15-07-2009, 20:57:35
Hoy, en Público, edición papel, viene:
Una viuda del 11-M reclama al Estado un millón de euros
Resumiendo, viene a decir que Gustavo Boyé, en nombre de Angélica M. Gería e hijo, ha presentado una reclamación administrativa en el M. Interior, en la que solicitan ser indemnizados con 1.250.000 € por los daños y perjuicios ocasionados por la muerte de esposo y padre, respectivamente, basándose en la responsabilidad estatal en el descontrol que se ha comprobado existía en Mina Conchita, explotación de la que salieron los explosivos utilizados en los atentados de Madrid.
El plazo para presentar una reclamación de estas características finaliza el viernes, por lo que aún estamos a tiempo de ver alguna más.
Según Publico, el reglamento de Explosivos de 1998, vigente entonces, establecía que "las actividades relacionadas con las materias reglamentadas [explosivos] quedan bajo la administración administrativa del Estado
La A 11-M afectados por el terrorismo (Manjón, para entendernos) rechaza personarse por esta vía, pues ellos van por lo penal contra los responsables políticos de lo ocurrido (aparte, lógicamente, de contra los autores materiales) y dicen que evitarán esta vía "porque no les interesa el dinero"
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Bien, prospere o no la denuncia, apuesto a que en la sentencia se reafirme la procedencia de Mina Conchita de los explosivos. Sea, o no, indemnizable.
Y resultará consolador comprobar cómo las instancias judiciales van, poco a poco, abriendo, cursando, y cerrando nuevos frentes de responsabilidades, pero siempre sobre lo ya juzgado, olvidando poco a poco extravagantes denuncias contra "SuperManzanos" que vagaban la mañana del 11-M con maletines cargados de explosivos y contra peritos químicos que, repentinamente, tras veinte años de trabajo leal, y sin motivo alguno,se pusieron a obstruir investigaciones y a ayudar a los terroristas, y para que se notase más, haciendo lavados y cardados de muestras como jamás en la vida se hizo.
Resulta consolador, sí. Pasaré por Can peón a ver si se han enterado y cómo han recibido la demanda. Apuesto que les ha picado más que si la demanda la hubieran puesto contra elos. Y más aún, claro, por el hecho de que la ponga Boyé.
Una viuda del 11-M reclama al Estado un millón de euros
Resumiendo, viene a decir que Gustavo Boyé, en nombre de Angélica M. Gería e hijo, ha presentado una reclamación administrativa en el M. Interior, en la que solicitan ser indemnizados con 1.250.000 € por los daños y perjuicios ocasionados por la muerte de esposo y padre, respectivamente, basándose en la responsabilidad estatal en el descontrol que se ha comprobado existía en Mina Conchita, explotación de la que salieron los explosivos utilizados en los atentados de Madrid.
El plazo para presentar una reclamación de estas características finaliza el viernes, por lo que aún estamos a tiempo de ver alguna más.
Según Publico, el reglamento de Explosivos de 1998, vigente entonces, establecía que "las actividades relacionadas con las materias reglamentadas [explosivos] quedan bajo la administración administrativa del Estado
La A 11-M afectados por el terrorismo (Manjón, para entendernos) rechaza personarse por esta vía, pues ellos van por lo penal contra los responsables políticos de lo ocurrido (aparte, lógicamente, de contra los autores materiales) y dicen que evitarán esta vía "porque no les interesa el dinero"
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Bien, prospere o no la denuncia, apuesto a que en la sentencia se reafirme la procedencia de Mina Conchita de los explosivos. Sea, o no, indemnizable.
Y resultará consolador comprobar cómo las instancias judiciales van, poco a poco, abriendo, cursando, y cerrando nuevos frentes de responsabilidades, pero siempre sobre lo ya juzgado, olvidando poco a poco extravagantes denuncias contra "SuperManzanos" que vagaban la mañana del 11-M con maletines cargados de explosivos y contra peritos químicos que, repentinamente, tras veinte años de trabajo leal, y sin motivo alguno,se pusieron a obstruir investigaciones y a ayudar a los terroristas, y para que se notase más, haciendo lavados y cardados de muestras como jamás en la vida se hizo.
Resulta consolador, sí. Pasaré por Can peón a ver si se han enterado y cómo han recibido la demanda. Apuesto que les ha picado más que si la demanda la hubieran puesto contra elos. Y más aún, claro, por el hecho de que la ponga Boyé.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
