13-07-2009, 16:00:36
Isocrates Wrote:Hollowman Wrote:Por cierto, me han preguntado varias veces por qué sí se pudo determinar que la dinamita de Leganés era Goma 2 ECO y la de los trenes no se puede saber, siendo que ambas explosionaron.
Supongo que se debe a que en Leganés no utilizaron toda la dinamita que tenían para construirse los "cinturones" que se adosaron al cuerpo y/o a que no todos los suicidas la activaron a la vez, lo que provocaría que no explotara toda por igual. ¿Es así?
En Leganés no se realizó ningún análisis químico de las explosiones; simplemente se observó que había "cinturones" de Goma 2 ECO no detonados y Goma 2 ECO en el piso. Pero, "en puridad analítica", ni tan siquiera se intentó identificar químicamente el explosivo de los cinturones que SÍ detonaron.
Este punto me sugiere una reflexión que siempre he tenido presente. No hay ninguna razón para no emplear el "método" conspirativo en Leganés. ¿Por qué no se analizó el material explotado para ver si era el mismo explosivo que se había encontrado intacto? Seguramente estalló otra cosa en el piso y la G2 ECO la plantaron oscuras tramas negras. ¿Qué tratan de ocultar? ¡Que nos enseñen los análisis de lo que explotó o que empuren a alguien!
Si me pongo en el papel de los TEDAX y demás agentes de policía que intervinieron en la investigación durante los primeros días, sin esa necesidad enfermiza de buscar conspiraciones debajo de las piedras, lo que observo es algo muy simple: tenemos un resto de goma 2 ECO en la furgoneta dejada por los terroristas. Tenemos una mochila de Goma 2 ECO que les falló y tenemos unos resultados del análisis de los focos (nitrato amónico y nitroglicol) que es compatible con "dinamitas" en general. Aun suponiendo que enviar esas muestras de los focos al laboratorio de la Policía Científica hubiese permitido afinar más el resultado (cosa que los conspis asumen, pero que es dudoso técnicamente), la cuestión es si realmente era o no era comprensible que los agentes implicados no lo consideraran necesario. Puede que varios años más tarde, intoxicados y estragados por la matraca conspiracionista a algunos les parezca obvio que sí, pero en aquellos primeros días de marzo, los agentes que investigaban para detener a los culpables nunca habían sufrido una campaña de desprestigio y "deconstrucción" tan feroz (salvo las habituales diatribas del GARA) y nada tenía por qué hacerles pensar que un día un tal Luis del Pino y el dúo sacamantecas por todos conocido examinarían con microscopio y nula benevolencia cada acción por ellos realizada.
