Mmmm… sigo repasando la sentencia y veo que probablemente la parte más chusca es la relativa al asunto de los explosivos, donde creo que la narrativa de la juez incluye como hechos lo que son valoraciones no probadas como tales (no sé si a eso se le llama prejuzgar el fondo).
En relación con ello, hay algo que no acabo de entender. Una cosa es la demanda contra El Mundo, donde se juzga a El Mundo, y otra la querella contra S-M, donde se juzga a S-M. Pues bien, si se reprocha a El Mundo acusar a S-M de romper los protocolos al no enviar los restos a la Policía Científica, no entiendo muy bien qué pinta, como exculpatorio, el pasaje de la sentencia en que recoge que de 116 informes de la Científica, 10 (8,62%), eran de restos no pesables. Quiero decir que este punto serviría en la querella contra S-M, para demostrar que no dio un dato exacto al declarar en el plenario que “nunca” se enviaban [dicho sea de paso, la declaración de S-M, ese “nunca”, data de mediados de marzo de 2007 y El Mundo llevaba ya una buena temporada lanzando sus acusaciones mucho antes]. Pero en el juicio contra El Mundo, digo yo que es El Mundo el que tiene que demostrar que S-M ha incumplido esa supuesta obligación de enviar a la Científica las muestras. Que lo hayan hecho en un 8,62% de los casos, ¿en qué modo demuestra que la machacona e insoportable cantinela ‘rompió-los-protocolos- rompió-los-protocolos-rompió-los-protocolos’ era veraz? Lo único que acredita es que alguna vez (rara) sí le enviaban a la PC. La juez compra el “no obstante carecer de medios… no remitió los restos a la científica…” Pero que no los remitió ya lo sabemos. Nadie ha negado eso nunca, ni siquiera Manzano. La cuestión de fondo, precisamente, es si al no hacerlo ha infringido obligación alguna, que es la imputación que le hacía El Mundo. Y eso es algo que la sentencia no acredita. Y esa referencia a 10 informes entre 116 es irrelevante a ese respecto, precisamente porque, de demostrar algo, lo que demuestra es que no solía hacerse.
No sé si me explico.
Y, disculpadme, soy muy pesado, pero son este tipo de detalles los que me hacen albergar la convicción de que a PJ difícilmente podría haberle tocado una juez más amigable.
En relación con ello, hay algo que no acabo de entender. Una cosa es la demanda contra El Mundo, donde se juzga a El Mundo, y otra la querella contra S-M, donde se juzga a S-M. Pues bien, si se reprocha a El Mundo acusar a S-M de romper los protocolos al no enviar los restos a la Policía Científica, no entiendo muy bien qué pinta, como exculpatorio, el pasaje de la sentencia en que recoge que de 116 informes de la Científica, 10 (8,62%), eran de restos no pesables. Quiero decir que este punto serviría en la querella contra S-M, para demostrar que no dio un dato exacto al declarar en el plenario que “nunca” se enviaban [dicho sea de paso, la declaración de S-M, ese “nunca”, data de mediados de marzo de 2007 y El Mundo llevaba ya una buena temporada lanzando sus acusaciones mucho antes]. Pero en el juicio contra El Mundo, digo yo que es El Mundo el que tiene que demostrar que S-M ha incumplido esa supuesta obligación de enviar a la Científica las muestras. Que lo hayan hecho en un 8,62% de los casos, ¿en qué modo demuestra que la machacona e insoportable cantinela ‘rompió-los-protocolos- rompió-los-protocolos-rompió-los-protocolos’ era veraz? Lo único que acredita es que alguna vez (rara) sí le enviaban a la PC. La juez compra el “no obstante carecer de medios… no remitió los restos a la científica…” Pero que no los remitió ya lo sabemos. Nadie ha negado eso nunca, ni siquiera Manzano. La cuestión de fondo, precisamente, es si al no hacerlo ha infringido obligación alguna, que es la imputación que le hacía El Mundo. Y eso es algo que la sentencia no acredita. Y esa referencia a 10 informes entre 116 es irrelevante a ese respecto, precisamente porque, de demostrar algo, lo que demuestra es que no solía hacerse.
No sé si me explico.
Y, disculpadme, soy muy pesado, pero son este tipo de detalles los que me hacen albergar la convicción de que a PJ difícilmente podría haberle tocado una juez más amigable.
