Esta es la primera parte de una transcripción de la conferencia que Luis Del Pino dio el lunes 18 de diciembre de 2006 en el salón de actos del colegio San Ignacio de Loyola en Las Palmas de Gran Canaria. El texto es largo y solo es la primera parte (estaba muy cansado para terminarlo ayer) de la transcripción. Lo publico en este tema y no en "Taller de Trabajo" porque no sé si quereis hacer algún tipo de análisis de sus palabras. Por favor, disculpad si hay algún tipo de error (yo no los he visto, por ahora) los iré corrigiendo a medida escuche varias veces lo grabado.
Parte 1/3
Parte 1/3
Luis del Pino Wrote:Luis del Pino: “Buenas noches a todos ¿Se me escucha bien? No vengo a hablarles a ustedes de quien es el responsable del 11-M, desgraciadamente nos gustaría saberlo, pero a estas alturas no lo sabemos aún. Si empezamos a vislumbrar ciertos atisbos de cual puede ser la respuesta a la pregunta fundamental que yo creo todos los españoles se hacen , aunque algunos la expreséis y otros no la expresen, que es: ¿quién puso las bombas en aquellos trenes? Hemos progresado muchísimo en el tiempo que llevamos investigando acerca de la masacre, pero aún nos queda mucho trabajo por hacer. Lo que me gustaría hoy es de tratar de dibujar el panorama de cual es el estado de las investigaciones, a donde hemos llegado, y tratar con ustedes de echar un vistazo al futuro para ver que es lo que puede pasar, o que es lo que queda por hacer. Si echamos la vista atrás recordarán todos ustedes que fue lo que nos contaron desde la propia mañana de los atentados, desde el propio 11 de marzo. Muchos tuvimos la sensación al ver que había habido diez bombas en los trenes, de que ETA había conseguido al fin su objetivo de cometer una gran masacre en Madrid en vísperas electorales, pero de repente empezó a aparecer una avalancha de pruebas enormemente bien cronometradas, enormemente oportunas, enormemente sorprendentes y como resultado de aquellas pruebas lo que a todos los españoles nos dijeron fue que el 11-M se debía a la equivocada política de ese gobernante canalla llamado Aznar que nos había metido en una guerra ilegal con un canalla llamado Bush, ese era el mensaje que se nos lanzaba. En definitiva venía a querer decir que el 11-M era un castigo que se nos imponía, un castigo justo, por una actitud injusta de un gobierno injusto. Y para apoyar esa tesis, que desde luego fue aceptada por toda la sociedad española, incluido el Partido Popular que terminó por interiorizar esa acusación, aunque como luego veremos era una acusación falsa. Para apoyar esa tesis digo, se nos empezaron a vender, desde la propia mañana de los atentados una serie de pruebas en las que se apoyaba esa tesis sobre la autoría. Esas pruebas son pues en primer lugar aquella furgoneta que apareció en una calle de Alcalá, la calle Infantado, donde nos enteramos, a media tarde del 11-M, de que había aparecido una cinta coránica con un resto de explosivo y unos detonadores. Aquello fue lo que empezó a sembrar entre la opinión pública la idea de que se trataba de un atentado islamista, porque claro si aparece una cinta coránica quien si no un islamista va a dejarla dentro de una furgoneta. Luego, aquella misma noche, apareció durante la madrugada en una comisaría de Vallecas, en Puente de Vallecas, una mochila, la famosa mochila número 13, con diez kilogramos Goma2-ECO. Aquello sirvió primero para, a partir de las pistas encontradas en aquella mochila empezar una catarata de detenciones sorprendentemente rápida y segundo para algo muy importante, decirnos cual era el explosivo utilizado en los atentados. Nos dijeron que eso era Goma2-ECO porque eso era lo que había aparecido en la mochila. Esas son las dos pruebas, llamemos, inmediatas. Al lado de esas dos pruebas inmediatas hay otras dos pruebas que tardaron más en aparecer y que constituyen, junto con las otras dos, los cuatro pilares fundamentales en los que se cimentó toda la investigación. Esas otras dos pruebas no inmediatas son el coche Skoda Fabia que apareció en Alcalá tres meses después de los atentados cargado pues de más pistas adicionales que conducían a los islamistas como por ejemplo prendas de ropa con su ADN, y finalmente por supuesto, el piso de Leganés, que fue pues, la manera de redondear aquella versión oficial. Muchísima gente después de los atentados del 11-M tenía la mosca detrás de la oreja sobre quién había sido el verdadero autor y no se terminaba de creer que hubiera allí nada islámico. Sin embargo, el piso de Leganés tuvo la virtud de que incluso los más escépticos, pues al día siguiente de la explosión del piso, admitían que hombre, que algo de islámico había. Es decir, incluso aquellos más dispuestos a pensar en que ETA era la responsable de la masacre o que incluso esa masacre era responsabilidad de los servicios del Estado vinculadas al Partido Socialista, incluso los más proclives a pensar eso, después de la explosión del piso de Leganés, en cierto modo no les quedó otro remedio que decir “bueno, si parece que hay una conexión islámica. Seguro que estos islamistas han sido contratados por alguien. Pero, parece que en este piso ha muerto algún islamista y que ese islamista tiene algo que ver con los trenes”. Este era el objetivo realmente de la explosión de ese piso. Terminar de convencernos a todos de que la tesis islamista era la correcta. Entremedias de esos dos extremos temporales, el atentado por un lado el 11 de marzo y la explosión del piso de Leganés el tres de abril por otro, pues se produjeron demasiados acontecimientos, mucho ruido, mucha rapidez en las cosas. Vivíamos todos en estado de shock. Y algunas de las cosas que pasaron contribuyeron a afianzar en todos la tesis islamista. Por ejemplo pues, unas palabras sorprendentes del actual presidente del gobierno, nada más salir elegido. Nada más salir elegido anuncio que se retiraba de Iraq y la reacción instintiva de todos los que éramos críticos con la figura de Zapatero pues fue decir “pero, ¿cómo puede hacer este hombre semejante declaración? ¿Cómo puede, nada más salir elegido, decir que se retira de Iraq? Esta dando la razón a los que han atentado para que salgamos de Iraq”. Es decir, con el señuelo de esas declaraciones nos estaban haciendo entrar, inconscientemente en la tesis islamista. Porque al criticar a Zapatero por esa decisión precipitada que daba la razón a los terroristas estábamos inconscientemente aceptando que el 11-M era en efecto un atentado islámico. Este tipo de sutiles intoxicaciones pues se han vivido a todo lo largo de la instrucción del sumario y luego pondremos algún ejemplo. Pero por el momento quedémonos en que se produjo un atentado, alguien nos vendió la tesis islamista y esa tesis islamista, aparte de por una serie de declaraciones que iban encaminadas a que la sociedad aceptara que esa era la tesis correcta, se cimentó en cuatro pruebas que son las que hemos mencionado: 1) Furgoneta de Alcalá, 2) Mochila de Vallecas, 3) coche Skoda Fabia y 4) piso de Leganés. Durante la primera fase de las investigaciones que abarcó desde la fecha del atentado hasta marzo del 2005, la fecha del primera aniversario de la masacre. Pues, empezamos a conocer una serie de datos, que realmente eran inquietantes. Empezamos a conocer por ejemplo que dentro de la trama de los atentados se detenía a una serie de españoles. Resulta que eran unos asturianos que traficaban con Goma2-ECO. Eso pues ya chocaba un poquito ¿no? Con la tesis islamista. Pero luego empezamos a ver otros datos más siniestros como era el hecho de que alguno de esos españoles eran confidentes de las fuerzas de seguridad. Empezamos a ver que algunos de esos marroquíes detenidos era confidente de la Guardia Civil. Empezamos a conocer una serie de extraños detalles, de extrañas casualidades como por ejemplo la existencia de dos caravanas paralelas que traían dinamita a Madrid en un mismo fin de semana, una de ETA, otra de los islamistas. Empezamos a conocer que a los islamistas se les había intervenido el teléfono antes del 11-M, lo cual era realmente sorprendente. Es decir, los medios de comunicación o, mejor dicho, el medio de comunicación, porque el único medio que estuvo dando la cara durante ese primer año era el periódico El Mundo, el medio de comunicación que investigaba acerca del 11-M, iba sacando cada vez datos más inquietantes. Datos que nos chirriaban en los oídos y que nos hacía preguntarnos que era lo que había detrás de esa trama islamista. Pero, si se fijan ustedes, todas esas noticias el primer año eran noticias que en cierto modo refrendaban la tesis oficial. Es decir, cuando decimos -Es un escándalo que uno de los implicados en el 11-M llamad Emilio Suárez Trashorras fuera confidente policial- nos estamos fijando en el escándalo y dando, inconscientemente por supuesto la tesis que querían que aceptáramos, que era que Emilio Suárez Trashorras estaba realmente implicado en el 11-M. Todas esas noticias que fuimos conociendo durante la primera fase de las investigaciones, durante ese primer año, eran noticias que nos daban detalles inquietantes acerca de esa trama del 11-M. Pero ninguna de ellas iba dirigida a cuestionar la validez de la trama. Es decir, dábamos por supuesto que en efecto el atentado del 11-M lo habían cometido los moros que nos habían dicho, ayudados por los asturianos que nos habían dicho y lo único que hacíamos era escandalizarnos viendo los extraños flecos que salían de esa trama. Pero aceptábamos la trama. La situación comenzó a cambiar cuando se inició la segunda fase de las investigaciones, en marzo de 2005. En marzo de 2005 lo que sucedía era que ya teníamos acceso a los datos que el juez Del Olmo había comenzado a desclasificar pues de las investigaciones policiales y judiciales que había estado haciendo durante aquel primer año. Primero desclasificó cinco tomos del sumario, luego al cabo del tiempo desclasificó otros treinta y uno, luego al cabo del tiempo desclasificó otros ciento diez y finalmente, recientemente, a desclasificado ya todo y conocemos ya todo el sumario. Pero empezamos a conocer el sumario más o menos hacia marzo de 2005, y aquello cambió radicalmente el modo de afrontar las investigaciones del 11-M. Porque hasta ese momento teníamos sospechas acerca de las pruebas del caso, pero no teníamos datos contrastados con los que poder decir claramente que nos estaban mintiendo. Sin embargo, al desclasificarse esa información y empezar a analizarla. Y empezar a comparar lo que nos habían contado con los datos reales recabados por la policía y por el juez pues el panorama empezó a cambiar. La segunda fase de las investigaciones duró desde marzo de 2005 hasta julio de este año. Y en esa segunda fase pues continuamos sabiendo cosas raras sobre esa trama del 11-M que nos habían contado. Como por ejemplo, que muchos de esos islamistas estaban siendo seguidos antes del 11-M de manera muy estrecha por la policía. Empezamos a ver que otros de los implicados eran agentes del CNI o controlados por agentes del CNI. Empezamos a ver que la implicación de los confidentes era mucho mayor de lo que nos pensábamos. Pero de nuevo todas estas informaciones venían a continuar aceptando la versión oficial. Sin embargo empezaron a aparecer otras informaciones que a lo que iban era a analizar las pruebas básicas que nos habían presentado. Así en marzo de 2005 salió el primer análisis sobre la mochila de Vallecas donde directamente se cuestionaba la validez de una de las cuatro prueba fundamentales del caso y esa validez se cuestionaba pues basándose en una serie de detalles que no cuadraban. A lo largo de los quince meses siguientes y utilizando los datos del sumario del juez Del Olmo fuimos analizando cada una de las cuatro pruebas que nos habían presentado para cimentar la versión oficial y fuimos demoliéndolas una por una. Y llegamos a una situación, pues a mediados de este año, donde de hecho, las cuatro pruebas del caso se han caído. Estamos en condiciones de afirmar a fecha de hoy que dos de esas cuatro pruebas son falsas y estamos en condiciones de afirmar que los indicios de falsedad de las otras dos son tan grandes que, unidos a la falsedad de esas dos pruebas falsas, podemos decir, sin riesgo a equivocarnos, que todas las pruebas que nos presentaron para construir la versión oficial eran falsas. Comencemos por las dos pruebas de las que tenemos numerosísimos indicios de falsedad, aunque no hemos demostrado que sean falsas.Si no ven necesario que publique esta conferencia díganmelo. No dice nada nuevo (alguna que otra cosilla), pero me parece interesante centrarnos en lo que pueda ir diciendo el líder espiritual público de la conspiración. Si os parece que no, no lo hago
La primera es la furgoneta de Alcalá. De la furgoneta de Alcalá pues ya sabemos por ejemplo que en aquella furgoneta no había ningún resto de explosivo. Ese resto de explosivo no fue olido por los perros policía. Ni siquiera por el perro que entró en la furgoneta y tuvo su nariz a dieciséis centímetros de donde luego nos dicen que apareció ese resto de explosivo. Ese resto de explosivo fue introducido posteriormente en dependencias policiales. Por tanto fue introducido por la policía en la furgoneta de Alcalá. Esa furgoneta de Alcalá era una furgoneta robada, una furgoneta robada que sin embargo no apareció forzada, que apareció sin la matrícula doblada lo cual no tiene sentido de cara a hacer un atentado terrorista porque ningún terrorista se arriesgaría a ir hasta su objetivo en una furgoneta robada con la matrícula sin doblar para arriesgarse a que le detengan en cualquier control. En aquella furgoneta no apareció ni una huella dactilar ni un rastro de ADN de ninguno de los ciento dieciséis detenidos por el 11-M. Sin embargo en aquella furgoneta aparecieron en la parte de atrás una serie de prendas de ropa con el ADN de islamistas. Prendas de ropa que los testigos no vieron por la mañana en Alcalá y por tanto, de nuevo, fueron introducidas en dependencias policiales. Y todos esos datos bastan para concluir que alguien tomó una furgoneta que estaba en Alcalá, que efectivamente era una furgoneta robada, la llevó hasta Canillas, el complejo policial de Canillas, y allí fue rellenada con las pruebas correctas. Con las pruebas correctas para quién nos quería vender una versión oficial islamista. De hecho según las últimas informaciones que hemos publicado en Libertad Digital es la demostración con el testimonio de la persona que llevaba la grúa que remolcó esa furgoneta pues que nos mintieron también en la hora de entrada en el complejo policial. Esa furgoneta estuvo oficialmente una hora desaparecida sin que nadie supiera donde y posiblemente esa hora fue la utilizada para rellenar la furgoneta de pistas.
La mochila de Vallecas es todavía más escandalosa que la furgoneta. La mochila de Vallecas era una mochila que nadie vio en las estaciones. Nadie la vio en la estación de El Pozo que es de donde se supone que provenía. Nadie la vio en el trayecto entre El Poco y la comisaría de Puente de Vallecas. La propia policía no se pone de acuerdo sobre la hora a la que apareció esa mochila en la comisaría de Puente de Vallecas. La mochila fue llevada a un parque para que la desactivaran los TEDAX y al equipo de la policía científica que tenía que hacer las fotos ni siquiera le dejaron acercarse y le requisaron el carrete con las fotos que los propios TEDAX habían hecho a la mochila. Sabemos que además que es una mochila cuya composición no coincide con las bombas de los trenes porque tenía medio kilo de metralla en forma de clavos y tornillos y en las autopsias de los cadáveres del 11-M no aparecen clavos y tornillos de metralla terrorista. Era además una mochila que estaba preparada para no explotar porque tenía dos cables sueltos. No solo eso sino que utilizaba un tipo de teléfono móvil que no garantiza la corriente suficiente para que estalle el modelo concreto de detonador que allí se usaba. Es decir, es una mochila que nadie vio en las estaciones, estaba preparada para no explotar, y que aparece al igual que el resto de explosivo de la furgoneta Kangoo en una dependencia policial en la comisaría de Puente de Vallecas. Conclusión: esa mochila fue preparada el propio 11 de marzo después de las explosiones. Fue preparada por personas vinculadas a la policía y fue depositada por personas vinculadas a la policía. Y además aparece curiosamente en una comisaría, la de Puente de Vallecas dirigida por un comisario Rodolfo Ruiz que, posteriormente, sería condenado por falsificación de pruebas en el caso de la detención ilegal de dos militantes del PP. ¿Casualidad? Puede ser.
Las otras dos pruebas que he dicho que si hemos demostrado que son falsas son el coche Skoda Fabia y el piso de Leganés. Estas otras dos, furgoneta y mochila, no tenemos la demostración de que sean falsas. Si tenemos una cantidad abrumadora de indicios de que lo son. Pero en el caso del Skoda Fabia si tenemos la demostración de que es una prueba falsa y hasta tal punto es falsa que hasta el propio juez Del Olmo ha tenido que dejar caer el Skoda como prueba dentro de su auto de procesamiento reconociendo que no se puede afirmar que fuera utilizado por los terroristas. De hecho el coche Skoda Fabia no estaba en Alcalá en la mañana del 11-M. En las fotografías no aparece ese coche. El coche Skoda Fabia hemos demostrado además que estaba en poder de la policía tres meses antes del 11-M porque lo denunció un portero de una calle de Madrid. Y ese coche que estaba tres meses antes del 11-M en poder de la policía, que no estaba el 11-M en Alcalá, aparece tres meses después del 11-M en la calle de Alcalá, donde había aparecido la furgoneta cargada de pistas que apuntan al islamismo. Ese coche, evidentemente, fue depositado por nuestros propios servicios del Estado. Y además, hemos demostrado, con los propios datos del sumario, que la policía introdujo un testigo falso, un chileno, para tratar de convencer al juez Del Olmo de que este coche había sido robado por este chileno y entregado a los islamistas supuestamente responsables del 11-M. Pero, se demostró que era una declaración falsa. Ni siquiera fue capaz el testigo de identificar correctamente el color de ese vehículo que decía haber robado. Y cuando el juez Del Olmo lo iba a interrogar por segunda vez para ver las contradicciones pues la policía dijo que lo habían expulsado de España en aplicación de la Ley de Extranjería. Con lo cual nos quedamos sin interrogar al testigo.
En cuanto al piso de Leganés. Ese piso que vimos todos estallar en directo a la hora del telediario. Pues al principio pusimos sobre la mesa una cantidad aterradora de indicios que apuntaban a que allí no pasó lo que nos dijeron y posteriormente hemos demostrado que, efectivamente, no pasó lo que nos dijeron. Para empezar pues en el piso de Leganés había muchas cosas que no cuadraban como por ejemplo el hecho de que unos islamistas que no se suicidan en los trenes sin embargo se suicidan siete dentro de un piso para matar a un policía. Pues como que suena un poco raro. Además analizando lo que fue el comportamiento de esos islamistas en aquella tarde del 3 de abril en la que estaban rodeados por la policía. Tenemos que la policía llega a ese piso a las 14:15 de la tarde y que el piso estalla a las nueve. Es decir pues, transcurren seis horas y media en las que esos islamistas están rodeados. Y en esas seis horas y media esos islamistas que se suponen que se suicidan para matar infieles permiten que se desaloje pacíficamente ocho bloques de viviendas y al final se suicidan para matar a un policía. Pues como que no cuadra. Pero es que además tampoco pretendían matar a ese policía porque el GEO Torronteras al igual que sus compañeros no estaban en la puerta de la vivienda intentando entrar. Estaban en una escalera de bajada y la explosión se produce en el interior del piso. Es decir, no hubo islamistas que salieran al encuentro de los GEOs para matarles, en absoluto. Los GEOs todavía no habían intentado entrar y de repente se produce una explosión en una habitación interior del piso. Es decir, no se pretendía matar GEOs. Con lo cual nos encontramos con unos supuestos islamistas que no pretenden matar a los vecinos, no pretenden matar a los policías y van y se suicidan en el interior de la vivienda. Pues hombre, muy islamistas no podían ser porque el Islam prohíbe el suicidio. Cuando un terrorista suicida se hace estallar rodeado de enemigos no es un suicidio, es una acción de guerra. Pero si se hace estallar solo en mitad del desierto eso es un suicidio y eso El Corán no lo admite. Así pues ¿qué era lo que había pasado en aquel piso? Pues si empezamos a profundizar en los datos del sumario nos encontramos con muchos datos curiosos como por ejemplo que siete islamistas que tienen un total de 35 litros de sangre entre todos estallen y no manchen de sangre las paredes. Resulta un tanto extraño. Dentro del sumario hay una foto, realmente espeluznante de uno de los cadáveres que se encuentran en el desescombro de Leganés. Es un cadáver de uno de esos supuestos islamistas al que le falta la cabeza y al que le falta un brazo izquierdo. Y faltándole la cabeza y el brazo izquierdo supuestamente por la explosión que se los ha arrancado de cuajo, resulta que en todo el cuerpo no aparece una mancha de sangre. Es un poco rarito ¿no?. Otro de los cadáveres de los islamistas aparece con el pantalón puesto al revés. No se me ocurre ninguna razón por la cual alguien quisiera estarse seis horas y media con el pantalón puesto al revés en lugar de tomarse cinco minutos para ponérselo bien. Pero es que además todos los islamistas aparecen sin zapatos. No sé si saben ustedes que los zapatos es lo más difícil de poner a un cadáver después de muerto ¿es posible que esta fuera la razón del pantalón al revés y de la ausencia de zapatas? Es decir que lo que había ahí antes de la explosión eran cadáveres y que alguien había intentado vestirlos después de muertos. Pero hay más. Esos islamistas que nos dicen que se habían liado a tiros con sus sub-fusiles Sterling que disparan 550 balas por minuto y que estuvieron 15 min. intercambiando disparos con la policía. Unos disparos muy curiosos, que ni hirieron a ningún policía, ni hirieron a ningún viandante, ni hicieron ningún agujero en los coches de las proximidades, ni hicieron ningún agujero en el cristal de las casas vecinas, y lo que es más sorprendente, que no dejaron vainas de cartuchos. Solo aparecieron cinco vainas de cartuchos percutidas en el desescombro del piso de Leganés. ¿Dónde están los centenares de vainas que hubieran debido quedar si efectivamente hubiera habido un tiroteo? Pero todo eso no pasarían de ser indicios si no tuviéramos otras demostraciones más concretas de que allí alguien montó un teatro para redondear la versión oficial. Y esas demostraciones concretas salen del propio sumario. Para empezar en aquella tarde del sábado 3 de abril de 2004 esos islamistas rodeados por la policía desde las 14:15 de la tarde en el piso mandan, o eso nos dijeron que habían hecho, dos faxes amenazantes al ABC y a Telemadrid. Faxes amenazantes donde decían que continuarían con su campaña de atentados si Zapatero no se retiraba de Iraq en… perdón, Afganistán en 24 horas. Bueno para empezar que unos sujetos rodeados por la policía se permitan amenazar al gobierno resulta un poco peculiar. Pero es que además el propio sumario demuestra que esos faxes se enviaron desde fuera del piso. Es decir, fuera de ese piso de Leganés había alguien enviando faxes amenazantes contra el gobierno español en nombre de esos suicidas rodeados en el piso. ¿Qué motivo podía haber para que alguien quisiera pasarse por esos suicidas? Pero es que hay más. Nos dijeron que esos suicidas se habían despedido de sus familiares en Marruecos, en Inglaterra efectuando una serie de llamadas. Pero resulta que analizando los datos reales de las compañías telefónicas incluidos en el propio sumario nos encontramos con que al menos una parte de esas llamadas esta demostrado que se hicieron desde fuera del piso. Porque se hicieron con un teléfono que no apareció entre las ruinas del piso y que sin embargo seguía operativo un mes después de la explosión del piso. La única posibilidad es que el teléfono estuviera fuera del piso. Por tanto tenemos que alguien fuera de ese piso que está rodeado se dedica a mandar faxes en nombre de esos falsos suicidas y se dedica a hacer falsas llamadas de despedida en nombre de esos falsos suicidas. Pues no sé ustedes pero a mi sólo se me ocurre una razón. Si alguien se dedica a hacerse pasar por esos falsos suicidas desde fuera del piso es porque dentro del piso no había ningún suicida dispuesto a hacer ninguna llamada de despedida a ninguna familia en Marruecos o porque en ese piso no había ya nadie en condiciones de hacer una llamada para nadie porque posiblemente estaban todos muertos antes que ese piso explotara.
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Durante los quince meses que duró la segunda fase de las investigaciones como les digo, la investigación se centró en buena medida en demoler las cuatro pruebas principales en las que se basó el caso y a fecha de hoy podemos decir que el caso, desde el punto de vista de las pruebas esta caído. Puede que no haya tenido todavía reflejo judicial pero es insostenible ya y hemos demostrado que las cuatro pruebas fundamentales sobre las que se cimentaba el caso son pruebas manipuladas. Pruebas sobre las que hay sospechas gravísimas de falsificación o colocación a posteriori por parte de las fuerzas de seguridad y los servicios del Estado. Por tanto, a mediados de este año que fue cuando esta segunda fase se cerró estábamos en condición de hacer una afirmación bastante radical que es que lo que nos contaron desde el 11-M es mentira y es mentira porque esta basado en pruebas falsificadas, por tanto no es verdad que hubiera ningún atentado islamista, no es verdad que fuera un atentado por culpa de la guerra de Iraq, no es verdad que hubiera una cinta coránica en la furgoneta de Alcalá, no es verdad que la mochila de Vallecas estuviera en los trenes, no es verdad que el coche Skoda Fabia fuera utilizado por los terroristas y no es verdad que en el piso de Leganés se suicidara ningún islamista. Todo era una patraña, de principio a fin. Lo que no sabíamos a mediados de este años era donde estaba el truco es decir, ¿por qué había que haber montado todo ese tinglado? Y a mediados de este año nos dimos cuenta de cual era la mentira original que había dado origen a todas las demás mentiras y nos dimos cuenta al echar la vista atrás y revisar unas palabras que el jefe de los TEDAX, Sánchez Manzano, había pronunciado en la Comisión de Investigación del 11-M. Desde el propio 11 de marzo nos han estado ocultando los informes de análisis de lo que pasó en los trenes, los informes de análisis de los restos recogidos en los focos de explosión. Estoy seguro de que todos ustedes habrán visto algún capítulo de esa serie C.S.I. donde unos policías americanos muy listos llegan a la escena del crimen, cogen evidencias, las analizan con aparatos ultra-sofisticados y determinan como se llama la amante del sobrino del asesino. Bueno pues, lo que se hace en la realidad es muy parecido a esa película aunque en esa película esté dramatizado. Cuando hay un atentado terrorista los TEDAX llegan al foco de la explosión, recogen restos químicos para analizarlos y ver cual es el explosivo que se ha utilizado. Recogen hasta el más minúsculo resto de plástico o de metal para tratar de reconstruir cual es el artefacto, como estaba hecha la bomba. Que tipo de temporizador, de iniciador, de detonador se había empleado. Y todo eso no se hace solo por mera curiosidad, por saber como estaba hecha la bomba....
CONTINUARÁ
