Sobre la ruptura de los protocolos de actuación utilizados desde hace al menos 20 años, es interesante echar mano de alguna Sentencia judicial que, sin duda, les podría aclarar algo las cosas a algunos.
El 27 de Febrero de 1990 (hace 19 años) ETA amputaba las manos del entonces Presidente de la Audiencia Nacional, Fernando de Mateo Lage, con el envío y posterior explosión de un paquete bomba; ese mismo día se habían enviado otros tres paquetes bomba dirigidos a Eduardo Fungairiño (en este caso fue desactivado por la Guardia Civil), a un teniente en la reserva (que sólo causó daños materiales) y a un funcionario de prisiones (el paquete fue devuelto y estalló cuando lo establa clasificando Pilar Fernández, una funcionaria de correos que resultó gravemente herida). El explosivo utilizado fue exógeno plástico en dos paquetes y pentrita en los otros dos. La Sentencia por esos atentados, dictada el 23 de Diciembre de 2001, incluye como prueba pericial de explosivos los análisis realizados (el 09/03/1990) a los dos paquetes bomba compuestos de exógeno (ambos estallaron); dichos análisis fueron realizados por la funcionaria del CNP con carnet profesional nº 17.632 (junto al 65.374) y sirvieron para condenar al etarra José María Arregui Erostarbe (Fiti) a 104 años de cárcel por cuatro asesinatos en grado de tentativa.
Por otra parte, el informe pericial de los TEDAX referente, entre otros, al atentado en el aeropuerto de Málaga del 26/07/2001 (Sentencia 46/2007, dictada el 29 de Junio de 2007, en la cual se incluyen algunos detalles de ese informe pericial) determina que se identificaron «componentes que se hallan presentes en las dinamitas» y pentrita. Ese informe pericial tiene un único autor (la perito 17.632) y sirvió para determinar que el explosivo utilizado en varios atentados del Comando Behorburu (por los que también fueron condenados los etarras Xavier Zabalo Beitia y Ainhoa Barbarín Yurrebaso) era el mismo que el que se encontró en el domicilio del etarra Ismael Berasategi Escudero (52,1 Kg. de Titadyn y 23,5 metros de cordón detonante), que fue condenado (en esa misma Sentencia) a 13 años (curiosamente, el pasado día 3 estos tres etarras fueron protagonistas de otro juicio por la preparación y colocación de otros coches bomba).
La validez judicial y probatoria de los informes periciales sobre explosivos elaborados por los TEDAX, y más en concreto por la perito 17.632, está avalada por sentencias firmes contra terroristas etarras.
El 27 de Febrero de 1990 (hace 19 años) ETA amputaba las manos del entonces Presidente de la Audiencia Nacional, Fernando de Mateo Lage, con el envío y posterior explosión de un paquete bomba; ese mismo día se habían enviado otros tres paquetes bomba dirigidos a Eduardo Fungairiño (en este caso fue desactivado por la Guardia Civil), a un teniente en la reserva (que sólo causó daños materiales) y a un funcionario de prisiones (el paquete fue devuelto y estalló cuando lo establa clasificando Pilar Fernández, una funcionaria de correos que resultó gravemente herida). El explosivo utilizado fue exógeno plástico en dos paquetes y pentrita en los otros dos. La Sentencia por esos atentados, dictada el 23 de Diciembre de 2001, incluye como prueba pericial de explosivos los análisis realizados (el 09/03/1990) a los dos paquetes bomba compuestos de exógeno (ambos estallaron); dichos análisis fueron realizados por la funcionaria del CNP con carnet profesional nº 17.632 (junto al 65.374) y sirvieron para condenar al etarra José María Arregui Erostarbe (Fiti) a 104 años de cárcel por cuatro asesinatos en grado de tentativa.
Por otra parte, el informe pericial de los TEDAX referente, entre otros, al atentado en el aeropuerto de Málaga del 26/07/2001 (Sentencia 46/2007, dictada el 29 de Junio de 2007, en la cual se incluyen algunos detalles de ese informe pericial) determina que se identificaron «componentes que se hallan presentes en las dinamitas» y pentrita. Ese informe pericial tiene un único autor (la perito 17.632) y sirvió para determinar que el explosivo utilizado en varios atentados del Comando Behorburu (por los que también fueron condenados los etarras Xavier Zabalo Beitia y Ainhoa Barbarín Yurrebaso) era el mismo que el que se encontró en el domicilio del etarra Ismael Berasategi Escudero (52,1 Kg. de Titadyn y 23,5 metros de cordón detonante), que fue condenado (en esa misma Sentencia) a 13 años (curiosamente, el pasado día 3 estos tres etarras fueron protagonistas de otro juicio por la preparación y colocación de otros coches bomba).
La validez judicial y probatoria de los informes periciales sobre explosivos elaborados por los TEDAX, y más en concreto por la perito 17.632, está avalada por sentencias firmes contra terroristas etarras.
