Bueno, pues yo creo que la expresión "defensor de terroristas" es lingüísitica y conceptualmente intachable. Además, esta expresión tiene una distinción suficientemente clara con la expresión "defensor del terrorismo", que sí tiene un significado mucho más amplio y peyorativo.
En nuestro Estado de Derecho no se define a nadie a priori como terrorista; para ser declarado como tal existen una serie de mecanismos garantistas (que requieren una serie de garantías), de los que todos nos hemos dotado, para llegar a la conclusión de que alguien puede ser declarado terrorista.
Si acusamos a alguien de ser terrorista con anterioridad a haber pasado por esos mecanismos garantistas no podríamos hablar, en ningún caso, de que quien está defendiendo a esa persona sea un defensor de terroristas, puesto que la defensa se hace de un inocente; nunca, hasta que se dictó Sentencia, me he dirigido como tal a un conspiracionista: podía estar equivocado en sus razonamientos, pero a quienes estaba defendiendo no se les había definido como terroristas con todas las garantías. No era, por lo tanto, un defensor de terroristas.
Sin embargo, el salto cualitativo en la situación de los condenados por el 11-M tras haberse dictado Sentencia y haber adquirido firmeza es más que suficiente (así es como funcionamos en nuestro Estado de Derecho) para que sus defensores (fuera de los profesionales del derecho) sean considerados defensores (porque defienden su inocencia siendo conscientes de que no lo son) de terroristas (porque así se ha determinado en un proceso con todas las garantías).
Lo que no podemos hacer es confundir a un defensor del terrorismo (que está a favor del uso del terror -se llame como se llame la organización terrorista-) con un defensor de terroristas, porque no es lo mismo. Entre los conspiracionistas sólo me he topado con uno que, además de defensor de terroristas, también era defensor del terrorismo (y además del islamista, que es el que nos ocupa aquí); fue expulsado del foro de los PPNNLL, por lo que entiendo (tampoco lo dudaba, pero su expulsión fue un acto que lo ponía públicamente de manifiesto) que no son coincidentes las motivaciones de unos y otros.
En nuestro Estado de Derecho no se define a nadie a priori como terrorista; para ser declarado como tal existen una serie de mecanismos garantistas (que requieren una serie de garantías), de los que todos nos hemos dotado, para llegar a la conclusión de que alguien puede ser declarado terrorista.
Si acusamos a alguien de ser terrorista con anterioridad a haber pasado por esos mecanismos garantistas no podríamos hablar, en ningún caso, de que quien está defendiendo a esa persona sea un defensor de terroristas, puesto que la defensa se hace de un inocente; nunca, hasta que se dictó Sentencia, me he dirigido como tal a un conspiracionista: podía estar equivocado en sus razonamientos, pero a quienes estaba defendiendo no se les había definido como terroristas con todas las garantías. No era, por lo tanto, un defensor de terroristas.
Sin embargo, el salto cualitativo en la situación de los condenados por el 11-M tras haberse dictado Sentencia y haber adquirido firmeza es más que suficiente (así es como funcionamos en nuestro Estado de Derecho) para que sus defensores (fuera de los profesionales del derecho) sean considerados defensores (porque defienden su inocencia siendo conscientes de que no lo son) de terroristas (porque así se ha determinado en un proceso con todas las garantías).
Lo que no podemos hacer es confundir a un defensor del terrorismo (que está a favor del uso del terror -se llame como se llame la organización terrorista-) con un defensor de terroristas, porque no es lo mismo. Entre los conspiracionistas sólo me he topado con uno que, además de defensor de terroristas, también era defensor del terrorismo (y además del islamista, que es el que nos ocupa aquí); fue expulsado del foro de los PPNNLL, por lo que entiendo (tampoco lo dudaba, pero su expulsión fue un acto que lo ponía públicamente de manifiesto) que no son coincidentes las motivaciones de unos y otros.
