cual no es incompatible con un buen cociente intelectual, por supuesto) frente al experto es en sí mismo objeto de investigación (en campos como la ciencia o el ajedrez). Recomiendo a elgato que se lea alguno de esos estudios. Pero en cualquier caso, desde hace bastante tiempo me llama la atención, cuando se habla de esto de los explosivos, la respuesta, o mejor dicho, ausencia de respuesta por parte de los peones y/o dudantes que llegan por aquí frente a los comentarios de Nomeaclarocon o de Irene. Como ven, elgato ha llegado a decir que ElKoko es el único que ha dado “lo más parecido a argumentos científicos”. A NMAC, que ya le había respondido, NI MU.
(tengo que decir que también desde hace tiempo creo que el estilo discursivo de NMAC resulta especialmente doloroso para los peones, porque combina conocimiento, dureza pero con educación, y cierta dejadez, incluso gramatical. Su estilo se podría resumir como “mira, peón, eres un ignorante y si te molestas en estudiar un poco, cosa que por otra parte me la suda, te darás cuenta de ello”. Ese “cosa que por otra parte me la suda” tan evidente en su estilo, resulta fundamental en su efecto, porque inhibe las atribuciones peoniles de que NMAC, un experto, tenga algún otro interés inconsciente que lo que realmente declara, que los peones son unos ignorantes y además osados)
Este último párrafo está dedicado a Rasmo

Un lego como elgato se desconcierta cuando un experto da por demostrado un hecho que epistemológicamente hablando no está demostrado al 100%. Para Irene, como experta, que la cromatografía de líquidos no de ningún positivo en metenamina es suficiente. Elgato no puede comprender por qué es suficiente, si es posible que dicha cromatografía no pueda detectarla. O cuando ella dice: ¿por qué no buscar urea?, está intentado trasladar a la mente de elgato el contexto epistemológico que a ella le permite aplicar esos heurísticos. Pero mi querida Irene, tengo que decirte que esa es mala pedagogía cuando tu interlocutor no está limpio de prejuicios tácitos, cuando no reconoce ante sí mismo su ignorancia real (elgato solo puede reconoce que el no tiene título de químico, que no ha estudiado química, pero no puede reconocer que es un ignorante. Su soberbia intelectual es la causa de esta incapacidad y a la vez prueba demoledora de su ignorancia real. Esta clase de ignorantes suele responder ante este callejón sin salida con cosas como: "ah, claro, entonces tengo que aceptar la palabra del experto como palabra de dios". No sé que es peor, la soberbia del ignorante tonto o la del ignorante listo).
(un abrazo, mi querida dospeniques)
