20-09-2009, 10:19:24
Rasmo, voy a hacer de abogado del diablo para comentar algunas cosas sobre la carta dominical de Pedro J. De los pasajes que tú citas (no tengo ganas de leerme ahora sus testamentos dominicales, así que me limito a comentar esos dos pasajes), en ninguno afirma rotundamente nada, aunque pueda parecerlo y, de hecho, aunque sea eso lo que se le va a quedar a la mayor parte de lectores.
Aclarar una falsificación («aclarar la falsificación de una prueba básica») implica que la falsificación no está clara, igual que no están claras las circunstancias en las que se produce; y desde el momento en que no está clara, deja de ser una afirmación tajante, por mucho que parezca que lo sea. La falsificación es, aunque no lo diga expresamente, presunta.
Y la segunda frase es aun más cobarde: según lo que se puede interpretar de lo dicho por una tercera persona («Gracias de nuevo a Manzano»), se intuye un delito cometido por un grupo de policías («empieza a perfilarse así que existió una trama policial»). Pedro J. ni pincha ni corta: interpreta en base a unos hechos.
Cuando leemos una frase, y más si está integrada dentro de un texto extenso, solemos atender a lo más explosivo, obviando muchas veces cómo se introduce cada frase. Sabiendo de quién estamos hablando (un acusica de presunciones experto en tirar la piedra y esconder la mano), cada frase hay que estudiarla con lupa para entender qué es lo que realmente está diciendo (que es, casi siempre, distinto a lo que realmente quiere decir).
Aclarar una falsificación («aclarar la falsificación de una prueba básica») implica que la falsificación no está clara, igual que no están claras las circunstancias en las que se produce; y desde el momento en que no está clara, deja de ser una afirmación tajante, por mucho que parezca que lo sea. La falsificación es, aunque no lo diga expresamente, presunta.
Y la segunda frase es aun más cobarde: según lo que se puede interpretar de lo dicho por una tercera persona («Gracias de nuevo a Manzano»), se intuye un delito cometido por un grupo de policías («empieza a perfilarse así que existió una trama policial»). Pedro J. ni pincha ni corta: interpreta en base a unos hechos.
Cuando leemos una frase, y más si está integrada dentro de un texto extenso, solemos atender a lo más explosivo, obviando muchas veces cómo se introduce cada frase. Sabiendo de quién estamos hablando (un acusica de presunciones experto en tirar la piedra y esconder la mano), cada frase hay que estudiarla con lupa para entender qué es lo que realmente está diciendo (que es, casi siempre, distinto a lo que realmente quiere decir).
