16-08-2009, 23:59:13
En la carta de ayer de "El Mundo" había una larga referencia al caso "Parrilla", cuya peripecia describía de una manera absolutamente inverosímil hasta para el más tonto (quiere hacernos creer que él, Pedro Jota Ramírez, no conocía personalmente, ni de foto, a Parrilla.) y aprovechaba para cargar contra Garzón, Del Olmo, y Zaragoza.
http://www.peones-negros.com/foro/viewto...2&start=20
Pedro Jota sólo acata las sentencias si le convienen. Continúa hablando de la "falsificación del informe sobre el ácido bórico", comentario a todas luces alegal, y que sólo la especial protección de la Libertad de Prensa evita que sea castigado. Y se regodea en una de las poquísimas sentencias que en estos últimos tiempos le han sido favorables. Bueno, a Parrilla, pero tanto da. Recordemos que existió una filtración de la declaración de Trashorras ante dos policías: Parrilla y su compañero; pocos pudieron ser los culpables de la filtración a "El Mundo". Y recordemos que se negó a reconocer su propia firma, proporcionando otra portada a "El Mundo", una de las más extrañas del juicio.
Quote:El mes pasado, una de las últimas mañanas que fui a la radio, un hombre me salió al paso a la puerta de la emisora. Iba de buenas. Me dijo que era Parrilla, uno de los dos policías encarcelados en diciembre de 2006 durante 24 días al no poder pagar la inaudita fianza de 150.000 euros que el juez Del Olmo les impuso con la complacencia del fiscal jefe de la Audiencia Nacional Javier Zaragoza. El agente quería darme las gracias por el apoyo que les habíamos prestado a él y a su compañero Rivera, aquellos días en que yo escribí una dura versión del Cuento de Navidad -con Del Olmo como Scrooge- que, sin embargo, terminó bien porque un ciudadano altruista depositó en el último momento la fianza que les permitió pasar la Nochebuena en familia.
Parrilla había sido tan pudoroso como para no dar el paso hasta que la Audiencia no les hubiera absuelto de la falsa acusación de revelación de secretos. Nadie mejor que yo sabía que eran inocentes, pues Del Olmo y Zaragoza, irritados con la línea del periódico sobre su pésima instrucción del sumario del 11-M, les achacaban haber filtrado información a nuestro reportero Fernando Lázaro. Pero él, demócrata cabal, quería tener la sentencia en la mano para poder decirnos a quienes siempre creímos en ellos que su conducta había sido digna de nuestra confianza.
Me impresionó la falta de acritud de este hombre que mantenía un pinganillo en la oreja para seguir la tertulia desde un pequeño transistor. Sobre todo porque la sentencia de la Audiencia Provincial no se limitaba a absolverles sino que, haciendo una insólita excepción a la regla del corporativismo judicial, subrayaba lo «desproporcionado» de las medidas adoptadas ante los indicios de «un delito que viene castigado con la pena de multa» y la descarada ausencia de la «ponderación, equilibrio y mesura» que deben caracterizar a la autoridad judicial «cuando se trata de restringir derechos y libertades».
¿Qué consecuencias ha tenido para el malvado, además de incompetente, juez Del Olmo la pública constatación de su infamia? Ninguna. Las mismas que tuvo el montaje de Garzón -de nuevo en coproducción con Zaragoza- contra los peritos que habían denunciado la falsificación de su informe sobre el ácido bórico encontrado en poder tanto de islamistas como de etarras.
http://www.peones-negros.com/foro/viewto...2&start=20
Pedro Jota sólo acata las sentencias si le convienen. Continúa hablando de la "falsificación del informe sobre el ácido bórico", comentario a todas luces alegal, y que sólo la especial protección de la Libertad de Prensa evita que sea castigado. Y se regodea en una de las poquísimas sentencias que en estos últimos tiempos le han sido favorables. Bueno, a Parrilla, pero tanto da. Recordemos que existió una filtración de la declaración de Trashorras ante dos policías: Parrilla y su compañero; pocos pudieron ser los culpables de la filtración a "El Mundo". Y recordemos que se negó a reconocer su propia firma, proporcionando otra portada a "El Mundo", una de las más extrañas del juicio.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
